Monasterio Tattersall transita la cuenta regresiva para celebrar sus 75 años de trayectoria con una jornada que combinará trabajo, historia y reencuentros. Este viernes, desde las 18, la firma realizará un remate especial por streaming desde su predio ferial de Daireaux, con una oferta que ronda hasta el momento las 4.000 cabezas y que, según anticipó Jorge Rodríguez, se destaca por la calidad de la hacienda.
“Estamos muy ansiosos. Tenemos alrededor de 4.000 cabezas para celebrar el día viernes. Hay mucho ternero, mucho novillito, mucha hacienda de marca líquida, de calidad y de clase”, señaló el martillero, uno de los encargados del área de remates de la firma, en diálogo con CAMPO total radio.
La oferta vuelve a mostrar el potencial de la ganadería en un momento del año en el que la aparición de lotes destacados sigue sorprendiendo. “Habitualmente, cuando pasan estos aniversarios, estos remates especiales, siempre aparece la calidad de la hacienda. La verdad que nos sorprende, a esta altura del año, llegar a casi fines de octubre y que siga habiendo lotes con mucha calidad”, remarcó.
La organización trabaja para completar las filmaciones de los lotes, una tarea que se vio condicionada por las lluvias de los últimos días. Las precipitaciones intermitentes complican el acceso a los establecimientos, demoran los recorridos y también pueden generar dificultades posteriores para coordinar las cargas.
“Más que viene lloviendo un día, frena dos, vuelve a llover, dificulta y atrasa un poco todo. Tanto las filmaciones como también el posremate, después con el tema cargas. Pero ya estamos acostumbrados a esto, así que con paciencia siempre vamos buscando la vuelta”, explicó Rodríguez.
En ese sentido, destacó el acompañamiento de los remitentes que continúan preparando y filmando sus haciendas para llegar a tiempo a la subasta. La expectativa es completar la oferta y tener todo presentado para el viernes, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
Un aniversario para celebrar trabajando
La celebración tendrá como escenario el predio ferial de Monasterio Tattersall en Daireaux. A las 18 comenzará el remate por Internet y streaming, mientras que a las 20 está prevista una recepción que dará paso al asado y la cena junto a clientes, amigos y proveedores.
“Vamos a festejar trabajando. Después va a haber una recepción previa al asado y a la cena, para poder estar con todos nuestros clientes, nuestros amigos y nuestros proveedores, y festejarlo juntos, como lo hemos hecho siempre”, contó Rodríguez.
El encuentro será también el cierre de un año en el que la firma buscó darle un marco especial a sus 75 años, con distintas instancias de celebración vinculadas a su actividad comercial y a los principales encuentros del sector.
“Llegó el día tan esperado. Fuimos celebrando durante todo el año: pasó en febrero, en marzo, después estuvimos en la Angus de Otoño, en la Rural y volvimos a la Angus en Primavera. Ahora toca la localía, en Daireaux, así que falta muy poquito”, repasó.
Tres generaciones y una transformación del negocio ganadero
Cumplir 75 años en la Argentina representa mucho más que una cifra. Para Rodríguez, el aniversario permite dimensionar la continuidad de una empresa familiar que atravesó distintas etapas económicas, políticas y productivas, manteniendo un legado a lo largo de tres generaciones.
“Es una trayectoria bárbara, una empresa familiar que ha mantenido un legado importante desde las tres generaciones. Setenta y cinco años en Argentina, por todo lo que se ha atravesado, por los cambios políticos y por tantas cosas que pasan en el medio, generan una mezcla de sensaciones importante”, expresó.
En su caso, el festejo tiene además un significado personal: lleva 16 años trabajando en la firma y fue testigo de una de las transformaciones más importantes del negocio de la hacienda, el paso de un esquema centrado en las ferias físicas a una comercialización cada vez más digital.
“Cuando yo arranqué, todo se canalizaba mediante feria. En el medio tuvimos un cambio importante, digital, y hoy una parte muy importante de la hacienda se canaliza por esa vía, mediante una aplicación. Hablaba con clientes que me decían que nunca se habían imaginado llegar a esto”, recordó.
La evolución tecnológica modificó las formas de comercialización, amplió las posibilidades de participación y obligó a adaptarse a nuevas herramientas. Para Rodríguez, esa capacidad de acompañar los cambios forma parte de la historia de la empresa y de su vigencia en el mercado.
“Es un orgullo ser parte de esta empresa. En estos 16 años tuve un aprendizaje bárbaro, mucho conocimiento, muchos amigos. Han pasado muchos cambios, así que la empresa está muy sana y habrá que festejar y disfrutar estos momentos”, sintetizó.
Todavía hay tiempo para consignar
Con los preparativos en marcha, la firma mantiene abierta la posibilidad de incorporar nuevos lotes a la oferta del aniversario. La intención es que productores y clientes puedan sumarse a una jornada que busca reflejar la diversidad y la calidad de la hacienda que se produce en la región.
“Estamos a tiempo. Creería que entre hoy a la tardecita-noche podríamos llegar a estar cerrándolo o, a más tardar, mañana a la mañana, dependiendo un poco del clima. Siempre hacemos un espacio para todos. Queremos que todos participen, que todos estén, así que es todo bienvenido”, concluyó Rodríguez.
A 75 años de su nacimiento, Monasterio Tattersall se prepara para celebrar con lo que forma parte de su identidad: la actividad ganadera, el vínculo con sus clientes y la capacidad de adaptarse a los cambios sin perder de vista su historia y un legado que trasciende generaciones.


















