Con la primavera a las puertas y después de recibir 8 milímetros en una tormenta que pasó durante la noche, Cabaña Curacó ultima los detalles para su décimo sexto remate junto a la firma consignataria Néstor Hugo Fuentes SA. La cita será este jueves, desde las 11.30, en Estancia Maraco Chico, ubicada sobre la ruta 152, en el sudoeste de General Acha.
Para Germán Hirtz, encargado general de la cabaña, el agua siempre es bienvenida en una zona donde las condiciones productivas son particularmente exigentes.
“Acá siempre estamos acostumbrados a eso. Nuestros suelos siempre están necesitados de humedad y son muy arenosos, así que drenan muy rápido. Por lo tanto, toda la cantidad que caiga es bienvenida”, explicó.
Curacó viene de atravesar un invierno con buenas precipitaciones, aunque los últimos tres meses volvieron a mostrar una disminución en las lluvias. Ese escenario, justamente, forma parte de las condiciones bajo las cuales se desarrolla la genética de la cabaña.
Genética nacida para condiciones exigentes
“Los campos son duros, de grandes tensiones, de baja calidad de forrajes y, por ahí, de aguas duras y altas temperaturas”, describió Hirtz.
Y es precisamente allí donde Cabaña Curacó encuentra uno de sus principales diferenciales. Los reproductores nacen y se desarrollan bajo esas condiciones desde muy jóvenes, incorporando una rusticidad que después resulta determinante a la hora de trabajar en distintos ambientes.
“Todos los terneros que nacen acá se desarrollan bajo esas condiciones y van adquiriendo desde muy chicos esa rusticidad que después hace que se arme un reproductor con capacidades para poder producir y trabajar, ya sea un vientre o un toro, bajo esas condiciones”, sostuvo.
Según explicó Hirtz, esa búsqueda surgió también a partir de una necesidad concreta de la ganadería de la región: durante muchos años, productores de la zona debían buscar reproductores más al norte, criados bajo condiciones productivas diferentes.
“Costaba muchísimo la adaptación de esos reproductores a nuestra zona. Ahí nació un poco la iniciativa de Curacó: hacer un reproductor que se desarrolle y se críe justamente en la zona donde va a producir”, remarcó.
Una característica que, de acuerdo con el encargado general de la cabaña, también permite que esos animales puedan adaptarse con facilidad cuando son llevados a ambientes de mayor oferta forrajera.
“Cuando van hacia el norte, la adaptación es formidable. Hacen una compensación rapidísima y producen de muy buena manera”, señaló.
Una oferta pensada para distintos sistemas
La jornada comenzará con la venta de hembras PC. Serán alrededor de 210 vaquillonas, divididas en tres categorías, tanto negras como coloradas.
El primer grupo estará compuesto por unas 70 vaquillonas paridas y nuevamente servidas, junto con animales con preñez confirmada. Se trata de una oferta que, según Hirtz, presenta una particularidad interesante para productores de distintos ambientes y esquemas de servicio.
Luego se ofrecerán unas 70 vaquillonas PC paridas, con cría al pie, mientras que la tercera categoría estará integrada por vaquillonas PC preñadas, con parición prevista para noviembre y diciembre.
“Hay para elegir y cada uno puede encontrar la categoría que mejor se ajuste a su sistema productivo”, resumió Hirtz.
Después de un almuerzo, previsto aproximadamente entre las 12.30 y las 13.30, la actividad continuará por la tarde con la venta de reproductores de pedigree y la torada general.
Un grupo de pedigree y una oportunidad especial
Con la subasta a cargo de la firma Néstor Hugo Fuentes SA, la oferta de pedigree se pondrán a la venta aproximadamente cinco toros y cinco vaquillonas.
Entre ellos aparece un toro al que Curacó le asigna un valor especial: será ofrecido en el 50% de su propiedad y es considerado por la cabaña como un reproductor con potencial tanto para trabajar como padre como para competir en Palermo durante el próximo año.
“Le tenemos muchísima fe, tanto como padre como para ir a competir el año que viene a Palermo. Es una linda chance para sumarse a la fila de Curacó en Palermo y, para quien quiera iniciarse en la actividad, también puede ser una oportunidad”, explicó Hirtz.
Pero el gran atractivo de la jornada estará en la torada de puros controlados, negros y colorados.
Es el conjunto que llamó particularmente la atención en las imágenes previas al remate y que el propio Hirtz definió con entusiasmo.
“Este año están tremendos, muy, muy buenos, con una consistencia tremenda y un desarrollo muy lindo. Me arriesgaría a decir que es uno de los conjuntos más lindos de la historia de los remates de Curacó”, afirmó.
Una definición que resume, en buena medida, la expectativa que existe en la cabaña para esta décima edición.
Condiciones comerciales
Para la compra de reproductores se ofrecerán distintas alternativas de financiación. Habrá cinco cuotas a 30, 60, 90, 120 y 150 días, además de 180 días con el 10% del costo total y un 10% de descuento por pago contado.
También estarán disponibles convenios con distintas tarjetas y entidades vinculadas al sector agropecuario.
“Creo que el año se presta para poder adquirir reproductores y para poder iniciarse en la actividad”, destacó Hirtz.
La invitación de Curacó no se limita al negocio ganadero. Como ocurre habitualmente en sus remates, la cabaña espera recibir a productores, clientes, amigos y colegas para compartir una jornada de campo.
“Más allá de un remate, normalmente siempre se pasa un lindo día ganadero entre amigos y colegas”, cerró Hirtz.
La cita será este jueves, desde las 11.30, en Estancia Maraco Chico, ubicada en el kilómetro 43,5 de la ruta 152. El acceso se encuentra por la ruta provincial 11 y desde allí se recorren aproximadamente 15 kilómetros hasta llegar a la cabaña, ubicada en el sudoeste de General Acha.


















