El Maíz avanza y la Cebada define rindes

El Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires del día de la fecha, muestra avances en la implantación de los cultivos de verano y el inicio de la cosecha de trigo en el norte del país. La soja comienza la campaña 2026/27, mientras que la cebada transita una etapa clave para definir sus rindes. En el centro y sudoeste bonaerense, las temperaturas, las heladas y la humedad condicionan la evolución de los cultivos.

La campaña agrícola argentina combina el avance de las labores de implantación de los cultivos de verano con la evolución de los cereales de invierno, que atraviesan diferentes etapas de desarrollo según la región. De acuerdo con el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la siembra de maíz mantiene una ventaja respecto del ciclo anterior, el girasol continúa progresando y los primeros lotes de soja de primera comienzan a incorporarse a los planteos productivos de la campaña 2026/27.
En paralelo, la cosecha de trigo comienza a tomar ritmo en el norte argentino, mientras que la cebada se acerca a un período determinante para la definición de los rendimientos. Las condiciones hídricas resultan favorables en buena parte del área agrícola, aunque las bajas temperaturas, la escasa radiación solar y los excesos de humedad generan demoras y plantean desafíos sanitarios.

Maíz: la siembra alcanza el 47,3% y supera el ritmo del ciclo anterior
La implantación de maíz con destino a grano comercial cubre el 47,3% de la superficie prevista para la campaña 2026/27, luego de avanzar 7,5 puntos porcentuales durante la última semana. De esta manera, el progreso mantiene una ventaja interanual de 12,3 puntos porcentuales, explicada en parte por una mayor participación de planteos tempranos.
Las tareas cobraron impulso durante los últimos días en el oeste y sur del área agrícola, con avances destacados en el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires y el Centro de Buenos Aires.
En los lotes ya implantados, el cultivo transita desde emergencia hasta V4, aunque las bajas temperaturas y la escasa radiación ralentizan el crecimiento y provocan nacimientos desuniformes y plantas amarillentas en distintas regiones.
Pese a estas dificultades, la condición general se mantiene entre Normal y Buena, con algunos sectores en estado Excelente. En el NEA y el litoral, en tanto, se registra una elevada presión de cogollero, por lo que continúan los controles para contener los daños.

Soja: comenzó la campaña 2026/27
La siembra de soja se puso en marcha con la incorporación de los primeros lotes de primera. El avance alcanza el 2,3% de las 17 millones de hectáreas proyectadas a nivel nacional, con una ventaja interanual de 1,3 puntos porcentuales.
Aunque las condiciones de humedad son óptimas en gran parte del área agrícola, las bajas temperaturas del suelo en el sur de Córdoba y el centro y norte bonaerense demoran el inicio de las labores. A esto se suman los excesos hídricos en el centro-este de Entre Ríos.
Los mayores progresos se observan en el Núcleo Sur y en el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, donde ya se registran los primeros lotes en emergencia.

Girasol: el avance llega al 58,7% de la superficie proyectada
La siembra de girasol cubre el 58,7% de las 3,1 millones de hectáreas previstas para el ciclo actual, tras progresar 8,4 puntos porcentuales en la última semana. El registro se ubica 7,5 puntos por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
El 76,2% del área implantada presenta una condición hídrica Adecuada u Óptima. Sin embargo, los excesos de humedad en sectores del sur del área agrícola provocan demoras de entre 15 y 20 puntos porcentuales respecto del promedio histórico.
En Santa Fe y Córdoba también se reportan daños provocados por la presencia de aves, que afectan el stand de plantas y obligan, en algunos casos, a realizar resiembras.
En cuanto al desarrollo, el 38% del girasol implantado en el NEA ya transita la floración o etapas posteriores. En el centro y sur del área agrícola, en cambio, predomina la emergencia y expansión de hojas, con un crecimiento condicionado por las bajas temperaturas.

Trigo: la cosecha se concentra en el norte argentino
La recolección de trigo alcanza el 6,7% del área apta nacional, luego de avanzar 5,4 puntos porcentuales durante la última semana. El ritmo de cosecha se acelera principalmente en el norte del país, donde las precipitaciones de las semanas anteriores habían interrumpido las tareas.
El NOA registra una demora interanual de 30 puntos porcentuales, mientras que en el NEA el retraso alcanza los 13 puntos. A nivel nacional, la demora frente a la campaña anterior es de apenas 1,7 puntos porcentuales, en parte por la reducción de la superficie triguera en el centro y sur del área agrícola.
Los rindes promedio informados se ubican en 16,2 quintales por hectárea en el NOA y 24,4 quintales en el NEA. Ambos valores superan en más de un 75% los promedios de las últimas cinco campañas para esas regiones.
Por otra parte, el 59% del trigo que permanece en pie todavía se encuentra en estadios previos al llenado de granos y cuenta, en términos generales, con una oferta hídrica Adecuada u Óptima luego de las lluvias del último fin de semana.

Cebada: buenas condiciones generales y expectativas dispares de rendimiento
La cebada mantiene una condición general favorable. Según el PAS, el 91% del área nacional se encuentra en condición Normal o Buena, mientras que el 94% presenta una situación hídrica Adecuada u Óptima.
Las bajas temperaturas ralentizaron el desarrollo fenológico, aunque el 43% de la superficie ya transita el período de definición del rendimiento.
Las perspectivas productivas varían según la región. En el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, donde el 50% de los lotes ya alcanzó la espigazón, los rindes se estiman en 35 quintales por hectárea, condicionados por las heladas registradas.
En el Centro de Buenos Aires, las expectativas promedian los 55 quintales por hectárea. Por su parte, en el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa, los rindes esperados se ubican en 40 quintales, mientras que en el Sudeste bonaerense alcanzan los 58 quintales por hectárea.
La elevada humedad ambiental y la escasa radiación solar favorecen el desarrollo de enfermedades foliares, por lo que continúan las aplicaciones de fungicidas para proteger el potencial productivo.
En el centro y sudoeste de la provincia de Buenos Aires, la evolución de los cultivos de invierno y el comienzo de la implantación de los cultivos de verano se desarrollan bajo condiciones que requieren seguimiento. Las bajas temperaturas y la escasa radiación solar ralentizan el crecimiento, mientras que las condiciones de humedad y las heladas registradas influyen sobre las perspectivas productivas de la cebada.
En el Centro de Buenos Aires, la cebada presenta expectativas de rendimiento de alrededor de 55 quintales por hectárea. Al mismo tiempo, esta región se destaca entre las zonas donde avanzaron las labores de siembra de maíz durante los últimos días.
En el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa, las proyecciones de rendimiento para la cebada se ubican en 40 quintales por hectárea. El cultivo transita entre encañazón y espigazón, etapas en las que las condiciones ambientales continúan siendo relevantes para su evolución.
En el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, el informe estima rindes de cebada de 35 quintales por hectárea, condicionados por las heladas. Esta región también se destaca por el avance de la implantación de maíz y por los progresos iniciales de la soja, con lotes que ya se encuentran en emergencia.
En el Sudeste de Buenos Aires, las perspectivas de rendimiento de la cebada alcanzan los 58 quintales por hectárea. No obstante, el informe advierte que la humedad elevada y la escasa radiación favorecen la aparición de enfermedades foliares, lo que mantiene la atención sobre el manejo sanitario.
En conjunto, el panorama regional muestra diferencias de rendimiento entre las zonas relevadas, en un momento en el que la evolución climática y el estado sanitario serán determinantes para sostener el potencial productivo de los cultivos de invierno.

Una campaña marcada por la evolución climática
El panorama nacional presenta avances en la siembra de los cultivos de verano y una cosecha de trigo que comienza a acelerarse en el norte argentino. Al mismo tiempo, la cebada atraviesa una etapa clave para definir sus rendimientos, con perspectivas diferentes entre las regiones productivas.
Para las próximas semanas, la evolución de las temperaturas, la radiación solar y la humedad será determinante tanto para el desarrollo de los cultivos implantados como para el avance de las labores. En el centro y sudoeste bonaerense, la atención estará puesta especialmente en la evolución de la cebada y en las condiciones para continuar con la implantación de maíz y soja.
El seguimiento de las condiciones climáticas, la sanidad y la disponibilidad hídrica será fundamental para evaluar cómo se consolida el potencial productivo de la campaña 2026/27.

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