Las malezas y la salida del verano

Con las primeras lluvias en sectores del sur de Buenos Aires comienza la emergencia de malezas de otoño —raigrás, gramón y crucíferas— y es clave planificar barbechos, monitoreos y aplicaciones (preemergentes y mezclas herbicidas) para asegurar el éxito de avena, vicia y pasturas. Por Ing. Agron. Ramón Gigón

Con la salida del verano a la vuelta de la esquina y las primeras lluvias en sectores del sur bonaerense, se observa un fuerte rebrote de malezas que puede complicar la implantación de verdeos y pasturas si no se actúa a tiempo. Desde el campo, los asesores subrayan la importancia de una preparación de lote integral para evitar pérdidas por competencia y la aparición de biotipos resistentes.
El Ingeniero Agrónomo Ramón Gigón, especialista en malezas, dejó algunas consideraciones importantes en la mañana de ayer por CAMPO total radio y a través de las mas de 60 radios de la cadena rural.

Barbecho, la base del éxito
Para pasturas —especialmente alfalfa y gramíneas perennes— el objetivo es llegar a la siembra con el lote libre de malezas. Un barbecho bien ejecutado no sólo reduce la competencia por humedad, sino que evita que las plantas nuevas se vean desplazadas. En lotes destinados a verdeos o pasturas, el tratamiento previo debe planificarse según el historial de malezas y el banco de semillas presentes.

Mezclas y manejo de malezas de verano
Se detecta un crecimiento marcado de malezas estivales que a veces resisten el control con glifosato en solitario, como lecherón, juyo colorado o nabo con tolerancia. La recomendación práctica es recurrir a mezclas que incluyan glifosato más un ingrediente con modo de acción PPO o 2,4‑D, para mejorar la cobertura y reducir las fallas de control antes de la implantación.

Preemergentes: conveniencia y selección
El uso de preemergentes resulta conveniente, sobre todo en cultivos de arranque lento como la vicia villosa. Productos registrados como terbutilazina ayudan contra hoja ancha en vicia; en pasturas, flumetsulam es una opción clásica durante la implantación. Ante problemas de crucíferas resistentes, se sugiere considerar diflufenican como alternativa para asegurar un arranque limpio.

Momento oportuno para atacar el gramón
El final del verano es el momento óptimo para controlar gramón: la planta transfiere los herbicidas a los rizomas y se reduce el rebrote primaveral. Las aplicaciones pueden hacerse con glifosato o con graminicidas específicos, según el destino del lote (verdeo o pastoreo).

Monitoreo y timing en raygrass y crucíferas
Las dos malezas más complejas en la región son raygrass y crucíferas. El control es más eficaz cuando las plantas son chicas: raygrass aumenta su tolerancia a muchos herbicidas a partir de etapas de macollaje avanzado (más de ocho macollos). Para nabo, el estadío de roseta es el momento clave en barbechos. Por eso, el monitoreo frecuente y la intervención en el momento oportuno son determinantes.

Estrategia integrada para evitar resistencia
Para reducir aplicaciones repetidas y la selección de biotipos resistentes conviene combinar preemergentes, aplicaciones puntuales con mezclas adecuadas y controles mecánicos cuando corresponda. Planificar el manejo del lote, registrar intervenciones y ajustar estrategias según la respuesta de las malezas permitirá mejores resultados en la implantación.

Conclusión
Con las lluvias tempranas y la transición estacional, la clave es anticiparse: barbacoa eficiente, monitoreo continuo, uso estratégico de preemergentes y mezclas herbicidas, y complemento con manejo mecánico. Así se protege la siembra de avena, vicia y pasturas y se reduce el riesgo de rebrote y resistencia.

Compartir: