En el Valle de Conesa, en plena Patagonia, Cabaña La Laguna se prepara para una jornada especial. Este sábado, Julián Lavayén llevará adelante su 10° remate anual, una venta que tendrá una particularidad: será la primera que realizará de manera individual, luego de nueve ediciones compartidas con un amigo y colega.
Pero la fecha también representa mucho más que un cambio en la modalidad comercial. Será la oportunidad de abrir las tranqueras de la propia casa y mostrar, en el lugar donde se produce, una genética que tiene décadas de historia familiar detrás.
“Va a ser el 10° remate de la cabaña, que lo voy a hacer acá en mi casa. Va a ser el más austral de la Patagonia, de los remates Angus”, contó Lavayén durante una entrevista con CAMPO total radio.
La historia de La Laguna está estrechamente ligada a la incorporación del Angus en una región que, décadas atrás, tenía a la producción ovina como principal actividad.
“Nosotros con la familia fuimos de los primeros en empezar con el vacuno. Y los primeros fueron de una zona de traer Angus”, recordó.
El vínculo familiar con la raza se remonta incluso a fines de la década del 60. “En el año 68, mi papá trajo Angus de la cabaña de Fortabat. Así que somos precursores de toda la vida del Angus acá”, señaló Lavayén.
Con el paso de los años, esa historia familiar se transformó en un proyecto de cabaña formal. Y hoy La Laguna llega a su décima venta anual con una propuesta que combina volumen y genética.
Una oferta que reúne genética y cantidad
La pista recibirá 40 toros, de los cuales 10 serán pedigree y 30 puros controlados. A eso se sumarán 300 vaquillonas PC y MAS preñadas, además de ejemplares destacados que estarán entre las principales atracciones de la jornada.
“Vamos a poner 40 toros, 10 de pedigree y 30 toros puros controlados. Y después vamos a poner a la venta también el 50% de la vaca que salió campeona en Palermo”, detalló.
La oferta se completará con otra vaca con cría y la posibilidad de elegir dos terneras.
En el caso de las vaquillonas, Lavayén destacó especialmente la genética utilizada. “Son 300, y vamos a dar un plazo de 90 días libre y después hasta un año, con el 2,5% de interés mensual. El que se quiere tomar el año completo se lo toma, el que se quiere tomar seis meses se lo toma”, explicó.
Las condiciones comerciales buscarán acompañar una oferta que apunta tanto al criador que busca incorporar genética como al productor que necesita reposición.
De Palermo al Valle de Conesa
El crecimiento de La Laguna también tuvo este año una importante vidriera nacional con la participación en Palermo, donde la cabaña llegó a disputar la gran final.
Para Lavayén, ese tipo de participaciones representan una satisfacción personal, pero también una herramienta para mostrar el trabajo que se viene realizando.
“Todo eso, más allá del gusto personal, ayuda. De todas maneras, nosotros ya en la zona estamos consolidados hace unos cuantos años”, sostuvo.
La genética que llegará al remate también tiene detrás algunos de esos resultados. Entre las vaquillonas se utilizará un toro que fue Gran Campeón de la Nacional Patagónica de Angus y que luego obtuvo el segundo premio en Palermo.
“Es un toro que da de bajo peso en la serie, un toro Euro por Brilliance. Están muy lindas las vaquillonas”, destacó.
Volver a casa
Después de nueve remates realizados junto a un amigo, Lavayén decidió que era momento de llevar la venta a su propio establecimiento.
La sociedad comercial con su compañero continuará por otros caminos, pero esta vez el desafío será diferente.
“Yo ya tenía ganas. Mucha de la hacienda mía volvía para Conesa y para Río Colorado, y tenía ganas de hacerlo en mi casa, aprovechar el momento. Estaba el campo como preparado”, explicó.
Y en esa decisión aparece uno de los aspectos más particulares de esta venta: la historia del propio establecimiento.
Lavayén contó que la casa del campo fue construida en 1836, antes incluso de la fundación del pueblo, y que durante aquella época funcionaba prácticamente como un fortín, en una zona marcada por los malones.
“Es un campo que tiene mucho de esa impronta de camaradería. Nosotros, como familia, acá en el pueblo también. Así que es un poco más allá de la parte comercial la impronta que le queremos dar al remate”, explicó.
Esa idea será parte central de la jornada. La propuesta no estará limitada a la pista y los negocios, sino que buscará recuperar el espíritu de encuentro que históricamente tuvo el establecimiento.
Un remate pensado como encuentro
La organización prepara un almuerzo para unas 400 personas, con costillares y una ternera entera al asador, además de una globa con picada y la posibilidad de ampliar el espacio gastronómico al aire libre.
“Está quedando la verdad muy lindo. El almuerzo es para 400 personas y, por si nos quedamos cortos, también vamos a armar algo afuera para comer”, contó Lavayén.
La venta contará además con el auspicio de la Asociación Argentina de Angus y la participación de una firma consignataria de la región.
Así, Cabaña La Laguna llega a su décima venta con una combinación particular: historia familiar, genética, una oferta importante y la posibilidad de recibir a productores y amigos en su propia casa.
Después de décadas de trabajo con el Angus en el Valle de Conesa, Lavayén decidió que era momento de abrir las tranqueras y mostrar el resultado de ese camino allí donde todo comenzó.
Y, como él mismo resumió, esta vez la apuesta va mucho más allá de lo comercial: “Es un poco más allá de la parte comercial la impronta que le queremos dar al remate”.


















