La exportación, con un poder de compra que aún no ejerce

Si se toman las existencias ganaderas a marzo de 2019, y se las compara con igual mes de 2008, se advierte que el stock bovino, pese al crecimiento reciente, todavía se encuentra 3,6 millones de toneladas por debajo de 11 años atrás. Por Ignacio Iriarte

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La producción de carne en la Argentina se ha recuperado y llega en los últimos meses a entre 285 mil y 290 mil toneladas mensuales, los niveles más altos en 10 años. Este incremento obedece en el corto plazo a un pico estacional de faena, pero debe observarse que la oferta anual se ubicará el año próximo por tercer año consecutivo por encima de las tres millones de toneladas, que es el mismo nivel que en 2005, cuando empezó la intervención del mercado ganadero.
Catorce años después hemos recuperado la producción de carne, y si bien el indicador per capita ha retrocedido, el período de aguda escasez 2010-2016, cuando la faena se ubicó entre los 2,4 a 2,6 millones de toneladas, parece haber quedado atrás.
Hoy no está a la vista una escasez de carne similar a la que se dio en 2011, cuando los precios del novillo –sin el concurso de la exportación– llegaron a tocar los 115 pesos por kilo, y el ternero de invernada llegó a los 144 pesos por kilo, en ambos casos a plata de hoy.
No parece entonces posible, por ahora, salvo algún problema climático imprevisto, una situación de extrema escasez de carne que fuerce subas de precios significativas en términos reales.
La demanda externa, que es ya 33 por ciento de la demanda total, tiene una “reserva de poder de compra”, que todavía no aplica. Es por la abundante oferta de vacas y novillos pesados que se registra actualmente alcanza para las necesidades de las plantas exportadoras, especialmente de aquellas que tienen habilitación para el mercado chino.
El equilibrio actual, con precios para la hacienda algo por debajo del promedio histórico, podría quebrarse o por una importante mejora en el poder de compra de los consumidores locales, o por un aumento adicional de la demanda china a partir de la habilitación de un número significativo de nuevas plantas para exportar a ese mercado.
Stock
Si se toman las existencias ganaderas a marzo de 2019, y se las compara con las de igual mes del 2008, se advierte que el stock bovino, pese al crecimiento reciente, todavía se encuentra 3,6 millones por debajo de 11 años atrás.
Desde 2008, las provincias “pampeanas” (Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe y La Pampa) pierden 3,26 millones de cabezas, mientras que las principales provincias del NEA y NOA (Corrientes, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Salta, Misiones) caen 120 mil cabezas. Es decir no compensan ni siquiera parcialmente la caída de las existencias de la zona pampeana, donde se destaca la caída del stock en Santa Fe de 1,2 millones de cabezas (17 por ciento).
Entre las provincias del norte, llama la atención la caída de Corrientes (630 mil cabezas) y el crecimiento de Salta (427 mil cabezas) y de Santiago del Estero (252 mil). En 11 años pierde peso el stock “pampeano”, que pasa de representar 71,5 por ciento a 69,7 por ciento del total.
En cuanto a las existencias de novillos, a nivel nacional caen de 4,8 millones en el 2008 a 2,6 millones a marzo último: 46 por ciento menos en 11 años. De las provincia “pampeanas”, Córdoba fue una de las que perdió más novillos: 52 por ciento. (Agrovoz)


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