La maquinaria agrícola, de luto: falleció Luis Zanello

Murió a los 80 años en Las Varillas, la ciudad en la que inició una de las fábricas de tractores más importantes del país.

Compartir:

A los 80 años falleció en Las Varillas el empresario Luis Zanello, un pionero de la maquinaria agrícola argentina.
La noticia causó hondo pesar en el agro y en la industria de Córdoba que lo reconocen como un empresario innovador, que fue capaz de crear en el interior del interior una empresa líder en el mercado de los tractores.
Luis comenzó a trabajar con los “fierros” junto a su padre, un peón rural que en 1951 comenzó con una pequeña herrería para reparar viejos carros de tracción a sangre.
Fue así que “Construcción Metalúrgicas Zanello” fue la compañía que inició el polo metalmecánico vinculado a la actividad agropecuaria que hoy es la base económica de Las Varillas.
Luis comenzó a trabajar junto a su padre en la fundición de metales, soldadura, plegado y reparación de elásticos de camiones. Y a medida que avanzó la tecnologización del agro, comenzaron a fabricar carretones, vagones, equipos carrozados para camiones, volcadores de gran capacidad y otras máquinas relacionadas a la siembra y cosecha.
Ya en la década de 1960, la empresa inició la producción de máquinas viales autopropulsadas: fue la primera firma nacional en incursionar en tal rama, con la fabricación de compactadores neumáticos, palas cargadoras, compactadores de punta, compactadores vibrantes, terminadoras de hormigón, motoniveladoras y retropalas hidráulicas.
Una década después, Luis, junto a su hermano Carlos, ya habían comenzado a liderar la empresa y produjeron los primeros tractores, orientados a la industria forestal. La primera gran innovación fue el desarrollo de un tractor articulado, único en su tipo en Sudamérca.
Luego Zanello reconfiguró su tractor articulado para las necesidades del agro y sumó la innovación que lo hizo pelear dentro de un mercado copado por las empresas extranjeras: logró un producto ágil, pero de gran potencia (más de 100 CV, por encima de los tractores que se utilizaban en ese entonces), con tracción en las cuatro ruedas iguales, con ángulos de giro y transmisión de potencia por encima de la competencia.
La época de gloria de la compañía fue a mediados de la década de 1990, cuando llegó a facturar más de 120 millones de dólares y a ser líder en ventas a nivel nacional, con el 30 por ciento del mercado, un share que se extendía hasta el 80 por ciento en tractores con motores de 200, 240, 260 y 300 caballos de fuerza.
Pero la crisis económica derivó en que en julio de 2001 la compañía se viera obligara a cerrar. Un año después, reabrió de la mano de algunos dirigentes y obreros agrupados en una cooperativa de trabajo y con apoyo estatal, pero ya bajo el nombre Pauny y sin la participación de la familia Zanello. (Agrovoz)


Compartir: