La seca mantiene la oferta de novillo y le pisa los precios

La falta de agua aún complica a casi la mitad de la región ganadera. El escenario mantiene alta la disponibilidad de animales terminados. Por Ignacio Iriarte

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Aunque la faena en septiembre habría bajado un 3,5% con respecto a agosto, y un 17% con respecto al pico de la matanza de junio pasado, la cantidad de carne ofertada supera la posibilidad de absorción de la demanda y los precios (corrientes) no han parado de caer.
El consumo en general luce muy resentido después de las elecciones Paso, con un rechazo del mostrador a la suba de valores como hacía décadas no se veía.
La exportación, motor de la demanda en estos últimos años, sufre la baja en los valores del enfriado Hilton, la retirada temporal de los rabinos, la caída de los precios pagados por China (24% en un año) y el grosero atraso cambiario: la inflación y las subas de los precios de la vaca y del novillo pesado más que licuaron los beneficios efímeros de la devaluación posterior a las elecciones primarias.
Además, la oferta diaria de novillos cayó en septiembre un 27% con respecto al pico de junio pasado, y la oferta diaria de vacas resultó en el último mes -por razones estacionales- también un 27% más baja que en el pico de abril último. Se mató mucho adelantado.
La exportación no descarta que ante nuevos escenarios de incertidumbre (elecciones, balotaje, lluvias, posible devaluación, nueva política económica) la oferta de hacienda vuelva ocasionalmente a restringirse.
Ese fenómeno ya sucedió a mediados de agosto, y que originó una suba del precio del novillo que llegó a acumular una mejora del 70%, mejora de la cual solo se ha conservado al día de hoy un 40%.
Se está exportando hoy 33% de la producción nacional de carne vacuna, porcentaje imposible de prever hace pocos años.
Pero hoy la foto indica que el precio del novillo en nuestro país (U$S 4,60 por kilo en gancho) se ubica muy por encima del de nuestros competidores más cercanos, como Brasil (U$S 2,90) o Uruguay (U$S 3,00). No somos competitivos.
Como telón de fondo, una seca que sigue afectando a gran parte del país (¿50% de las zonas ganaderas?), que mantiene alta la oferta de gordo y limita la demanda de terneros por parte de los invernadores.

Hembras en la faena
En agosto pasado la participación de las hembras (vacas, vaquillonas y terneras) fue del 49,7%, el índice más alto para este mes desde el año 2009, resultando el segundo más alto del período 1999-2022.
En agosto-septiembre del año pasado, antes que comenzaran a manifestarse los efectos de la sequía, la participación de las hembras en la matanza promediaba el 43,5%, para ir aumentando en los meses posteriores y acelerarse en abril-agosto de este año, con un pico del 50,6% en abril último.
La tasa de extracción de vacas (faena/stock) del 2023 sería del 13%, cuando el promedio de los últimos 11 años ha sido del 10,5%.
En períodos de retención, como en los años 2015-2017, la tasa de extracción de vacas se ubicó entre el 9,5% y el 9,7%.
En enero-agosto de 2023 la faena de vacas ha sido un 19% más alta que en igual período del año pasado, mientras que en agosto las 282 mil vacas faenadas marcan un aumento del 25% con respecto a agosto del año pasado.
La faena de vacas, aunque en los últimos dos meses ha cedido estacionalmente, sigue extremadamente alta. (Agrovoz)


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