Arandú da el salto a su primer remate propio

La cabaña de la familia Vizzolini realizará mañana miércoles su primera venta anual individual en Cañuelas, con una oferta de toros Angus PP y PC y vientres de dos establecimientos invitados a cargo de la firma Monasterio Tattersall.

Después de varios años de participación en los principales circuitos de la ganadería Angus, la familia Vizzolini decidió dar un paso más y asumir un nuevo desafío: realizar el primer remate individual de Cabaña Arandú.
La venta se concretará mañana miércoles, desde las 14, en el Centro de Remates y Exposiciones de Cañuelas de la Asociación Argentina de Angus, con una oferta que combinará reproductores propios con vientres de dos cabañas invitadas.
“Eso es lo que nosotros en la familia lo veníamos hablando hace dos años atrás. La idea era empezar a hacer un remate solos”, contó Federico Vizzolini, titular de Arandú, en diálogo con CAMPO total radio.
La organización de la subasta comenzó hace tres o cuatro meses, luego de un acuerdo con Alfonso Monasterio y Guillermo Barrios. “Nos pusimos de acuerdo en menos de 10 minutos, y salió este remate”, relató Vizzolini.

Una oferta seleccionada
La propuesta -con la venta a cargo de la firma Monasterio Tattersall- estará integrada por ocho toros Angus de pedigree, dos de ellos colorados y el resto negros. Según explicó Vizzolini, siete de esos reproductores presentan características de facilidad de parto.
A esa oferta se sumarán alrededor de 40 toros negros y colorados PC, con ejemplares de entre 15 y 24 meses y distintas alternativas según el tipo de vientre al que estarán destinados.
“Hay varios con facilidad de parto, tanto negros como colorados. Hay de 15 meses, 20 meses, 24 meses, y el resto todo para vaca”, detalló.
También participarán dos cabañas invitadas: Leo Díaz, de El Rosario, y Geraldine Willis, de la zona de Dolores, establecimientos que mantienen una relación comercial de varios años con Arandú.
En el caso de los vientres, toda la oferta será aportada por los invitados. La decisión tuvo que ver con el criterio que la familia Vizzolini quiso imponer para esta primera experiencia.

El desafío de la primera venta
Para Vizzolini, el estreno llega acompañado de una mezcla de sensaciones propia de quien encara por primera vez una venta individual.
“Se mezcla todo”, reconoció al referirse a las expectativas y los nervios que genera la cercanía del remate.
Sin embargo, aseguró que el trabajo previo permite llegar con tranquilidad. “La hacienda que va está muy buena, así que veremos qué es lo que pasa. Pero los nervios siempre empiezan; faltan muy poquito para el remate y empiezan a jugarte en contra”, señaló.
En ese sentido, resumió el objetivo con una mirada optimista: “Tenemos que estar tranquilos y creo que va a salir todo bien”.

Condiciones para facilitar los negocios
La subasta contará además con condiciones comerciales pensadas para acompañar la compra. Para los toros se ofrecerá un descuento de entre 8 y 9% por pago contado, junto con 90 días libres.
Quienes necesiten ampliar el plazo podrán acceder a otros 90 días, con una financiación del 3% mensual. También estarán disponibles las alternativas habituales mediante tarjetas.
Para los vientres de los establecimientos invitados, el plazo será de 60 días, aunque Vizzolini remarcó que existe predisposición para analizar cada operación.
“Es todo charlable. Los invitados que vienen a participar de Arandú, es cuestión de plantearle algún negocio. Si alguien necesita un plazo más o no, seguro que le vamos a buscar la vuelta para que se haga el negocio”, afirmó.
Así, Arandú llega a su primera venta individual con una premisa clara: estrenar su propio remate con una oferta seleccionada, en buen estado y con la genética como principal carta de presentación. Un nuevo capítulo para una cabaña que decidió asumir el desafío de poner toda su producción bajo el martillo y medir, por primera vez, su propuesta en una venta propia.

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