Durante una nueva columna en CAMPO total radio, el Consultor Económico y Financiero José Tonelli hoy volvió a referirse a dos instrumentos que considera fundamentales para las empresas argentinas: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y el Régimen de Incentivo para las Medianas Inversiones (RIMI).
Según explicó el Licenciado, si bien ambos mecanismos ofrecen importantes ventajas impositivas y financieras, todavía observa que muchas empresas desconocen su funcionamiento o no les están otorgando la prioridad necesaria.
FAL: una obligación que comenzará a regir desde noviembre
Tonelli recordó que el Fondo de Asistencia Laboral será obligatorio a partir del 1° de noviembre de este año para todas las empresas que tengan al menos un trabajador en relación de dependencia.
La normativa establece que cada empleador deberá abrir una cuenta comitente en un Agente de Liquidación y Compensación (ALyC), donde se depositará mensualmente un porcentaje de las contribuciones patronales destinado a conformar un fondo para afrontar futuras indemnizaciones laborales.
En el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas, la contribución será equivalente al 2,5% de las contribuciones patronales (que se compensarán de las contribuciones del F. 931, es decir, no representan un costo adicional para el empleador).
«Me parece importante que las empresas se anticipen y comiencen a gestionar la apertura de estas cuentas porque, a medida que se acerque la fecha de implementación, seguramente habrá una mayor demanda administrativa y operativa», señaló.
El especialista explicó además que los recursos acumulados serán invertidos en fondos comunes de inversión especialmente creados para este fin y regulados por la normativa vigente, permitiendo que el capital crezca mientras no sea utilizado para cubrir indemnizaciones.
Incentivos para invertir
Por otra parte, el Lic. en Economía Tonelli volvió a destacar las oportunidades que ofrece el Régimen de Incentivo para las Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta diseñada para fomentar proyectos de inversión de micro, pequeñas y medianas empresas.
El régimen contempla inversiones en bienes muebles amortizables, tanto de origen nacional como importados, e incluye específicamente equipamiento para riego agrícola, mallas antigranizo, animales reproductores con genética, obras de infraestructura, paneles solares, baterías y proyectos destinados a optimizar o reducir el consumo energético.
«Es un régimen muy amplio y con múltiples posibilidades para empresas agropecuarias y de otros sectores productivos», sostuvo.
Requisitos de inversión
Para acceder a los beneficios, las empresas deberán alcanzar determinados montos mínimos de inversión dentro de un plazo de hasta dos años:
Microempresas: USD 150.000.
Pequeñas empresas: USD 600.000
Medianas empresas tramo I: USD 3.500.000
Medianas empresas tramo II: USD 9.000.000
Beneficios fiscales con impacto financiero
Entre las ventajas más relevantes, Tonelli destacó la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA.
En el primer caso, explicó que determinadas inversiones podrán amortizarse en plazos considerablemente más cortos que los habituales. Incluso algunos bienes, como los equipos de riego, podrán deducirse íntegramente en el mismo ejercicio fiscal en que se realiza la inversión.
A ello se suma la posibilidad de recuperar anticipadamente los créditos fiscales generados por el IVA de las inversiones, lo que mejora significativamente el flujo financiero de las empresas.
«Son beneficios impositivos que terminan convirtiéndose en beneficios financieros concretos para quienes invierten», remarcó.
Finalmente, Tonelli invitó a empresarios y productores a interiorizarse sobre ambas herramientas y se puso a disposición para responder consultas sobre su implementación y alcance.




















