
La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) manifestó su «más profunda preocupación» por la paralización que afecta a las terminales portuarias de la Vía Navegable Troncal y a los principales puertos marítimos del país como consecuencia de la interrupción del servicio de practicaje y pilotaje.
A través de un comunicado, la entidad sostuvo que la situación trasciende un conflicto sectorial y representa un impacto directo sobre la economía argentina, debido a que los puertos privados concentran gran parte del comercio exterior y constituyen el principal vínculo entre la producción nacional y los mercados internacionales.
Según la Cámara, la acumulación de buques fondeados y las demoras operativas están frenando el flujo de exportaciones e importaciones, con el consiguiente retraso en el ingreso de divisas, un aspecto que calificó como clave para la estabilidad macroeconómica.
Asimismo, advirtió que la interrupción de la actividad genera un efecto en cadena sobre toda la logística nacional. Entre las principales consecuencias mencionó la paralización del transporte terrestre, tanto de camiones como de ferrocarriles, la saturación de la capacidad de almacenamiento en las terminales y el riesgo de desabastecimiento de insumos industriales y energéticos estratégicos.
Desde la CPPC también señalaron que los incumplimientos en las ventanas de carga acordadas con compradores internacionales exponen a los exportadores a penalidades contractuales y a un incremento significativo de los costos logísticos.
Otro de los puntos destacados por la entidad fue el impacto sobre la imagen internacional de la Argentina. En ese sentido, advirtió que la incertidumbre operativa y la posibilidad de que los buques sean derivados hacia puertos de países vecinos pueden afectar la reputación del país como proveedor confiable y poner en riesgo relaciones comerciales construidas durante años.
Modernización del sistema
En el mismo documento, la Cámara sostuvo que la coyuntura demuestra la necesidad de avanzar en la modernización y desregulación del sistema de practicaje, en línea con la propuesta impulsada por el Gobierno nacional, aunque aclaró que ello debe realizarse sin comprometer la seguridad de la navegación.
La entidad destacó la capacidad técnica y el profesionalismo de los prácticos, aunque consideró que un esquema con mayor competencia y reglas actualizadas es compatible con los estándares de seguridad que exige la actividad marítima y fluvial.
Pedido de diálogo urgente
Como cierre del comunicado, la Cámara de Puertos Privados Comerciales instó al Gobierno nacional y a los representantes del sector de practicaje a conformar de manera urgente una mesa de negociación que permita restablecer el servicio e implementar el Decreto 690/2026.
Para la entidad, resulta indispensable alcanzar un acuerdo que garantice la inmediata normalización de la navegabilidad en todos los puertos del país y que, al mismo tiempo, habilite un ámbito institucional para discutir las reformas necesarias con previsibilidad, consenso y seguridad jurídica.



















