La ganadería argentina comenzó a mostrar señales de un posible cambio de ciclo. Con una fuerte caída en la faena durante el arranque de 2026 y valores de la hacienda todavía elevados en términos históricos, el mercado empieza a reflejar una moderada recomposición del rodeo tras varios años de liquidación.
Menor actividad y señales de retención
En los primeros cuatro meses del año la faena de ganado vacuno totalizó las 3,92 millones de cabezas, un 10% menos que en enero – abril del año pasado.
Estos niveles de matanza son los más bajos de los últimos 10 años, y permitirían proyectar una faena anual del orden de las 12,2-12,3 millones de cabezas, con una extracción del 24% sobre el stock ganadero al 1° de enero pasado.
Los registros permiten sugerir que la fase de liquidación del ciclo ganadero registrada en los años 2023-2025 está entrando a su fin y que estaríamos entrando en una fase de recomposición (moderada) del rodeo.
La baja registrada hasta ahora en la faena permitiría un modesto aumento del stock ganadero al 31 de diciembre del 2026.
La participación de las hembras en la faena está cayendo, ubicándose en abril en el 47,4%. Hasta hace poco tiempo este indicador se ubicaba en niveles muy cercanos a los máximos históricos, pero en el mes que acaba de finalizar descendió al puesto número nueve en el ránking de los últimos veinte años para el mes de abril.
De este modo la participación de las hembras en abril último fue la más baja de los últimos cuatro años.
Otro indicador importante para determinar en qué momento del ciclo ganadero nos encontramos es la salida de terneras hembras de los campos de cría: en enero-abril el volumen de terneras “transportadas” según Senasa, fue de un 16% más bajo que en enero-abril del 2025. Los criadores han comenzado a guardar terneras.
Valores firmes en el mercado de hacienda
A pesar de su caída de las últimas semanas, el precio de la hacienda a moneda constante sigue siendo muy alto.
El precio del novillito gordo en Cañuelas, que hoy está en el orden de los $ 4.900 por kilo vivo, se ubica un 36% por encima del promedio del período 2005-2025.
Los valores actuales se asemejan a los del otoño de 2022, cuando el novillito cotizaba a $ 4.600 – $ 5.100 de hoy, las cotizaciones más altas de la serie histórica.
Otro máximo destacado se dio entre octubre del 2010 y marzo del 2011, con unos $ 4.700 – $ 4.800 pesos de hoy por kilo vivo.
En los años 2010 y 2011 la producción de carne vacuna argentina cayó 800 mil toneladas con respecto a 2009, año de brutal liquidación de existencias.
En lo que respecta al ternero de invernada (180-200 kilogramos), su valor actual se ubica un 52% por encima del promedio del período 2005-2025, destacándose los precios excepcionales que se lograron entre octubre de 2010 y marzo de 2011, con unos $ 6.100 – $ 6.500 por kilo, a plata de hoy.
Entre noviembre de 2021 y marzo de 2022, los precios del ternero alcanzaron los $ 6.200-$ 6.300 por kilo vivo a plata de hoy. El menor nivel de faena, una señal de que el ciclo de liquidación llega a su fin. Debe notarse que estos picos máximos de precios (2010-2011 y 2021-2022) duraron pocos meses y luego, dieron lugar a fuertes correcciones.
En dólares libres, el precio actual del ternero, con unos U$S 4,50, es el más alto de los últimos veinticinco años, ubicándose un 150% por encima del promedio de los últimos 10 años.
El pico anterior de precios del ternero, se dio en marzo de 2011, con U$S 3,10 por kilo vivo (unos U$S 4,45 de hoy) pero un año después esa cotización había caído un 20%, y dos años después se había reducido un 51%. (Agrovoz)
























