Haciendas, la inestabilidad al acecho

Espacio semanal para la columna de opinión de Carlos Bodanza sobre los Mercados Ganaderos

Compartir:

Algunos de los interrogantes que se venían planteado parecen poco a poco comenzar a dilucidarse, siempre con dos factores como son el climático y el político-económico que siempre generan los imponderables del productor ganadero que no puede programar o tal vez si el primero, salvo desastre o emergencia, ambos muy metidos en la sensibilidad de los valores.
Lo primero que surge de lo ya visto en Febrero en cuestiones de mercado es que empujado por la calidad de la aparición de buen gordo liviano, los valores de la hacienda a la balanza, poco a poco parecieron afirmarse en sus propios precios, tanto en novillitos especiales como en los buenos. Tal vez la vaca si bien siempre sigue sostenida, pareció en la última semana tener al menos un breve freno en cuanto a la fuerte trepada de los primeros días. Como fuere, el mercado al kilo está por el momento en una situación de demanda, con operadores que todo el tiempo buscan las categorías y eso no parece tener ningún “parate” por el momento, pero sin dudas, no se ven a la vista tampoco grandes cambios, sobre todo en materia de valores, más aún pensando en el mostrador y sus limitaciones de bolsillo.
Por esto, no se puede hablar mucho más del consumo, es parte de los factores que no se pueden manejar, o hay bolsillo o no lo hay, más allá de que hay un piso y un techo para el consumidor argentino, no hay forma –lo mostró la pandemia- que se derrumbe en absoluto. Las exportaciones son más sensibles, existe una gran preocupación por la Chino-dependencia, ya que no es la primera vez que dejan al mundo de a pie. Y por último, los granos, bien sabemos que tampoco van a desbarrancarse, algo que también nos deja expuestos a cómo van a ser los engordes de aquí en adelante y cuánta muñeca tendrán los que lo hagan.
Y ahora si, bajando el escalón, las mayores preguntas están por el lado de los terneros. Hasta aquí está claro que tampoco habrá puerta 12 a la hora de las ventas. El número de terneras puesta a venta en estas últimas semanas, marca claramente una retención de parte del criador. Salen a cuentagotas y es el producto que también hoy buscan engordadores. En el caso de los machos, ya se vio que mucho de lo que está saliendo, sale más pesado en su promedio, ya sea directo de destete por mejor estado de las madres o próximamente a destetarse y no se ven grandes apuros por hacerlo. Entonces, hay un criador retrasando sus ventas, llevando un ternero más pesado y con los números actuales, hay criadores recriando, algo que también se ha metido en el negocio y tiene a los operadores más ávidos por mercaderías que no están. También ya dicho y desnudado por los números, hubo menor porcentaje de terneros en la campaña, que a su vez, en menos de un mes comenzará una nueva vacunación –total esta vez- y para venta de haciendas, justamente tendrá que haber una totalidad de aplicación para movimientos.
Todo entonces muestra de aquí en adelante, que no hay muchos factores bajistas para el ternero, que siempre sigue siendo también, un valor atractivo de inversión, para propios y para ajenos. En esa base de precios y en ese cielo, están parte de las inestabilidades de un negocio que promete más incertidumbres que certezas y en esa balanza, se debatirán los futuros negocios.
Por Carlos Bodanza – Especial para CAMPO total


Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •