Distanciamiento en maíz: experiencias que suman

En la Chacra Justiniano Posse se realiza un experimento donde realizarán comparaciones de los rendimientos del cultivo de maíz en siembras a 35-42 cm vs 52 cm

Compartir:

Varios de los sistemas productivos de la región pampeana se encuentran influenciados por la napa freática. Esta, puede constituirse en un factor de incremento de la productividad debido a que el aporte de agua de la napa puede llegar a superar los 200 mm (Cisneros et al., 2014). Para ello la napa debe fluctuar dentro de una banda de profundidad óptima (1,40 – 2,45 metros para maíz, Nosetto et al., 2009) y tener un bajo contenido de sales.
Bajo estas condiciones, la Chacra Justiniano Posse se focalizó en ajustar prácticas de manejo en los sistemas agrícolas de la región con el objetivo de aumentar el consumo y productividad del agua. En el caso específico de maíz se trabajó en el ajuste de densidades de siembra y en el manejo de la fertilización nitrogenada, incrementado los rendimientos, haciendo uso del aporte de agua de las napas de napa freáticas.
Durante la campaña actual, una de las líneas de trabajo del grupo de productores es el acortamiento de la distancia entre hileras en maíz debido a dos razones. En primer lugar, para que el cultivo capture mayor radiación, aumentando la productividad y mejorando la competencia con las malezas. Por otro lado, reducir el parque de maquinarias, utilizando una única sembradora para las siembras de maíz, soja y, en algunos casos, trigo.
¿De qué se trata el experimento?
El objetivo principal del experimento es comparar los rendimientos del cultivo de maíz en siembras a 35-42 cm vs 52 cm. Durante la campaña 2020/21, la Chacra estableció 6 sitios de evaluación. Además, en uno de ellos se complejizó el diseño, evaluando el efecto del espaciamiento entre surcos (35, 52 y 70 cm) en tres genotipos de diferente estructura de planta y sembrados a diferentes densidades (110.000 , 95.000 y 79.000 pl/ha).
¿Qué estamos viendo?
El primer beneficio observado en las siembras a menores distancias fue el control de malezas. El menor tiempo en cubrir el surco por parte de las siembras a 35 cm, se vió reflejado en un menor crecimiento de malezas problemáticas como yuyo colorado (Amaranthus Hybridus), rama negra (Conyza Bonariensis (l.) Cronq.) y gramíneas de difícil control.Al inicio del ensayo, una de las dudas que surgió dentro del grupo fue el si el consumo hídrico del maíz aumentaría debido al estrechamiento de hileras. Se realizó un muestreo de agua útil hasta los 2 m de profundidad en dos tratamientos contrastantes (110.000 pl/ha a 35 cm vs. 79.000 pl/ha a 70 cm) durante el período crítico del cultivo. A pesar de que en la actual campaña no abundan las precipitaciones, no se encontraron diferencias en los mm disponibles en el perfil entre los tratamientos en evaluación. En cuanto a la napa freática, la misma se encontró a los 2,30 metros al momento de la medición.Por último, al finalizar la campaña, se realizará la cosecha mecánica de los tratamientos para conocer si existen diferencias en el rendimiento entre los diferentes distanciamientos evaluados, resultados que se van a compartir en la próxima revista técnica de maíz de Aapresid.


Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •