Carne: el detrás de escena de un acuerdo con esquirlas

El Gobierno postergó hasta el martes la definición por las exportaciones y al interior del sector ganadero empiezan los roces

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Como en una partida de ajedrez, cada movimiento puede cambiar el resultado final. Así se sienten estos días de negociaciones contrarreloj con el Gobierno e incluso puertas adentro del sector ganadero.
El Gobierno sigue firme en su idea de ignorar a la Mesa de Enlace como interlocutora válida para ordenar este conflicto. No le responde el pedido a una audiencia y la dejó fuera del tablero en este juego. Las reuniones las lleva adelante con los representantes de la industria, que son los frigoríficos exportadores. El sector está muy afectado por el cierre de exportaciones.
Esta semana, un frigorífico de exportación que tiene el 75% de su destino en China decidió dejar de faenar. Detrás de esto, 350 trabajadores no podrán trabajar. Como este ejemplo, otros tantos. Está claro que ahí es donde se juega gran parte del partido, pero no se puede ignorar de ningún modo a quienes representan el eslabón primario de la cadena, los productores.
“El Gobierno está cometiendo dos errores acá. No solo generar bronca en un sector productivo que es aliado de la sociedad y de la Nación, sino que también está cometiendo el grave error porque está negando la entrada de divisas al país”, dice el flamante presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino.
El miércoles por la noche se reunieron los integrantes de la Mesa de Enlace con empresarios vinculados a la carne. Hacía años que no encontraban este ámbito de dialogo. Allí estuvieron Mario Ravettino, titular del Consorcio exportador ABC, más los exportadores Alejandro Dubois, Martín Costantini, Hugo Borrell y Carlos Riusech. La reunión fue en las oficinas de Coninagro y duró hasta tarde.
Los representantes de los productores dejaron clara su posición: “No estamos de acuerdo con una nueva restricción”. Los empresarios, por su parte, también celebraron el canal de dialogo, aunque siguieron avanzando en el acuerdo con el Gobierno. “La cena fue muy positiva. Tenemos que continuar en esa línea de trabajo con la idea de que la Mesa de Enlace es una parte fundamental en la coordinación, programación y definición de las políticas de ganados y carnes”, destacó Mario Ravettino al finalizar la reunión.
Carne: el nuevo esquema de exportaciones
Los empresarios explicaron cómo sería el nuevo esquema de exportaciones: limitar el volumen exportable al 50%. Esto no incluiría la Cuota Hilton, la 481 ni la carne Kosher que se exporta a Israel y Estados Unidos.
Por otra parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, busca acordar y anunciar un “Plan Ganadero” para aumentar la producción de 3 a 5 millones de toneladas al año de carne con el objetivo de “cuidar la mesa de los argentinos”. También propone beneficios impositivos y de financiación.
Lo que los propios miembros del Gobierno olvidan, una vez más, es que así no se incrementa la producción. No fue, es, ni será magia.
“Pareciera que el Gobierno nos ha elegido como oposición. Nosotros le hemos pedido una reunión al Presidente y no nos la ha otorgado. Es necesario que estemos toda la cadena matarifes, empresarios, frigoríficos y sector productivo para poder entendernos y encontrar algún alivio”, reclama el titular de Coninagro, Carlos Iannizotto.
Más reuniones, más tensión
Con el pre-acuerdo encaminado y después de haber escuchado al sector primario, los empresarios y frigoríficos se reunieron para ver cómo sería la instrumentación.
El jueves fue un día de encuentros entre los empresarios del sector, pero también de tensión y espera. Faltaban –se creía- apenas horas para que las líneas intermedias del Ejecutivo determinaran cómo se implementará en la práctica el acuerdo. Pero no. El Gobierno retrasó para el martes el anuncio oficial sobre el nuevo esquema de exportaciones de carne. La incertidumbre será una invitada más a la mesa del Día del Padre.
Fuentes del oficialismo esgrimen que el Presidente quería tiempo para reunirse con los distintos sectores de la cadena. Para explicar los objetivos y trabajar en el plan ganadero. Además, definir cómo serán los nuevos instrumentos y consensuar con el sector algunas medidas.
“Respecto a la exportación y la manera en que se va a ir abriendo, todavía se está terminando de delinear el marco reglamentario”, confiesa una fuente cercana a las decisiones de la Casa Rosada.
El rol de los gobernadores
Por otra parte, se cree también que los gobernadores de las principales provincias productoras podrían haber tenido un rol clave en el retraso del anuncio. Suena lógico, más allá de las cuestiones partidarias. “Es la economía (de cada provincia), estúpido”. El país vuelve a reversionar la frase utilizada en la campaña electoral de Bill Clinton en 1992.
Más diferencias por la carne
El reloj corre y las diferencias, aunque se entienden, se acentúan. “Los cupos permiten generar el mismo efecto que el cierre en la hacienda en pie, y una ventaja muy buena para quienes tienen el permiso de exportación. Cuando hay cupos, el precio interno es similar a cuando está cerrada. En cambio, al que le dan los cupos para exportar vende a precios internacionales con una diferencia de una depreciación de la hacienda y tiene un mejor dividendo”, dice con claro descontento un representante de los productores.
El problema central es que el sector industrial tiene sus intereses y parámetros. Estos difieren con los de los productores. Las bases están muy enojadas. El sector ganadero quiere evitar un conflicto interno. “El peor de los escenarios es un gobierno virulento y gran parte del sector con diferencias”, reconocen desde el corazón del sector. El reloj de arena corre en esta partida de ajedrez. Muchos se sienten afuera del juego.
“Lo ideal es enemigo de lo posible”, dicen desde otra pata del sector. “Los tres males posibles eran prohibir exportaciones, que pongan cupos o que suban las retenciones. Hay que pensar cuál de estas opciones es la que menos nos afecte”.
“La idea de seguir regulando todo no va a gustar. Esto puede traer una reacción contra el Gobierno“, alerta otro referente.
“Divide y reinarás”, dice Maquiavelo en su tratado de doctrina política “El Principe”. ¿Es esto lo que intenta hacer el Gobierno con los distintos actores del sector ganadero?
El Consejo Argoindustrial Argentino, La Mesa de Enlace, los frigoríficos exportadores, los matarifes, los productores. Todos tienen una parte de razón y una parte de oposición, pero será crucial que logren acordar las diferencias internas y no darle la razón al celebre filósofo. Mientras tanto, el Gobierno busca una jugada de jaque en la partida de ajedrez. El gran problema es que una gran parte del sector siente que la intención es sacar varias fichas del tablero y que jueguen unos pocos. (Agrofy)


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