Preocupación por los negocios con China

En menos de un mes, el gigante asiático bajó entre mil y 1.800 dólares por tonelada el precio de los cortes que importa. Por Ignacio Iriarte

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Después de varios meses de experimentar una tremenda expansión de la demanda, el mercado chino de importación de carne vacuna muestra en las últimas semanas un parate preocupante.
Se han juntado varios factores: el primero es el precio doméstico de la carne de cerdo que, después de una suba del 100 por ciento interanual hasta fin de octubre, hace seis semanas que está cayendo. El gobierno, sumamente preocupado por la incidencia de las subas de la carne sobre la inflación, además del efecto contagio sobre las cotizaciones de otras proteínas (vacuno, huevos, pollo, pescado, pato), está liberando importantes stocks de carne porcina almacenada, que se suman a la importante oferta adicional de carne de cerdo importada. Además, estaría permitiendo la entrada de carne a través del “canal gris” (Hong Kong). Los altos precios de la carne porcina al mostrador, y el efecto devastador que ha tenido sobre los consumidores las escenas que se repiten por TV y por las redes sociales, en las cuales se ve como se entierran vivos a los cerdos para eliminarlos y evitar la propagación de la peste, han contribuido a reducir la demanda por este tipo de carne.
La importación de carne vacuna también ha tenido un papel importante: hasta octubre pasado creció 63 por ciento (2019/2018), pero en noviembre los volúmenes habrían sido de una inusitada magnitud: sólo Brasil habría enviado a este mercado (China más Hong Kong) más de 100 mil toneladas, y los restantes proveedores también habrían colocado volúmenes récords.
Los aumentos (20-25 por ciento) de los precios de importación registrados a comienzo de noviembre se agregaron a los producidos en el año y medio anterior, que en forma acumulada habrían sido del 35 a 40 por ciento.
Pero todo se derrumbó a partir de mediados de noviembre: las nuevas mejoras en los precios se perdieron y la demanda experimentó una fuerte caída. Primero se renegoció a la baja la mayoría de los contratos recientemente pactados, para después aplicar una abrupta interrupción de nuevos negocios.
Luego de los altos volúmenes importados en noviembre, en diciembre se registra una fuerte caída en las ventas a China, con una gran incertidumbre acerca de cómo va a seguir este mercado. “Lo que hace 40 días valía más de siete mil dólares por tonelada, actualmente no sabemos si vale siquiera 5.500 o cinco mil dólares, porque no hay operaciones”, indicó un exportador.
Los diferentes cortes o conjuntos han caído entre mil y 1.800 dólares por tonelada en menos de un mes.
Más que la caída de los precios, preocupa el silencio de los importadores. Muchos de ellos han cancelado sus pedidos, o directamente han dejado de pagar, perdiendo la plata adelantada. (Agrovoz)


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