La Rubeta y otro hito en Estados Unidos

La venta de 11 terneras de genética de la cabaña de Lezama en el remate de Coleman Angus Ranch por 57.500 dólares de promedio marcó otro paso trascendental para la familia Fernández

El proyecto que La Rubeta comenzó en 2019 de vender su genética en Estados Unidos acaba de tener otro hito. Días pasados se vendieron 11 terneras hijas de South America y Argentine (Rubeta Tank x Serrucho) en u$s 57.500 de promedio. En tanto, K&M Cattle Co adquirió el lote 5 en u$s 180.000.
“Ver estos resultados en un país que se caracteriza por exportar genética al mundo, nos llena de orgullo ya que estamos frente a un hecho sin precedentes: padres de cabaña en Estados Unidos con genética Argentina 100%”, escribieron los integrantes de la cabaña de Lezama en un posteo.
“Los procesos en la ganadería son largos, estos resultados no son producto de la suerte, son producto de gente que trabaja día a día pensando en el progreso de su rodeo y de su país”, agregaron.
En tanto, en la publicación aprovecharon para realizar el agradecimiento a todos los que confiaron en La Rubeta para estar celebrando otro hecho notable para la familia Fernández y para toda la ganadería argentina.
“Gracias a Dale Hummel y a Hernán Baldassarre, que fueron los que vieron a Tank y decidieron entre otros, exportar esos embriones, que se transformaron en esos terneros que participaron de aquel Oklahoma show para que un grande como Larry Coleman, productor de padres usados mundialmente, los adquiera en la venta a precios destacados”.
Hay que recordar que en enero de 2021, Hummel Livistock, socio en Estados Unidos de La Rubeta, vendió el 50% de Hummel Patagonia, el ternero nacido en Norteamérica -hijo de Rubeta Fontana 7567 Tank (en sociedad con Frigorífico Modelo), y Serrucho-, en 180.000 dólares y quedando como el precio máximo de la venta que se realizó en el marco del Cattlemen’s Congress Oklahoma 2021.
“Es un orgullo para todos nosotros también es que, Hummel Patagonia fuera adquirido por Larry Coleman, de Coleman Ranch, tremendo criador que enaltece aún más este momento de único”, comentó en su momento Carlos Fernández, orgulloso de que el corazón genético de La Rubeta había llegado a lo máximo de la ganadería mundial.
Tras este nuevo suceso en tierras estadounidense, los Fernández volvieron a destacar el trabajo que realiza el equipo de La Rubeta y el apoyo que reciben de sus familias “que bancan todos los días nuestra pasión por las vacas”.
“Rubeta, genética Argentina que funciona más allá de las fronteras”, cierra el posteo con la satisfacción que más allá de un excelente slogan, es una realidad para una familia de buen pedigree, ese que no solo se transmite sino que cada día se revalida con el trabajo y la pasión para hacer una ganadería cada vez mas eficiente. Y «los Fernandez» tienen fundamentos de sobra.

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