Faena de hembras recalentada y con dos responsables

China y la sequía son los principales factores. Conozca en detalle el importantísimo informe

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En un intento por seguir interpretando expectativas, conductas, y negocios implícitos en la cadena de valor de la carne bovina, desde Desición Ganadera hoy ponen el foco en las decisiones de los productores a la hora de optar por el momento de vender sus activos producidos y productivos, de manera de interpretar las expectativas y motivaciones que los influyen, así como la estrategia que consecuentemente el sector, en términos agregados, implícitamente visibiliza.
Es así que alineados conceptualmente a Peter Drucker al definir el término “estrategia” como a la respuesta que el decisor hace a dos preguntas, 1- En qué negocio estamos?, y 2- En qué negocio queremos estar?; hoy vemos cómo el sector en general y en función a una estructura dada de recursos y stock actuales, pareciera perfilarse acertadamente o no, a una estrategia de escala (incrementando sus exportaciones de carne de vacas con bajo valor, en lugar de evolucionar a una que se disponga a la satisfacción de clientes mundialmente selectivos y demandantes de cortes de alta calidad y valor (Premium).
Siguiendo con dicho razonamiento, y entendiendo clave la definición de ventajas y desventajas comparativas propias, así como la de los eventuales competidores, resulta insoslayable advertir que si bien coyunturalmente nuestro país se encuentra con un muy bajo nivel de existencias de novillos pesados en su stock, y una alta dotación de vacas, no parecería la elección más inteligente posicionarse en el mercado mundial como un proveedor de vacas de mercados demandantes de escala y bajo valor, cuando nuestro stock es limitado (1,18 cabezas p/habitantes), y el país construyó durante años un activo intangible fundamental en la mente del consumidor mundial, posicionando nuestra carne como la de mayor calidad del mundo.
Dicho esto, es que seguidamente trataremos de interpretar la dirección de los esfuerzos y resultados de nuestra actual política comercial en el mercado mundial de carne bovina, a los efectos de determinar los factores, que de una u otra manera, se encuentran condicionando la estrategia comercial y productiva adoptada por nuestro país. Para ello, recurrimos a los siguientes cuadros de datos obtenidos de organismos oficiales como SENASA y Minagri.
cuadro 1Como muestra el gráfico precedente, resulta entendible que el país prácticamente no venda lo que no tiene (Novillos solo constituyen 5,22% del stock total), por lo que a priori pareciera razonable una faena altamente participada por vacas para la exportación con destino a mercados como China.
Ahora, si bien, dicho dato resulta fácticamente incuestionable, también resultaría saludable que un mercado como el de China, que crece sostenidamente en escala a medida que nuestros carnes ganan participación (incremento de 78% – 1er. bimestre 2018/1er. bimestre 2017, llegando a 22.438 Tn Peso Producto), contribuya con su demanda a una mayor integración del precio de las exportaciones totales, e incluso mejore la ecuación económica de nuestros productores mediante una apreciación de la vaca de descarte, pero sin cambiar el foco del negocio original. En tal sentido, recurrimos al siguiente cuadro que muestra la faena total desagregada de manera mensual, a los efectos de analizar su evolución y composición desde enero de 2016 hasta la fecha:
FAENA P CATEGORIAS ULTIMOS 2 AÑOSDicho cuadro permite advertir como una faena creciente en el número de cabezas, durante los últimos dos años también incluyó una tendencia creciente de la participación de la faena de hembras en el total de la producción de carne. A los efectos de mostrar con mayor claridad la evolución de la faena de hembras en detrimento de la de novillos en la faena total, recurrimos al siguiente gráfico:
Evolución faena y porcentaje hembras y novTal como se advierte visiblemente en la evolución de las curvas contenidas en el gráfico expuesto, el porcentaje de hembras en la faena total, viene creciendo en los últimos años de manera concomitante a una disminución de la participación del novillo. Todo ello en un contexto de expansión de la faena. Por ello, y ante una posible consolidación de dichas tendencias, tanto por la creciente y sostenida demanda de vacas de china, como por la propia exigencia coyuntural de una seca que termina condicionando cualquier intento de retención en la actualidad, es que entendemos relevante el análisis de la capacidad de extracción de la actual estructura del stock bovino nacional en condiciones de equilibrio. A tal efecto, y contando con datos preliminares y estimados de una faena para el 2018 en torno a las 13.400.000 cabezas, un índice de destete a nivel nacional cercano al 61.6%, una continuidad relativamente estable de la estructura del stock por categorías, y suponiendo que el stock arrojado por la última campaña de vacunación 2018 fuera de alrededor 54,34 millones de cabezas, resulta posible estimar como punto de extracción de equilibrio una faena de entre 44 y 45% de hembras. En consecuencia, y frente al dato fáctico de que la faena de hembras alcanzó valores por encima del 44% en los últimos 5 meses, si bien, aun no estaríamos en un escenario de liquidación de stocks, sí se estaría llegando a los límites de extracción de equilibrio.
Por ello, y frente a la intención original del presente artículo, en relación a la consideración de la consistencia de la estrategia seguida en la coyuntura respecto a la apertura comercial y la obtención de nuevos y mejores mercados, es que al menos se entiende necesario destacar el posible impacto de la estrategia coyunturalmente elegida, así como su resultado y su sustentabilidad en el tiempo.
De más está decir que las voluntades y decisiones de los agentes económicos intervinientes en todo negocio, responden a las limitantes de la capacidad de recursos, pero también a las señales/incentivos que generan los precios de los productos potencialmente ofrecidos. Por esto, y porque entendemos que dichos precios siempre surgen como equilibrio/acuerdos voluntarios entre oferta y demanda, es que ahora ponemos el acento en los precios relativos de categorías como la vaca con destino a faena y aquellas más representativas de los vientres adquiridos con destinos reproductivos. En tal sentido, y recurriendo al siguiente gráfico, hacemos visibles las respectivas evoluciones de precios durante los últimos dos años, coincidentes con la aparición de China como actor preponderante en la demanda de carne de vaca argentina.
nuemeros vaca cria y faenaComo puede apreciarse, el último bienio expuso a la cadena de valor de la carne bovina argentina a una apreciación relativa de la vaca con destino a Faena, y en consecuencia, resulta razonable imputarle en la interacción de las fuerzas que determinan el precio del producto vendido, una mayor fortaleza de la demanda del nuevo actor (China), frente a los incrementos circunstanciales de oferta de hembras propiciadas por cuestiones relacionadas al clima. En tal sentido, se entiende riesgoso que el cambio relativo de precios entre categorías como vacas con destino a faena y vientres aun productivos, condicionen la sustentabilidad del rodeo, resultando cada vez más atractiva la idea de mandar a faena vientres que en otras condiciones seguirían aportando a la producción de terneros y consecuentemente, a un mayor stock de novillos. (DG)


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