En pleno invierno, el mercado se quedó sin combustible

Ni el consumo interno ni la exportación traccionan. No hay a la vista factores alcistas para los precios de la hacienda. Habrá que seguir con mucha atención la falta de divisas. Por Ignacio Iriarte

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Un nuevo punto de equilibrio, con una oferta ganadera muy baja, un consumo interno de carne vacuna que es el menor en un siglo, y una exportación, que afectada por el atraso cambiario ha comenzado a reducir los embarques.
Los precios de la hacienda en el mercado interno ya hace cinco meses que se mantienen en términos nominales, mientras la inflación acumulada en el ínterin ha sido del 45%.
La elevada cantidad de animales ingresados recientemente en los feedlots aseguraría una oferta fluida de ganado liviano de consumo para los próximos meses. Sin embargo, la oferta ganadera total probablemente no se recupere en el corto y mediano plazo, porque en algún momento tenderá a caer la oferta de vacas y vaquillonas, que sigue alta.
El Gobierno nacional, que le da prioridad al equilibrio fiscal y a la lucha contra la inflación, promete sostener la actual política cambiaria al costo que sea.
El consumo interno, que implica el 70% de la demanda total de carne vacuna, probablemente se recupere en los próximos meses, pero a partir de niveles muy bajos de ingresos reales y de ocupación. De todos modos, es difícil que la demanda doméstica se convierta en el corto plazo nuevamente en el “driver” del mercado.
No hay a la vista factores alcistas para los precios de la hacienda, pero habrá que seguir con mucha atención en el segundo semestre el problema de la insuficiencia de divisas.
Se ha quedado sin combustible la demanda exportadora y se ha quedado sin combustible la demanda del consumo interno. La oferta ya bajó todo lo imaginable y los precios no reaccionan.

La faena, el indicador
En el primer semestre del año, los envíos a faena de ganado vacuno totalizarían los 6,59 millones de cabezas, un 10,8% menos que en enero-junio del año pasado.
La caída, que es muy superior a la que se esperaba a principios de año, permite proyectar para todo el presente año una matanza del orden de las 13 millones de cabezas, con una producción de carne de unos 3 millones de toneladas.
En enero-junio cae un 15% la faena de vacas y un 6% la de vaquillonas. La extracción de ambas categorías todavía se ubica por encima de los índices de equilibrio. En cuanto a la faena de machos, en el primer semestre cae tanto la de novillos (-12%), como la de novillitos (-12%). Esta fuerte baja no se puede explicar sino recordando que muchos novillos y novillitos fueron sacrificados anticipadamente a causa de la seca.
En lo que respecta a los precios relativos en la ganadería y a la relación insumo producto, la que existe en la actualidad entre la cotización del novillo y el precio del maíz, que es de 11 (kilos de maíz) a 1 (kilo de carne vacuna), es la más alta de los últimos siete años.
En la serie histórica 2000-2023, el mínimo se da en junio del 2002, a la salida de la convertibilidad, con 5,18 a 1, y el máximo se registra en diciembre del 2015, con 20 a 1, con un alto precio de la hacienda y un muy bajo precio para el maíz. El índice promedio para el período 2000-2023 es de 10,50 a 1.


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