Alfredo Mondino, 43 años honrando la palabra y las raíces

La consignataria cordobesa celebra un nuevo cumpleaños y en la previa al remate aniversario, el Negro, su fundador, recorre la historia que lo trajo a este exitoso presente

“Yo no soy de festejos, para mí es un remate con una comida común, como siempre”, arrancó la charla Alfredo Mondino con CAMPO total radio en el día en el que la consignataria que él fundó está cumpliendo 43 años. Toda una declaración de principios, sin duda, porque pese a este gran presente, el Negro no pierde su “norte”. “Festejar se festeja trabajando”, acostumbra decir también.
Ya es una marca registrada, los remates aniversario los Mondino los realizan en su querido Del Campillo, el pueblo cordobés que vio al Negro crecer como persona y como consignatario. Y esa es también toda una declaración de principios. La consignataria y la familia nunca se olvidaron de las raíces.
“Siempre hemos tenido los pies sobre la tierra, y esto también tiene que ver con la esencia de nuestro lugar, de dónde venimos. Es algo que nos enseñaron nuestros padres. Y mi señora es una frase que también ha venido repitiendo: “Hay que tener los pies sobre la tierra”, destacó el Negro.
“Y eso no es poco. Porque sirve para todos los momentos. Para cuando las cosas van bien y también para cuando uno está caído y a lo mejor no tiene ánimo para levantarse. Y sirve para entender que tenés que poner todas las garras, todo el corazón y poder salir adelante”, agregó.
Honesto, sencillo, humilde, apasionado, positivo, de saludo firme, y de solidaridad permanente. Así es «el Negro» Mondino…. de esas personas que pregonaron e inculcaron con el ejemplo, en las buenas y las malas; siempre.

“Gracias a la gente”
Y si bien Alfredo S. Mondino hoy es una empresa próspera y líder, tanto en el negocio de hacienda como en el granario, en 43 años de trayectoria ha pasado momentos regulares, malos y muy malos también.
“La verdad es que las pasamos todas. Pasamos hundidas muy fuertes, también, y siempre la gente nos ayudó. Siempre hay que agradecer a la gente, que para nosotros es lo más preciado que hay: ya no son clientes, sino que son amigos de la casa”, comentó.
“Son muchos años de trabajo y muchos momentos que hemos pasado, entre los que los hay malos, regulares y buenos. Este no es un trabajo fácil porque sí o sí pasas por todos los momentos. No existe el que haya sido siempre exitoso”, explicó.
Haber atravesado los distintos vaivenes que tuvo el país para llegar a este gran presente tras más de cuatro décadas de recorrido sin dudas es un gran logro para Mondino. Y el activo más importante que tiene la firma, y que permitió que llegara hasta la actualidad es su respeto por la palabra empeñada, por ese apretón de manos que vale más que mil firmas en un papel a la hora de rubricar un negocio.
“La verdad que uno siempre tuvo palabra y siempre cumplió. Este es un negocio de palabra”, aseguró dejando en claro uno de los pilares en los que la empresa se apoyó para evolucionar. Y completó: “Este es un negocio en el que hay que sembrar para cosechar. Esto es, hacer las cosas bien para que lleguen los resultados”.

Primero, la familia
Por un lado la palabra, por el otro la familia, sin dudas, la base que permitió que Alfredo S. Mondino hoy sea lo que es. “Destacó que la Negra, mi señora, ha sido un pilar fundamental para esta consignataria. Y se ve que entre los dos hicimos algo bien, porque los chicos han seguido mejorando la firma”, dijo el Negro en referencia al rol que tomaron Roberto con la hacienda y Marcos con los cereales.
“Cuando arrancamos nosotros fueron tiempos muy duros, después vinieron mis hijos, Roberto y Marcos a la empresa y ahí fuimos cambiando ideas y la juventud que empujó hizo que saliéramos adelante. Fue fundamental el empuje de los chicos y también de las chicas, mirando de afuera, pero también involucradas en el tema”, detalló.
A ese núcleo familiar se le sumó un equipo de gente, moldeado por los Mondino para lograr un grupo con un objetivo claro, la evolución constante de la firma en sus negocios. “El equipo es muy bueno. Lo formaron los chicos, Marcos en cereales y Roberto en hacienda, y también fueron cambiando el estilo de hacer negocios. Yo no era, por ejemplo, de traer hacienda o granos de afuera para proveer a empresas y productores de acá. Y ellos han impulsado eso”.
Por último, y en un baño de sinceridad, el Negro, que hoy es la cara visible de una de las consignatarias más importantes del país, reconoció que nunca se imaginó semejante presente. “Yo siempre fue despacio, y siempre pensé que iba a llegar arriba, pero la verdad que nunca a un momento como este que vivimos. Porque yo era de otro perfil, me parecía que los otros consignatarios eran siempre más importantes que yo”, contó.
En la despedida volvió a agradecer a su familia, al equipo de trabajo y a toda la gente que permitió que Alfredo S. Mondino celebre un nuevo aniversario y escriba un capítulo más de una trayectoria basada en la palabra y en tener siempre presente las raíces.

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