
La tormenta quedó atrás y, bajo la carpa de Cabaña Los Murmullos, el clima fue otro: agilidad, calidad y calor en una demanda que acompañó a lo largo de toda la subasta. El remate dejó una imagen contundente, con compradores activos, una oferta destacada en las distintas categorías y valores que se sostuvieron hasta el final, en una jornada que desde la organización definieron como una verdadera exposición.
Para Matías Bagaloni, gerente de la cabaña, la satisfacción no estuvo puesta exclusivamente en los números, sino también en la respuesta de quienes llegaron para acompañar la venta y apostar por la genética de Los Murmullos.
“Estamos muy, muy contentos por cómo salió todo, por toda la gente que vino y las manos. Sobre todo, porque todos los que vinieron se pudieron llevar algo. Siempre hacemos hincapié en eso”, resumió.
La posibilidad de que los compradores pudieran competir y encontrar hacienda para sus planteos fue uno de los puntos destacados de la jornada. La propuesta incluyó distintas categorías y alternativas, desde toros hasta vientres, con el objetivo de mostrar el trabajo de la cabaña y ofrecer opciones para diferentes necesidades productivas.
La dinámica de la subasta también tuvo un papel central. Según explicó Bagaloni, la estrategia fue presentar animales destacados en cada categoría y aprovechar el sistema de preofertas para agilizar el desarrollo de las ventas.
La oferta permitió recorrer el trabajo genético de Los Murmullos en sus distintas etapas. En los vientres, la presentación de animales con diferentes pariciones y estados reproductivos permitió mostrar una de las características que la cabaña busca consolidar: la funcionalidad de sus madres y su capacidad para sostenerse productivamente a lo largo de los años.
“Creo que se valoró mucho cómo termina siendo una madre de Murmullos”, destacó Bagaloni. Y profundizó sobre el sentido de presentar vacas de segundo y tercer parto, nuevamente servidas, como una forma concreta de exhibir el potencial productivo del rodeo.
Esa apuesta por mostrar el conjunto de la producción tuvo su correlato en la pista. La demanda respondió en las distintas categorías y el remate conservó su firmeza incluso cuando la subasta avanzaba hacia el final. Uno de los datos destacados fue el precio máximo de la jornada, alcanzado por un toro puro controlado que salió a venta en el anteúltimo lote.
“Me sorprendió que hasta el final se mantengan esos valores, que se hagan esos valores, sobre todo en un puro controlado. Habla también un poco del esfuerzo y la dedicación que hacemos para que toda la hacienda que presentamos mantenga esa calidad”, sostuvo el gerente.
Desde el lado comercial, Roberto Mondino puso el acento en la preparación previa y en el trabajo del equipo que acompaña a las cabañas durante todo el año. Para el consignatario, el resultado de una subasta de estas características no se explica únicamente por el momento del mercado: detrás de cada animal hay años de selección y una tarea comercial que empieza mucho antes de que se abran las puertas del remate.
“Tenemos un equipo comercial que trabaja, que está, que invita, que llama a la gente, que se preocupa, que se ocupa de los remates, que mira los catálogos y que va al día de campo. Tratamos de ser lo más profesionales posibles y de defender a las cabañas en su día”, explicó.
En ese sentido, destacó que la presentación de la hacienda es el resultado de un proceso largo y que el compromiso de la consignataria es estar a la altura de ese esfuerzo.
La combinación de esa preparación, una oferta de calidad y un contexto favorable para la ganadería terminó de configurar una jornada de fuerte competencia. Mondino destacó los promedios, la cantidad de manos y, especialmente, la presencia de compradores que no lograron llevarse hacienda.
La firmeza se mantuvo incluso cuando aparecieron lotes de toros con valores más moderados, que podían anticipar un cambio en el ritmo de las cotizaciones. Sin embargo, la demanda no perdió intensidad y la competencia volvió a crecer en los tramos finales.
“Fue un remate sólido. En un momento pensamos que se bajaba un poquito, pero la verdad es que no pudo bajar nunca. El remate se mantuvo”, describió.
Para Bagaloni, mientras tanto, el trabajo de la cabaña no termina con el cierre de la subasta. La preparación de la próxima venta ya está en marcha, incluso antes de conocer el balance definitivo de la que acaba de concluir. Allí esta el gran secreto de cada criador, cabañero o productor, siempre estar pensando en producir mas y mejor; ese objetivo que con la cultura del trabajo diario se persigue cada día.
Los resultados de hoy:
Organizador: Cabaña Los Murmullos
Invitada: –
Consignataria: Alfredo S. Mondino
Remate: Físico + TV
Plataforma/Lugar: En la cabaña, Nueva Galia y Canal Rural
Martillo: Roberto Mondino – Pedro Althaparro
Animales: 716
Plazo: 90 días
Fuente: Bicondoa / Hinding
Informe: Hinding


















