El ternero, de oferta: el mes más barato para comprar

En noviembre, la oferta de terneros sería 71% inferior a la actual, y eso traería como resultado un aumento del 11% en los precios. Por Ignacio Iriarte

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De acuerdo a un índice de estacionalidad elaborado en base a los registros de movimientos de hacienda del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (período 2016-2020), mayo es el mes en que se toca el máximo anual de oferta de terneros.
Traducido a hoy, el índice actual sería de 176 sobre una base 100 correspondiente a todo el ejercicio, enero-diciembre. En junio la oferta bajaría a un indicador de 133, en julio a 100, en abril a 93, en septiembre a 89, en octubre a 67, y en noviembre baja al mínimo anual con 51. Es decir, en solo seis meses –entre mayo y noviembre– la oferta de terneros se reduciría 71 por ciento.
Teniendo en cuenta un indicador similar de estacionalidad de los precios reales del ternero, en este caso tomando como parámetro el período 2005-2020, el índice actual sería de 95, subiría a 96 en junio y a 97 en julio, a 100 en agosto, a 104 en septiembre y a 106 en noviembre. Resultado: la menor oferta impactaría en un salto del 11 por ciento en la cotización.
En cuanto a la relación de compra/venta; o sea, el cociente entre el precio del ternero de invernada (180 a 200 kilos) y el novillito gordo en Liniers (entre 350 y 390 kilos), en mayo de 2021 resulta de un 18 por ciento a favor del ejemplar liviano, de acuerdo también a una serie 2005-2020).
Luego, en junio la relación bajaría a 11 por ciento, pero volvería a incrementarse en forma negativa para el invernador o feedlotero al 15 por ciento en julio, 19 por ciento en agosto, 24 por ciento en septiembre, 26 por ciento en octubre, 27 por ciento en noviembre y 25 por ciento en diciembre, para caer a 21 por ciento en enero.
Australia
A mediados del año pasado, integrantes del gobierno de Australia lanzaron un llamado internacional a investigar el origen del Covid-19 en China.
Las represalias de las autoridades chinas no se hicieron esperar, desatándose una guerra comercial que dura hasta hoy, y que afecta gravemente a las exportaciones de carne vacuna de la nación oceánica al gigante asiático.
Las sanciones a Australia se han extendido a la cebada, el vino, el cobre, el hierro, el carbón, y otros productos. Cuatro plantas frigoríficas, responsables del 35 por ciento de las ventas de carne vacuna a China, han sido deslistadas para exportar al gigante asiático, y los embarques australianos a este mercado cayeron 53 por ciento en abril, con respecto a un año atrás.
De todos modos, las exportaciones no caen solo a causa de la guerra comercial, sino también por el altísimo precio del novillo australiano (seis dólares por kilo en gancho), que le resta competitividad. Asimismo, incide la fuerte reducción de la oferta ganadera consecuencia de la seca, ajuste que continuará porque la fase de recomposición de rodeos recién estaría empezando.
Además de las cuatro megaplantas frigoríficas australianas que inicialmente China suspendió, se agregó luego otra planta especializada en la venta de cortes enfriados, que representaba una parte sustancial del comercio de mercadería de medio y alto precio para el incipiente mercado chino de parrillas y restaurantes.
Así es que Australia, que en 2019 cubría el 19 por ciento de las importaciones chinas de carne vacuna, en los primeros cuatro meses de 2021 bajó su a sólo el 7,2 por ciento.
En la actualidad, el listado de principales proveedores es encabezado por Brasil, con el 39 por ciento; seguido por Argentina (22 por ciento), Uruguay (13,7 por ciento) y Nueva Zelanda (9 por ciento). (Agrovoz)


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