Canadá aprobó la Soja transgénica argentina

Bioceres informó que recibió la autorización de dos agencias regulatorias canadienses para sembrar la variedad HB4 en el sur de ese país. En Argentina sigue la polémica.

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La soja HB4 tolerante a sequía desarrollada en la Argentina por la firma Bioceres, a partir del trabajo de científicos de la Universidad Nacional del Litoral, podrá ser cultivada en Canadá, según informó la compañía
El desarrollo tecnológico recibió la aprobación de las agencias canadienses de Salud y de Inspección de alimentos. “Con aproximadamente 2,5 millones de hectáreas cultivadas cada año y con rendimientos generalmente por debajo de las tres toneladas por hectárea, las regiones de producción de soja de Canadá son adecuadas para el valor que puede aportar HB4”, explicó Bioceres.
Esta variedad cuenta con la aprobación para el cultivo en Estados Unidos, Brasil, Paraguay y la Argentina, lo que representa el 85% del área mundial. Está pendiente de su autorización para importar en China, el principal comprador de soja a nivel mundial.
“Los esfuerzos de mejoramiento genético en curso para la región de Dakotas y Minnesota, en los Estados Unidos, ahora se expandirán al sur de Canadá, lo cual representa un total de 10 millones de hectáreas seleccionadas con las variedades de soja HB4”, dijo Bioceres
En un comunicado publicado en Lanacion.com, indicó que “la agricultura canadiense es pionera y líder mundial en sistemas de producción de identidad preservada”. Eso, añadió, coincide con los programas de la Generación HB4 en los que la compañía utiliza “prácticas de agricultura regenerativa junto a un proceso de trazabilidad integral”.
Polémica
El HB4 tiene su polémica en Argentina, si bien fue aprobado en octubre de 2020 por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, su liberación comercial para su siembra quedó a condición de que sea autorizado por las autoridades de Brasil, el principal comprador de trigo argentino, cuya industria molinera anunció que no iba a adquirirlo.
Ocurre que la cadena del trigo, principalmente las bolsas de cereales del país y el sector de la exportación temen que esta variedad transgénica sea rechazada en otros destinos, y se desvalorice todo el trigo argentino y se pierdan mercados. El temor se basa es que sería el primer grano transgénico que se destinaría a la alimentación humana.
“Es nuestro deber económico y social, defender a la cadena del trigo frente a riesgos comerciales que puedan ocasionarse”, advirtieron por entoncesla Bolsa de Cereales de Buenos Aires; Bolsa de Cereales de Bahía Blanca; Bolsa de Cereales de Córdoba; Bolsa de Comercio del Chaco; Bolsa de Cereales de Entre Ríos y la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Recientemente también, la firma de alfajores Havanna se desvinculó -por las presiones sociales- de un acuerdo que había firmado con Bioceres para usar el HB4 en sus productos.
En tanto Bioceres inició el proceso de aprobación para importación también en otros mercados, como Estados Unidos, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile y Colombia, y se encuentra preparando las correspondientes solicitudes para Indonesia, Australia, Rusia y otros países de Asia y África.
Por otra parte, las variedades de trigo HB4 son desarrolladas por Trigall Genetics, un joint-venture entre Bioceres y Florimond Desprez de Francia, una de las empresas líderes a nivel mundial en genética de trigo.
La tecnología HB4 fue desarrollada entre la empresa Bioceres y el grupo de investigación de del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), perteneciente a la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y al Conicet, responsable del descubrimiento.
El gen que le confiere la tolerancia a sequía al trigo HB4, descubierto por un equipo de investigadores argentinos liderado por Raquel Chan, proviene del girasol y codifica para un factor de transcripción. Como marcador de selección se utilizó un gen que confiere tolerancia al herbicida glufosinato de amonio.
El trigo HB4 tiene el potencial de mejorar la capacidad de adaptación de las plantas a situaciones de estrés hídrico, disminuir el riesgo y dar mayor previsibilidad a los rendimientos frente a condiciones adversas. En los lotes de producción y los ensayos a campo llevados a cabo durante los últimos 10 años del desarrollo de las variedades del HB4, mostraron un 20% de aumento de rendimiento, en promedio, en situaciones de sequía. (NAP)


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