Mañana llega un nuevo capítulo para Los Zorzales

La cabaña de Rauch realizará este sábado su 23º remate anual, con una oferta de 30 toros Angus negros y colorados, todos con información genómica, además de vientres. Será una edición especial para la familia Cabrera, con el debut de la torada Angus colorada en la venta anual.

La historia de Cabaña Los Zorzales, de Pedro Cabrera y familia, vuelve a encontrarse este sábado con uno de los momentos más importantes de su calendario: su 23º remate anual. Una trayectoria marcada por décadas de selección genética y por una búsqueda permanente de mejorar la producción.
Pero esta edición tendrá además un condimento especial. Por primera vez, la cabaña llegará a su remate anual con toros Angus colorados, una incorporación que representa un nuevo desafío para Eugenio Cabrera -su hijo-, quien desde hace varios años viene trabajando en la selección y que este año suma formalmente su propuesta a la tradicional oferta de la cabaña.
“Es toda una incógnita qué es lo que va a pasar”, reconoció Eugenio durante una entrevista con CAMPO total radio, al referirse a este nuevo paso.
La oferta estará integrada por 30 toros Angus negros y colorados, todos con información genómica, acompañados por una interesante propuesta de vientres y reproductores de distintas razas.
En Angus, el trabajo tiene detrás muchos años de selección. “El viejo viene de muchos años tratando de hacer y mejorar genética”, explicó Cabrera, destacando la tarea desarrollada por su padre y la continuidad de un trabajo que, según señaló, permitió mantener un nivel productivo a lo largo del tiempo.

Genética con nombres propios
La nueva torada colorada también llega respaldada por genética reconocida. Eugenio explicó que parte de los reproductores son hijos de Frijolero, de Cabaña La Esencia, de Alejandro Aznar, mientras que otros tienen origen Casamú, con Lúcuma como padre.
En los negros, en tanto, aparecen líneas con fuerte influencia de Los Belchas de Eyherabide, además de animales producidos y seleccionados dentro de la propia cabaña.
Así, Los Zorzales vuelve a poner sobre la pista un producto construido a partir de la combinación entre genética incorporada y selección propia, con el objetivo de ofrecer reproductores funcionales y adaptados a las necesidades del productor.

Una oferta que va más allá de los toros
El remate también tendrá una propuesta variada en vientres y categorías.
Se ofrecerán 30 terneras seleccionadas Angus, con presencia de coloradas y negras; 20 vaquillonas Angus negras y coloradas de San Miguel de Iturralde, de José Luis Iturralde; 20 terneras Angus para entorar de El Pial, de los hermanos Iriart; y 10 vaquillonas Polled Hereford de El Retorno, de Alías.
A esto se sumarán 6 toros Polled Hereford de Las Tranqueras, de Horacio Lavalle.
La comercialización estará a cargo de Ledesma y Compañía, con posibilidad de realizar consultas a Luis en Tandil o a los hermanos Vaquero en Rauch.

Facilidades para acompañar al productor
En materia comercial, los toros contarán con 90 días libres, mientras que para los vientres se establecieron 60 días.
Además, habrá alternativas de financiación mediante tarjetas rurales, entre ellas Nación, Galicia Rural y Procampo, con la posibilidad de analizar distintas opciones de acuerdo con las necesidades de cada comprador.
“Estamos dispuestos y abiertos a lo que el cliente por ahí necesite”, señaló Cabrera.
Y allí aparece quizás uno de los principales atractivos de esta 23ª edición: una cabaña con más de medio siglo de historia que mantiene la genética como eje, pero que al mismo tiempo se anima a incorporar nuevos desafíos.
Este sábado, Los Zorzales volverá a encontrarse con sus clientes y amigos en Rauch, con una torada que combina el trabajo de generaciones con nuevas líneas y, por primera vez, con el Angus colorado como protagonista de un capítulo que Eugenio Cabrera comienza a escribir dentro de la historia familiar.

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