Ni la coyuntura, el clima o la agronomía fueron factores determinantes, en las últimas campañas, para que el productor no exija su estrategia productiva y planifique sembrar maíz. Hay certezas, vinculadas a la diversidad productiva, que confieren esta seguridad.
“El productor argentino le encontró la vuelta a la multiplicidad de usos que tiene el grano de maíz, que dota de mucha flexibilidad a cualquier planteo desde el nivel comercial, así como también fue que ha logrado estabilizar los rendimientos, empleando diferentes manejos y estrategias productivas”, reconoce Gonzalo Bravo, gerente de Instituciones y Cuentas Clave, de Supra Semillas, respecto al entusiasmo actual por sembrar maíz.
Citando datos de Maizar, la asociación que reúne a toda la cadena del cultivo, Bravo indica que la perspectiva futura “es dar un salto de superficie y de productividad de un ‘7×7’ a un ‘10×10’. Esto significa ir de 7 millones de hectáreas promedio sembradas con un promedio de rinde 7 toneladas por hectárea para alcanzar 10 millones de hectáreas buscando un rinde promedio de 10 toneladas”.
En esta dirección de crecimiento, la superficie de maíz para silo también viene este crecimiento. Respaldando lo que explica Bravo, el gerente de Desarrollo de Maíz de GDM, Federico Larrosa, aporta información reciente que él mismo analizó con diferentes expertos en un panel del último Congreso de Maizar, sobre lo que está pasando entre el maíz silero y la ganadería en los últimos años.
Al respecto, detrás del “boom de la ganadería”, a nivel global, también puede decirse que hay crecimiento multiplicador del maíz para silo” en Argentina. Según Larrosa, “la superficie para la confección de reservas para la producción ganadera creció dos veces y media en las últimos 18 campañas (de 484.000 en el ciclo 2006/07 al 1.212.000 en el ciclo 2024/25). Esto tiene un fundamento: la ganadería crece en el mundo y de consumidores demandan más carne”.
Analizando los datos finos que hacen a este crecimiento del área, el 52% de las hectáreas para silaje son de maíz y, de dicho porcentaje, la mitad es con destino carne y la otra mitad, leche.
Además de los datos citados, todo indica que el “boom ganadero” continuaría y ello seguiría impulsando las intenciones de sembrar maíz para la confección de reservas, que actualmente tiene una relación de costos histórica respecto al valor del kilo de novillo.
En este sentido, el gerente de Desarrollo, reconociendo el liderazgo de SupraSemillas en avance y posicionamiento de la marca en híbridos con Aptitud Silera, ya trabaja en el desafío de reconocer los principales “drivers” en la genética de maíz que ofrezcan lo que el productor ganadero necesita para producir más carne y más leche.
Maíces “Líderes en silo”
Supra Semillas presentó en esta campaña su nuevo sello “Lideres en Silo”, que identifica al segmento Aptitud Silera del portfolio, pero que también implica el trabajo de investigación y desarrollo diferencial que la marca realiza para lanzar híbridos para el productor ganadero y también al soporte técnico directo que le brinda a los productores que siembran maíz para silo.
“El lanzamiento de este año de S 4450 VIP3 dentro del portfolio Aptitud Silera viene a consolidar la oferta genética para planteos de producción animal que tienen entre sus prioridades la generación de un alimento voluminoso de alta concentración de materia seca y para maximizar el aporte de almidón como fuente de energía”, reconoce Héctor López, especialista en silo y responsable de Móvil de Aptitud Silera.
En tono con el “boom ganadero”, la oferta genética de híbridos Supra Semillas con el perfil específico para la alimentación animal surge también para dar respuestas a necesidades de potencialidad o estabilidad de los planteos pecuarios que permite hacer un mejor aprovechamiento de este tipo de ambientes.
“En un contexto de expansión de la ganadería de carne, la generación de silaje con alta concentración energética se convierte en un aliado estratégico en planteos de invernada permitiendo sostener altas ganancias de peso, lo que es factor determinante del resultado y eficiencia del sistema”, afirma López.




















