(SALADILLO) La jornada del sábado en la Sociedad Rural de la ciudad tenía un evento que llevaba el número 40, pero que en sí era mucho más que un remate. Era el desafío de una familia de encarar una subasta anual de manera particular.
Con el nerviosismo y con las dudas propias de un caso como este, la familia Murga comenzó desde temprano, y por qué no decir desde la jornada previa, a recibir clientes, amigos, conocidos, que le fueron dando el apoyo necesario desde lo moral en una jornada social y comercial muy importante para ellos.
Ya desde temprano, en los corrales de Saladillo, la gente estuvo revisando, anotando, mirando y eligiendo cada uno de sus lotes. Ese compromiso moral también se transformaba en un compromiso comercial, y no solamente por ser el remate número 40, sino también porque lo que produce Los Alamos funciona.
Es así que luego de el almuerzo con más de 250 personas, que hasta incluyó un show de humor y música, con el martillo del pampeano Santiago Abdo comenzó la subasta a la que rápidamente le imprimió su estilo.
Y allí nomás, con una torada muy homogénea y bien puesta, las manos empezaron a aparecer. Con elecciones puntuales en cada uno de los lotes de principio a fin, hizo que también, a la hora de concretar la compra, se llevaran de a un par.
Pujas, manos, interés y agilidad en una jornada tribuna completa, y con el enorme aporte de la familia Murga a la hora de las condiciones comerciales. No solamente había genética y confianza en lo que se produce, sino también lo que tanto se les exige a los bancos, condiciones comerciales. Por eso, hasta los 150 días de plazo y sin gastos para el comprador fueron un gran envión para que muchos se animaran e incorporaran animales.
Los puros controlados, que en su gran mayoría fueron colorados, tuvieron en los animales aptos para vaquillonas el mayor interés. Incluso, dejando valores promedios más que interesantes en la jornada del día de hoy.
A la hora de las hembras, casi una especialidad de la cabaña, esas 3 en 1 (con cría y preñada) fueron las que cautivaron interés. Lotes chicos repartidos y con compras puntuales. Eso hizo que la genética de Los Álamos se distribuyera en toda la región. Cañuelas, Lobos, 25 de Mayo, Roque Pérez, Las Flores, y obviamente Saladillo.
Las preñadas, las con servicio, las futuras madres, todo tuvo su mercado, todo tuvo su puja, y sobre todo compradores repitentes de muchos años. Sin dudas, lo que ocurrió este sábado quedará guardado en la retina de una familia que le puso todo el empeño y todas las ganas, que dejó todo para que lo de hoy fuera un éxito, y así finalmente lo sintieron. Porque para ellos fue mucho más que un remate.
Obviamente lo comercial pero también lo social son dos aspectos importantes, y la de hoy es una parada brava para «los Murga». Sin dudas deberán definir si este sistema lo continúan en el tiempo, porque saben que adentro de los corrales tienen con qué hacerle frente.
Cierre, satisfacción, y la promesa de ya, a partir del lunes, empezar a diagramar el 2027. ¿Motivos para festejar? Sobran.
Los negocios de la jornada:
Organizador: Los Alamos
Invitados: –
Consignataria: –
Remate: Físico
Plataforma/Lugar: Sociedad Rural de Saladillo
Martillo: Santiago Abdo
Animales: 226
Plazo: 60, 90, 120 y 150 días
Fuente: Hinding
Informe: Hinding



















