El mercado de girasol continúa mostrando una fortaleza inédita y Argentina sigue batiendo récords de exportación. Así lo señaló el analista de mercados Pablo Adreani durante su participación semanal en CAMPO total, donde además analizó el impacto de la reducción de retenciones sobre el trigo y las perspectivas para la próxima campaña.
Girasol: exportaciones récord y escasez de oferta
Según explicó Adreani, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de girasol grano ya superan las 1,1 millones de toneladas, una cifra que marca un récord histórico para el país.
Para dimensionar la magnitud del fenómeno, comparó la situación argentina con la de Ucrania, uno de los principales actores mundiales del mercado. Mientras Argentina ya registra exportaciones por más de 1,1 millones de toneladas, Ucrania exportó apenas 28.500 toneladas de girasol grano durante los primeros nueve meses de su ciclo comercial.
«Argentina ha batido todos los récords históricos, no solamente del país sino también a nivel mundial en exportación de girasol grano», destacó.
El especialista señaló además que los exportadores todavía necesitan adquirir alrededor de 450.000 toneladas para cubrir los compromisos ya asumidos. Con un ritmo de compras cercano a las 18.000 toneladas semanales, podrían necesitar entre cinco y seis meses para completar esa cobertura.
En ese contexto, Adreani consideró que el escenario sigue siendo favorable para los precios.
«La suba del girasol por el momento está garantizada», afirmó.
A la vez, indicó que la industria aceitera también enfrenta dificultades de abastecimiento. Actualmente cuenta con existencias equivalentes a apenas tres meses de molienda, por lo que necesitará incrementar sus compras durante los próximos meses en un mercado donde los productores continúan reteniendo mercadería.
Como único factor de cautela, recomendó seguir de cerca la evolución del mercado internacional del aceite de girasol, especialmente en Rotterdam, donde comienzan a proyectarse bajas para agosto y septiembre que podrían eventualmente impactar sobre los precios locales.
Trigo: la firmeza del mercado va más allá de las retenciones
Respecto del trigo, Adreani analizó la reciente reducción de los derechos de exportación, que pasaron del 7,5% al 5,5%.
Según sus cálculos, la mejora equivale a entre 4,5 y 5 dólares por tonelada considerando un valor FOB de entre 230 y 240 dólares. Sin embargo, sostuvo que el mercado ya absorbió ampliamente ese beneficio.
«El mercado subió más que esos cinco dólares en las últimas semanas», explicó.
Por eso, consideró que la recuperación de precios no puede atribuirse exclusivamente a la baja de retenciones, sino que responde principalmente a fundamentos propios del mercado internacional.
Menor producción mundial
Entre los factores alcistas, el analista mencionó una caída proyectada en la producción global de trigo.
En Estados Unidos, apenas el 32% de los cultivos presenta una condición buena a muy buena, mientras que el resto se encuentra en estados regulares o deficientes. A esto se suman problemas productivos en Australia, Canadá y Francia, que también registrarían menores cosechas.
Este escenario internacional contribuye a sostener la firmeza de los precios y genera expectativas positivas para el mercado argentino.
Los molinos, protagonistas de la demanda
A nivel local, Adreani identificó a la industria molinera como el principal factor alcista de los próximos meses.
Mientras la exportación ya adquirió cerca del 80% del saldo exportable disponible, los molinos sólo compraron alrededor del 35% de las necesidades anuales de molienda.
Según explicó, la industria requiere aproximadamente 7,5 millones de toneladas y todavía tiene pendiente una importante porción de esas compras.
El consultor sostuvo que muchas operaciones terminaron orientándose hacia la exportación debido a las exigencias de calidad impuestas por los molinos, que rechazaron lotes por cuestiones vinculadas al gluten, la calidad panadera u otros parámetros comerciales.
«Los productores optaron por vender a la exportación bajo condiciones cámara y grado 2 o superior», señaló.
Importar trigo paraguayo, una solución limitada
Finalmente, Adreani relativizó las advertencias de algunos sectores de la molinería sobre posibles importaciones de trigo desde Paraguay.
Recordó que el país vecino exporta alrededor de 500.000 toneladas anuales y que el 95% de ese volumen tiene como destino Brasil. En consecuencia, el potencial ingreso a la Argentina sería apenas marginal.
«Aun importando todo el remanente disponible, estaríamos hablando de unas 25.000 toneladas, una cantidad insignificante frente a las necesidades de la industria», indicó.
Por ello, concluyó que la competencia entre molinos y exportadores por el trigo disponible seguirá aportando firmeza al mercado en los próximos meses.




















