La llegada de octubre comienza a marcar un cambio en la dinámica atmosférica sobre buena parte de la región central del país. Así lo explicó el meteorólogo Leo De Benedictis en su habitual columna de los viernes en CAMPO total radio, donde anticipó una semana con distintos momentos de inestabilidad, aunque con una tendencia térmica más estable.
El fenómeno más importante de los próximos días estará concentrado durante la jornada de hoy, especialmente sobre el centro y sur de la provincia de Buenos Aires. Según explicó De Benedictis, el avance de un nuevo sistema frontal provocará primero un incremento de la nubosidad y luego condiciones de inestabilidad, con posibilidades de lluvias, chaparrones y tormentas.
“Hoy vamos a estar teniendo un panorama en el cual va avanzando un nuevo sistema frontal que va a ir provocando, primero, nuboseo en aumento, y después condiciones de inestabilidad, con la chance de algunas lluvias, chaparrones y tormentas”.
El meteorólogo remarcó que se trata de un escenario “muy dinámico”, con las mayores chances de precipitaciones concentradas durante este viernes. A partir de mañana, el sistema comenzará a desplazarse hacia el centro y noreste del territorio nacional, permitiendo condiciones algo más estables durante el fin de semana.
La inestabilidad vuelve a aparecer desde el martes
Aunque el fin de semana presentará una mejora relativa, la humedad y la inestabilidad continuarán presentes y volverán a ganar protagonismo durante la próxima semana.
De Benedictis señaló que a partir del martes, especialmente durante la tarde, nuevamente se incrementará la humedad y podrían generarse nuevos episodios de precipitación.
“Vamos a estar teniendo varios momentos de inestabilidad, varios momentos en los cuales vuelve a aparecer la tendencia de alguna precipitación. Mucho más débil, mucho más aislado, pero no deja de ser significativo también la presencia de estas precipitaciones”, explicó.
En este sentido, aclaró que no se espera una sucesión de jornadas lluviosas, sino una mayor frecuencia de situaciones que favorezcan el desarrollo de precipitaciones dispersas y aisladas.
Octubre comienza con una nueva dinámica
Uno de los puntos destacados por el especialista fue el cambio de comportamiento que comienza a observarse con el ingreso a octubre. Según explicó, ya desde los últimos días de septiembre comenzó a instalarse una dinámica atmosférica más activa, caracterizada por una mayor circulación de sistemas frontales y una mayor presencia de humedad.
“Empezamos a tener buena presencia de humedad, y eso va a empezar a generar más días de inestabilidad, más posibilidades de evento de lluvia”, señaló.
De Benedictis puso el foco, de todos modos, en una aclaración importante: este cambio de dinámica no significa que vaya a llover todos los días, sino que aumentarán las oportunidades para que se produzcan eventos de lluvia.
“No porque vaya a llover mucha cantidad de días ni nada por el estilo, pero sí que empezamos a entrar en otro tipo de dinámica”, sostuvo.
Temperaturas: menos cambios bruscos
La otra novedad para los próximos días estará relacionada con el comportamiento de las temperaturas. Después de un período marcado por importantes oscilaciones térmicas, el panorama tenderá a ser algo más moderado.
Según De Benedictis, durante el fin de semana y prácticamente toda la próxima semana habrá ascensos y descensos de temperatura, pero con variaciones más acotadas y sin grandes saltos.
“Vamos a tener variación térmica, pero no saltos importantes, subidas fuertes de temperatura o bajadas importantes de temperatura”, explicó.
De esta manera, el escenario para los próximos diez días combinará una menor amplitud en los cambios térmicos con una mayor dinámica en materia de humedad e inestabilidad.
El viernes se presenta, entonces, como el momento más destacado en cuanto a intensidad y volumen potencial de precipitaciones, mientras que desde el martes volverían a aparecer pulsos de inestabilidad, aunque con lluvias más débiles, dispersas y aisladas.
El comienzo de octubre, de esta manera, deja atrás parte de la dinámica de cambios térmicos bruscos y abre una etapa con mayor circulación de sistemas frontales, más humedad y mayores oportunidades para que las lluvias vuelvan a aparecer en distintos momentos.

















