Una jornada con sabor agridulce en el MAG de Cañuelas

En horas de la mañana se realizó el primer remate prueba en el Mercado Agroganadero para que un grupo de operadores puedan ir ultimando detalles previo a la inauguración oficial. El evento se vio empañado por la caída de una pasarela, resultando golpeadas una decena de personas

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La voz cargada de desencanto de Juan Santillán era un reflejo de lo que habían vivido todos los que fueron testigos del primer remate prueba en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, en un paso inicial para empezar a darle forma a la inauguración oficial de la plaza que reemplazará al Mercado de Hacienda de Liniers. “Una jornada que empezó como una fiesta, con un muy buen trabajo, lamentablemente se vio empañada porque cedió una pasarela y un número no superior a diez personas resultó con golpes y uno con lesiones”, según explicó Juan Santillán, presidente de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado e integrante de la firma Lanusse Santillán, a CAMPO total.
El remate prueba, realizado para un pequeño número de operadores, tenía el objeto de probar y monitorear el funcionamiento del flamante Mercado. Se estaba desarrollando todo con normalidad hasta que sucedió el mencionado incidente. “En principio el motivo habría sido un sido un problema de infraestructura, motivo que estamos investigando y peritando”, indicó el MAG en un comunicado.
En el escrito, la empresa manifestó que se pudo a disposición de las personas afectadas y agradeció “a todo el sistema de Salud de Cañuelas, como así también a los servicios de emergencias y seguridad y la Dirección de Tránsito Municipal que han colaborado en todo”.
Sin restarle importancia a lo sucedido, Juan Santillán manifestó que desde el punto de vista de la logística y la operatoria referida al manejo de la hacienda la experiencia fue positiva. La prueba constó de la venta de 1.300 cabezas que fueron aportadas por la mayoría de las 45 consignatarias que son dueñas del Mercado. “La intención era traer una jaula por firma, pero por las condiciones climáticas a algunos les fue imposible enviar la hacienda”, comentó.
En un principio la idea era realizar tres o cuatro pruebas para luego lograr la habilitación provisoria del Senasa, hasta conseguir el visto bueno definitivo con la instalación de un biodigestor y un triturador, que ya han comprado. “A partir de lo ocurrido la segunda prueba se demorará un poco más. “Haremos todas las pericias y controles correspondientes”, comentó Santillán.


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