Un ataque al corazón agroexportador

El paro portuario está impidiendo que más de 170 barcos puedan cargar 4,66 millones de toneladas de granos, aceites y harinas oleaginosas. Por Pablo Adreani

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El paro decretado por los gremios portuarios, aceiteros y afines, tiene paralizadas las exportaciones desde hace más de dos semanas.
Se trata de la medida de fuerza más feroz que se tiene memoria en la historia del sector en el país y pega de lleno en el corazón agroexportador de la Argentina. Hay un total de 173 barcos afectados y varados en el complejo agroindustrial exportador más importante del mundo. Un total de 23 embarcaciones, con cargas por 607 mil toneladas, quedaron bajo las cintas de embarque y atracados en los muelles.
Otros 40, con cargas por 878 mil toneladas, están apostados en rada a la espera de su turno para atracar en los muelles. Y finalmente hay 110 barcos, con cargas por 3,18 millones de toneladas atracados en recalada, a la espera que los prácticos dirijan su entrada, previa a rada, para luego atracar en los muelles de embarque. Un total de 4,66 millones de toneladas, por un equivalente de 2.300 millones de dólares.
Un lujo que la Argentina no se puede dar; impedir los embarques implica en la práctica frenar el ingreso de divisas. Y en este sentido ya se está proyectando que diciembre será uno de los peores en cuanto a ingreso de divisas se refiere. Se estima que la liquidación de divisas del campo caerá muy por debajo de los mil millones de dólares y esto debería estar preocupando al gobierno. Es que el paro de los gremios portuarios y los feriados impactaron en el ingreso de divisas: hasta el 20 de diciembre sumaron cerca de 500 millones de dólares. Pero la continuidad del paro y los feriados de Navidad y Año Nuevo impiden que el ingreso de divisas se pueda recuperar hasta fin de mes. De ahí que muchos consideran que este mes será el peor en la historia.
Para encontrar una liquidación de divisas por debajo de los mil millones de dólares hay que retroceder hasta noviembre de 2018 y para encontrar un diciembre tan bajo hasta 2009, cuando llegó a 796 millones de dólares.
En esa campaña el factor excluyente fue la sequía, que en soja se reflejó en una pérdida de producción de 16 millones de toneladas. De ahí surge que el daño provocado por el paro en esta campaña, ha sido más negativo que los efectos devastadores de una sequía.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-Cec)) presentó esta semana una nueva propuesta paritaria a los gremios aceiteros.
La propuesta incluye un bono anual para los que trabajaron, y una actualización salarial del 35 por ciento. Para los que no trabajaron se actualiza en un 80 por ciento del valor antes mencionado. Y además se propuso un bono por la pandemia (por única vez, no remunerativo) de 60 mil pesos en cuotas mensuales. Los sindicatos habían reclamado un bono de 70 mil pesos y otro por la pandemia de 100 mil pesos.
Estas nuevas exigencias, inesperadas, se pusieron arriba de la mesa en la reunión que mantuvieron los gremios y las empresas en el Ministerio de Trabajo, ante el propio ministro Meoni. Fue como una forma de patear el tablero y mostrar la falta de voluntad para llegar a un acuerdo. Ahora la pelota está en la cancha de los gremios.
Hay que remarcar que la industria aceitera agroexportadora esta entre las cinco ramas de actividad (entre 255, segundo el Ministerio de Trabajo) que paga los salarios más altos: 144 mil pesos en promedio en Septiembre del 2020, contra 57 mil pesos para todo el sector privado. Ha pasado la Navidad, esperemos que la huelga se haya terminado. (Agrovoz)


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