“Ya venimos hace muchos años haciendo este trabajo, con la responsabilidad y el compromiso que tuvimos el primer día y mejorando de a poquito”, destacó Norberto Segovia durante una entrevista con CAMPO total, al repasar el camino recorrido por la cabaña.
La propuesta de Trumil tiene como eje una genética que busca combinar productividad y rusticidad, con reproductores capaces de adaptarse a diferentes regiones y planteos productivos. En ese sentido, Segovia remarcó el lugar que ocupa Angus en la ganadería argentina y el desafío de aportar dentro de una oferta genética cada vez más amplia.
Para esta edición, la cabaña pondrá a venta 60 toros, prácticamente en partes iguales entre Puros de Pedigree y Puros Controlados. La oferta tendrá además una particularidad: habrá una mayor presencia de reproductores colorados respecto de años anteriores.
A los toros se sumarán alrededor de 200 vientres, una categoría que desde Trumil consideran especialmente atractiva en el actual escenario de la ganadería.
“Creo que es un momento ideal para invertir en vientres”, sostuvo Segovia, al considerar que las perspectivas para la actividad siguen siendo favorables y que las condiciones actuales pueden representar una oportunidad para recomponer y hacer crecer los rodeos.
Una oferta que suma criadores invitados
Como sucede cada año, el remate también contará con la participación de criadores invitados. Estarán presentes Patricio Leguizamón y Pancho Ferro, mientras que en esta oportunidad se incorpora Esmeralda Martínez, con una muy buena oferta de vacas paridas y vacas con cría.
La presencia de estos criadores permite ampliar la propuesta del remate y sumar alternativas para productores que buscan incorporar vientres y genética Angus a sus rodeos.
Pero además de la calidad de la hacienda, Trumil vuelve a poner el acento en un aspecto que en el actual contexto adquiere especial relevancia: las condiciones de financiación.
El esquema contempla 90 días libres o cinco cuotas sin recargo, con la posibilidad de extender el plazo otros 90 días y llegar a los 180 días con un recargo del 6%. Para quienes opten por el pago contado, habrá un descuento del 8%.
A eso se suma la posibilidad de operar con tarjetas de crédito y diferentes alternativas de financiación, incluyendo opciones en dólares a tasa 0 y plazos que pueden extenderse hasta 270 días o incluso un año, además de alternativas en pesos.
Son herramientas comerciales que, en definitiva, buscan facilitar el acceso a la genética y acompañar al productor en una decisión que trasciende una compra puntual: invertir en el futuro del rodeo.
“Queremos ser un pequeño grano de arena”
A lo largo de estos 22 años, Trumil atravesó distintos momentos de la ganadería argentina. Años buenos, otros mucho más complejos, pero con una constante: la posibilidad de colocar su producción y construir una relación sostenida con sus clientes.
“Simplemente, como lo dije el primer día, nosotros queremos ser un pequeño grano de arena en el universo Angus”, expresó Segovia.
Y en esa frase aparece, quizás, la síntesis de una trayectoria que la cabaña construyó paso a paso. Productores que acompañan desde aquel primer remate, genética que se sigue seleccionando y una oferta que busca responder a las necesidades de una ganadería que hoy vuelve a mirar hacia adelante.
“Tenemos productores que nos acompañan desde el primer día. Eso es nuestro mayor orgullo”, resumió Segovia.
Este jueves 10 de septiembre, el Arena Angus será entonces el escenario para una nueva edición de un remate que ya lleva 22 años de historia, con 60 toros, unos 200 vientres, cabañas invitadas y un amplio esquema de financiación, pero sobre todo con la continuidad de un camino basado en genética, trabajo y vínculo con los productores.


















