A pocos días de cumplir 70 años de trayectoria, Cabaña Tres Marías atraviesa la previa de uno de los momentos más importantes de su calendario: su tradicional remate anual en Bunge. Este jueves 20 de agosto, la familia Gutiérrez volverá a poner en la pista una oferta que combina genética de elite, volumen y, fundamentalmente, animales preparados para imprimir tantos años de selección en los rodeos. Como viene ocurriendo la subasta estará a cargo de Ganadera Azul junto a Alfredo S. Mondino
Francisco Gutiérrez habló con CAMPO total y contó cómo se viven las horas previas. “Siempre faltan detalles. Estamos tratando de terminar con todo para recibir a la gente, a nuestros amigos y clientes lo mejor posible, que se sientan a gusto”, señaló.
Pero detrás de la organización de un remate hay una historia mucho más profunda. Una historia familiar que comenzó hace casi siete décadas y que tuvo a la pasión por la ganadería como uno de sus principales motores.
“Es una pasión. Es lo que nos pasó nuestro abuelo a mi padre y mi padre a nosotros”, explicó Francisco. Y recordó especialmente las recorridas junto a su abuelo: “Miraba hasta la última de las vacas en los lotes. Él daba toda la vuelta al lote, miraba hasta la última vaca y recién ahí pasaba al potrero de al lado”.
Ese legado, aseguró, sigue vigente. “Cuando lo hacés con pasión, la cosa sale bien. Eso lo llevamos adentro, en el alma”.
Una genética que no termina en la pista
Uno de los conceptos más interesantes que dejó Gutiérrez es el que diferencia a Tres Marías de la imagen que muchas veces se construye alrededor de una cabaña que obtiene buenos resultados en las exposiciones.
“Muchas veces, porque vas a Palermo, presentás y te va bien, te hacés un nombre gracias a eso también, y es como que te encasilla: esta es la cabaña del show, produce animales solamente para pista”, explicó.
Sin embargo, la realidad de Tres Marías es otra. La cabaña produce más de 400 toros por año entre sus tres remates, y la enorme mayoría de esos animales se prepara directamente a campo para productores comerciales.
“El puro controlado no va a servir vacas de pedigree ni vacas puras controladas, va exclusivamente a rodeo general”, remarcó.
La preparación también responde a esa filosofía. Salvo los animales destinados a exposiciones, que reciben un tratamiento especial para poder expresar todo su potencial, el resto se desarrolla a campo.
“Los otros 400 animales son a campo, los preparamos a campo y acá los van a ver: animales ágiles, animales listos para servicio”, sostuvo.
Una oferta de alto nivel
La propuesta de este jueves estará encabezada por 45 toros Angus de pedigree, una categoría que Francisco considera especialmente destacada este año.
“Tenemos una torada de pedigree, creo que de las mejores que hemos tenido. La veo muy, pero muy bien”, afirmó.
Dentro de esa oferta estará Jerónimo, uno de los ejemplares más destacados de la cabaña y que tendrá el lote número 1. Se trata de un animal con una importante trayectoria en las pistas: reservado Gran Campeón en la última exposición de Otoño, Campeón dos años menor en Palermo, y Campeón ternero y tercer mejor ternero de Palermo 2024.
A los 45 toros PP se sumarán 35 terneras y vaquillonas de pedigree, completando el ofrecimiento de genética de elite.
Pero el volumen no termina allí. Tres Marías pondrá a disposición 140 toros puros controlados y 140 vaquillonas puras controladas, a lo que se agregará la oferta de las cabañas invitadas.
En el caso de las hembras PC, hay un detalle que Gutiérrez considera especialmente atractivo: prácticamente la totalidad estará acompañada por su cría al pie. “Va a ser un ofrecimiento total de más de 200 vaquillonas puras controladas, y todas con su cría al pie al lado. Creo que eso va a ser más que interesante”, destacó.
Por eso, el propio Francisco definió al remate como uno de los buenos que ha realizado la cabaña en materia de calidad y presentación.
Casi 70 años produciendo toros
La historia de Tres Marías comenzó con una necesidad concreta: producir los toros que necesitaba la propia empresa familiar.
“Esto arrancó con mi padre. El año que viene cumplimos 70 años; este es el año 69 de la cabaña produciendo toros para la empresa”, contó Francisco.
En aquellos primeros tiempos, el excedente comenzó a venderse a los productores vecinos. El resultado de esos primeros negocios terminó generando una nueva oportunidad.
“Cuando vio que era un buen negocio vender toros también, ahí lo fue agrandando”, explicó.
Desde entonces, la cabaña fue construyendo una identidad basada en la selección, el trabajo a campo y una mirada que busca que la genética tenga impacto más allá de la pista.
Facilidades para el comprador
La política comercial también apunta a facilitar el acceso a la genética. La propuesta habitual de Tres Marías con las firmas Ganadera Azul SRL y Alfredo S. Mondino contempla plazos de 30, 60 y 90 días, además de distintas alternativas de financiación y la posibilidad de extender los plazos bajo determinadas condiciones.
“Tratamos de que las facilidades no sean un problema para el comprador”, resumió Gutiérrez. Y explicó una de las claves de esa forma de trabajar: “Siempre nos ponemos del lado del comprador”.
Es una filosofía que, según Francisco, también explica la continuidad de muchos clientes a lo largo de los años.
“Después de 70 años hay muchísima gente que repite, que la tenemos desde hace años”, destacó.
La mirada de un hombre de 93 años
La previa del remate también tiene un protagonista ineludible: Horacio Gutiérrez, padre de Francisco, que llegó a Bunge el domingo y, a sus 93 años ya está recorriendo las instalaciones para supervisar cada detalle.
Francisco dijo que «con sus 93 años, está firme y recorriendo todo para ver si está todo bien y que esté todo agradable para cuando venga la gente”. Y, como buen hombre de campo, no deja pasar nada: desde un tractor que pasó por un determinado lugar hasta cualquier detalle que considere que debe corregirse.
Una semana de sol para acompañar
Otro de los motivos de optimismo para la jornada del jueves es el clima. Después de un invierno con pocos días de sol y mucha humedad, la llegada de varios días soleados aparece como una noticia especialmente esperada.
“Pasaron un invierno con muy poco sol, y para los animales también es complicado. Barro, garúa, lluvia… Ahora parece que tenemos una linda semana”, señaló Francisco.
El pronóstico de varios días de sol permitirá mejorar las condiciones de los corrales y, especialmente, llegar al remate con los animales en mejores condiciones de presentación.
Así, mientras Tres Marías termina de ajustar los últimos detalles, la familia Gutiérrez prepara una nueva edición de una historia que ya lleva 69 años.
Una historia que nació para producir los toros de la propia empresa, que creció junto a los productores de la zona y que hoy llega a un nuevo remate con una oferta de genética de elite, pero pensada también para rodeos comerciales.
Este jueves 20 de agosto, Bunge, patido de Benito Juárez, será nuevamente el punto de encuentro para una de las grandes citas de la ganadería Angus.

















