Créditos: ¿Un buen momento para financiarse?

El consultor económico José Tonelli advirtió en CAMPO total radio que las tasas de interés actuales podrían marcar un piso y sostuvo que las empresas deberían evaluar la posibilidad de tomar préstamos productivos antes de que el financiamiento se encarezca. La clave, remarcó, es contar con un flujo de caja que permita afrontar las cuotas sin comprometer la operatoria del negocio.

La conveniencia de tomar créditos bancarios volvió a instalarse entre las principales consultas de empresarios pymes de los sectores productivos y comerciales. En ese contexto, el Lic. José Tonelli, en su columna de cada miercoles en CAMPO total radio, analizó la evolución de las tasas de interés y planteó que el escenario actual puede representar una oportunidad para financiar inversiones o capital de trabajo.
Según explicó, las turbulencias económicas y financieras, tanto a nivel local como internacional, están llevando a las empresas a ampliar su horizonte de planificación. A ese panorama se suma el proceso electoral que enfrentará la Argentina el próximo año, una variable que, de acuerdo con su análisis, ya comienza a incorporarse en las decisiones empresariales.

Las tasas actuales, ¿un piso para los próximos meses?
Uno de los principales indicadores que recomendó seguir Tonelli es la TAMAR, la tasa de interés mayorista que refleja las operaciones a plazo fijo de montos elevados y cuya evolución responde a las condiciones de liquidez y a la dinámica del mercado financiero.
El consultor aclaró que las pymes no acceden a préstamos bancarios directamente a esa tasa, ya que las entidades aplican condiciones diferentes según el perfil crediticio de cada empresa.
En ese sentido, señaló que una pyme bien calificada puede encontrar actualmente financiamiento en distintas entidades del sistema financiero con tasas nominales anuales de entre el 29% y el 32%.
Para Tonelli, esos niveles resultan relativamente acordes con la evolución de la inflación. Sin embargo, su escenario base contempla que las tasas actuales podrían constituir un piso y que difícilmente registren una baja sostenida durante los próximos meses.
A partir de esa perspectiva, consideró que puede ser un momento oportuno para evaluar la toma de préstamos destinados a actividades productivas, siempre que las condiciones particulares de cada empresa lo permitan.

Liquidez, inflación y presión sobre el dólar
Entre los factores que sustentan su análisis, Tonelli mencionó un escenario de creciente presión sobre la liquidez del sistema financiero.
Según su proyección, el Gobierno nacional continuará absorbiendo pesos para evitar que los excedentes monetarios se trasladen a los precios. A esa dinámica podría sumarse durante el próximo año una mayor presión sobre el mercado cambiario.
En ese contexto, el economista considera que las tasas de interés pueden funcionar como un mecanismo para incentivar que los pesos permanezcan en instrumentos denominados en moneda local, en lugar de volcarse a la compra de dólares.
Esta combinación de factores, desde su perspectiva, limitaría las posibilidades de una reducción significativa del costo del financiamiento en los próximos meses.

El flujo de caja, la condición central para tomar deuda
Más allá de las perspectivas sobre las tasas, Tonelli hizo hincapié en que la decisión de endeudarse debe analizarse en función de la situación financiera de cada empresa.
La posibilidad de acceder a un crédito con una tasa que parezca conveniente no garantiza, por sí sola, que la operación sea recomendable. Para el consultor, resulta fundamental que el negocio genere ingresos suficientes para afrontar las cuotas sin comprometer el funcionamiento cotidiano.
Por eso, antes de tomar un préstamo, las pymes deben evaluar el destino de los fondos, los plazos de devolución, el costo financiero total y la capacidad de pago prevista para los próximos meses.
No es lo mismo financiar una inversión que permita ampliar la producción o mejorar la eficiencia que recurrir al crédito para cubrir desequilibrios permanentes de caja. El análisis de cada situación es determinante para establecer si el endeudamiento puede convertirse en una herramienta de crecimiento o en una carga para la empresa.

Una oportunidad que exige planificación
La mirada de Tonelli apunta a que las empresas no posterguen automáticamente sus decisiones de financiamiento a la espera de una eventual baja de tasas. Si se cumple su escenario base, el costo del crédito podría mantenerse en los niveles actuales o aumentar a medida que avance el tiempo.
No obstante, su planteo no implica recomendar endeudamiento indiscriminado. La conveniencia dependerá de la calificación crediticia de cada firma, las condiciones ofrecidas por las entidades financieras, el destino de los recursos y, especialmente, la capacidad de generar fondos para cumplir con las obligaciones asumidas.
En un contexto de incertidumbre económica y financiera, la planificación vuelve a ocupar un lugar central en la gestión de las pymes. Evaluar las alternativas disponibles, anticipar las necesidades de capital de trabajo y analizar las inversiones con criterios financieros puede marcar la diferencia a la hora de tomar decisiones.
El mensaje de Tonelli es claro: el crédito productivo puede ser una oportunidad en el escenario actual, pero la decisión debe estar respaldada por números concretos y por un flujo de caja capaz de sostener el compromiso financiero.

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