Un remate tradicional que ofrecerá su calidad genética de siempre, pero esta vez también llega con novedades. De “Vientres del Sudoeste” se trata, la clásica propuesta que protagonizan desde hace más de dos décadas Los Tigres de Lafontaine y productores invitados, que este miércoles tendrá una nueva edición en la Sociedad Rural de La Madrid.
“Queríamos innovar con la intención de enganchar más a la gente y también queríamos hacer participar a más productores. Entonces se les ocurrió a José Ansaldo y a Marcos Mateucci hacer dos remates: uno de invernada previsto para las 11 de la mañana, con un concurso de terneros, y el tradicional de siempre a partir de las 14.30 horas. Y tenemos buenas perspectivas por lo que vamos hablando con la gente”, explicó Nicolás Lafontaine en CAMPO total radio.
Criterios productivos
“Lo que buscamos es seguir trabajando sobre lo que ya hemos logrado, que es generar una oferta que sea interesante para los compradores, que el remate sea sinónimo de gente que trabaja bien en ganadería, que comparte los criterios productivos”, agregó.
Esa es la esencia de “Vientres del Sudoeste”, productores que tienen el mismo norte a la hora de moldear sus rodeos. “Entonces estamos tranquilos con lo que ofrecemos, porque son vientres similares en los criterios de selección. Por ejemplo, todos los remitentes hacen servicio de 15 meses; todos tienen los servicios estacionados; todos sacan del rodeo la vaca que no se preña. Así logramos una garantía del tipo de genética que va a adquirir aquel que se acerca al remate”, completó el cabañero.
Y esos terneros que saldrán a venta en esta nueva propuesta del evento están hechos de esa genética.
Vacas consagradas
Metiéndonos de lleno en el remate, la oferta de vientres estará compuesta por unas 550 madres. “Hay unas 100 vaquillonas de 15 meses y también otras 100 vacas ya consagradas, como nos gusta decirles, que son vacas de 10 años”, describió.
Estas “vacas consagradas” tienen un lugar destacado en la consideración de Nicolás porque son la prueba de que lo que proponen desde “Vientres del Sudoeste” funciona. “Si en los planteos de los productores con los que compartimos los criterios de selección una vaca llegó con 10 años al rodeo, es que se preñó todos los años cabeza, que todos los años presentó un ternero, si no la hubieran sacado. Entonces, el que la compra se está llevando una genética probada en fertilidad”, indicó.
“Ese vientre con 10 años vivió sequías, inundaciones, hipomagnesemia, todos los problemas que podés tener en el campo, y la vaca te presentó todos los años un ternero y todos los años se preñó. Ahí tenés una genética que es rústica, es fértil y la ternera o el ternero que te dé la tiene”, comentó, justificando la puesta en valor de esa categoría.
A la rica oferta genética, se le suman muy interesantes condiciones comerciales con el nuevo escenario que da el regreso de la financiación. “Nosotros vamos a dar 30, 60 y 90 días o 60 días libres. Y nuevamente los principales bancos ofrecen muchas opciones con las tarjetas, hay hasta 360 días, hay líneas de 180 días con distintas tasas. Celebramos que haya vuelto la financiación porque era algo que los últimos dos o tres años había desaparecido”, dijo Lafontaine.
Arraigo
El remate del miércoles también tendrá novedades desde la comercialización: como siempre José Ansaldo estará a cargo de la organización, Heguy Hermanos de la venta y la incorporación de la pata local: Marcos Mateucci. “Hace rato que teníamos ganas de trabajar juntos y nos pusimos de acuerdo en cinco minutos. Salió todo naturalmente. Eso también es interesante, que las cosas fluyan. Y con Heguy es el tercer años que estamos trabajando y creo que todos estamos contentos con lo que va sucediendo”, comentó Nicolás.
No es casual que se haya sumado al evento Mateucci, fue algo que surgió para reforzar otra de las fortalezas del remate: el arraigo. “Siempre buscamos que sea una fiesta del pueblo, de La Madrid. Porque para nosotros además del negocio, de la producción y hay mucho de las familias, de lo social, de compartir, de poder mostrar lo que uno hace”, se despidió el criador.




















