Según un reciente informe de la Bosa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, la condición general de los cereales de invierno es muy buena a buena. Los sucesivos eventos de precipitaciones ocurridos durante el inicio de la primavera permiten el correcto desarrollo de los cereales durante la etapa de encañazón/espigazón. En cuanto al estado sanitario, la mayor humedad presente a nivel de lote mantiene las condiciones propicias para el avance de enfermedades foliares, principalmente de roya estriada, bacteriosis y virus mozaico estriado del trigo.
Trigo
Elestado general del cultivo indica que el 2% de la superficie destinada a este cultivo comienza la espigazón (principalmente en la zona norte) y el 98% restante transita la encañazón.
Cebada
Por su parte en Cebada, el 45% se encuentra finalizando la encañazón mientras que el 55% restante comienza la etapa de espigazón.
Los pronósticos
Los datos obtenidos al 7 de octubre por la Red de Estaciones Meteorológicas de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca contabilizan 54 mm promedio para el mes de septiembre, 16% más al promedio 2016/20.
Las reservas de agua en el suelo son adecuadas en gran parte de la provincia de Buenos Aires en la previa al inicio de las labores de siembra gruesa (maíz y girasol principalmente). Cabe destacar que la disponibilidad hídrica disminuye hacia el oeste pudiendo ocasionar un retraso en el comienzo de la campaña estival.
La fina se recuperó en la región tras las ultimas lluvias
Mejoran las perspectivas para los cereales invernales debido a las lluvias ocurridas en la última quincena.























