El avance de la campaña agrícola continúa condicionado por las condiciones climáticas en distintas regiones del país. Las lluvias, las bajas temperaturas y la escasa radiación solar generan demoras en las labores de siembra y plantean desafíos para el desarrollo de los cultivos, según el último Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
En el caso del maíz con destino a grano comercial, la implantación alcanza el 39,8 % de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas para la campaña, luego de un avance intersemanal de 5 puntos porcentuales.
Mientras los planteos tempranos están próximos a finalizar en gran parte de las zonas núcleo y el centro-este de Entre Ríos, las precipitaciones y las bajas temperaturas continúan demorando las labores hacia el oeste y el sur del área agrícola. En algunos sectores, estas condiciones obligan a trasladar lotes hacia fechas de siembra más tardías.
Los lotes implantados transitan mayormente las etapas de emergencia y diferenciación de hojas. En el centro-norte de Santa Fe, ambos núcleos agrícolas y sectores del oeste bonaerense, las bajas temperaturas, la escasa radiación y algunas heladas provocaron emergencias desparejas y amarillamiento de plantas. Pese a ello, la condición general del cultivo se mantiene entre normal y buena, con una disponibilidad hídrica adecuada a óptima.
El girasol cubre la mitad del área prevista
La siembra de girasol registra un progreso semanal de 8,4 puntos porcentuales y alcanza el 50,3 % de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas para el ciclo en curso.
De acuerdo con el informe, el avance se ubica 10 puntos porcentuales por encima del promedio histórico, aunque la diferencia se reduce a 1,4 puntos respecto del promedio U5C.
En el sur del área agrícola, la continuidad de las lluvias y las bajas temperaturas limitan el ritmo de implantación, pese a que la humedad superficial resulta adecuada. En tanto, en sectores del centro y norte, especialmente en el NEA y el centro-norte de Santa Fe, se advierte la necesidad de nuevas precipitaciones para acompañar el desarrollo del cultivo.
Los lotes más adelantados transitan desde botón floral hasta el inicio del llenado de granos.
El trigo enfrenta riesgos para el rendimiento
El escenario del trigo presenta mayores desafíos por la persistencia de condiciones que pueden comprometer su potencial productivo. Actualmente, el 38,1 % del cultivo transita las etapas de floración y llenado de granos, principalmente en el centro y norte del área agrícola. En Buenos Aires y La Pampa, las bajas temperaturas mantienen a los lotes mayormente entre macollaje y espigazón.
Si bien las precipitaciones de la semana previa mejoraron la oferta hídrica, la condición general del cultivo no muestra modificaciones significativas. La persistencia de cielos cubiertos y lloviznas reduce la radiación incidente durante etapas críticas, lo que podría afectar el rendimiento si el escenario se prolonga.
A su vez, las heladas de septiembre y las registradas a mediados de octubre provocaron daños cuyas consecuencias todavía están siendo evaluadas. Según el PAS, se informan mermas de entre el 10 y el 15 %, principalmente en siembras tempranas y ciclos cortos del sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa.
La elevada humedad ambiente también favoreció el avance de enfermedades foliares, incrementando las necesidades de control sanitario. En lotes que atraviesan la floración, se suman aplicaciones preventivas contra fusariosis.
Finalmente, en el extremo norte del área agrícola, las lloviznas continúan demorando el inicio de la cosecha y generan preocupación por la calidad del grano.
El informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires refleja así un panorama dispar para los principales cultivos: mientras el maíz y el girasol avanzan en sus respectivas siembras, aunque con demoras en algunas regiones, el trigo atraviesa etapas determinantes para su rendimiento bajo condiciones climáticas que mantienen la incertidumbre productiva.


















