Cabaña La Escondida, de Adolfo G. Chaves, ya tiene todo listo para una nueva edición de su clásico remate anual en la Sociedad Rural de Tres Arroyos. Este viernes, desde las 14.30 horas y luego del almuerzo, la firma pondrá a consideración de los productores una oferta de 65 toros, con el respaldo de una genética seleccionada durante años y una clientela que, según Jorge Castro Madero (h), vuelve a elegir los reproductores por los resultados obtenidos en sus rodeos.
“Los toros están lindísimos. Ha sido un año que ha ayudado mucho climáticamente, porque ha llovido, así que las pasturas y los verdeos han tirado mucho”, señaló Castro Madero durante una entrevista con CAMPO total radio.
Uno de los pilares que distingue a La Escondida es justamente el sistema de producción. Los reproductores permanecen durante toda su vida alimentados a pasto, tanto sobre pasturas consociadas con alfalfa durante el verano como sobre verdeos de avena y raigrás durante el invierno.
Para el titular de la cabaña, esta metodología es una de las claves de la funcionalidad y longevidad de los toros. “Eso es la garantía que nos da de que no tengan ningún problema hepático que derive en sus pezuñas, en los garrones o en las vejigas. Los hace unos toros muy longevos”, explicó.
Y los resultados, según remarcó, se reflejan en el comportamiento de los reproductores una vez que llegan a los campos de sus compradores. “La clientela nuestra siempre recalca que los toros les duran muchos años”, afirmó.
Incluso, contó que algunos clientes se han comunicado para avisarle que no comprarán reproductores en la nueva edición porque los toros adquiridos tres años atrás continúan trabajando en excelentes condiciones. “La verdad que nos da una alegría bárbara que les dé resultado”, reconoció.
Genética para vaquillonas
La oferta de este año también presenta una característica especialmente interesante para el actual momento ganadero. De los 65 toros que saldrán a venta, todos son aptos para vaquillonas, mientras que alrededor de 20 reproductores fueron seleccionados por su extrema facilidad de parto, especialmente pensados para servicios sobre vaquillonas de 15 meses.
“Que la vaquillona de 15 meses haga ese servicio es una técnica que la verdad que tiene que ser realmente garantida”, sostuvo Castro Madero.
La genética utilizada en estos reproductores está vinculada a la denominada Curve Bender, con animales que nacen con muy bajo peso al nacer y luego presentan una rápida recuperación y crecimiento.
“Ellos mismos nacen muy chiquitos, con muy bajo peso al nacer, pero enseguida empiezan a crecer y a recuperarse y llegan a un peso normal enseguida. Y eso les da una garantía a la hora del servicio de 15 meses”, explicó.
Una sociedad que lleva generaciones
Otro de los aspectos que aparecen como determinantes para el éxito de la venta es la relación construida durante décadas entre la familia Castro Madero y la firma consignataria Monasterio.
“No es solamente un trabajo comercial, es un trabajo en equipo”, resumió Jorge, al recordar que el vínculo comenzó con su bisabuelo y la familia Monasterio y se mantiene hasta la actualidad.
“Tenemos una relación de generaciones, así que ya somos amigos más que clientes. Eso hace que fluya”, destacó.
Esa combinación entre una oferta reconocida, compradores habituales y una firma consignataria con la que existe una relación histórica se ha transformado en una de las características distintivas del remate de La Escondida.
Condiciones y oferta complementaria
Los 65 toros tendrán 90 días libres o cuatro cuotas, además de flete sin cargo hasta 200 kilómetros.
Luego de la venta de los reproductores habrá también una oferta complementaria, con vacas paridas de algunas cabañas invitadas y vaquillonas para servicio.
Así, La Escondida volverá a encontrarse con sus clientes y amigos en Tres Arroyos, en una jornada que combina genética, negocios y una relación comercial construida durante generaciones.
La cita será este viernes en la Sociedad Rural de Tres Arroyos. El almuerzo será el paso previo a una venta que, por experiencia, promete ser rápida y ágil.
“Los esperamos a todos”, invitó Castro Madero. Y para quienes conocen el ritmo de este remate, la recomendación es clara: llegar temprano, porque en La Escondida el martillo suele volar.


















