Mercado granario: el resumen de un año pandémico

A horas de finalizar un año sin dudas muy particular, desde el área de Estudios Económicos de la BCP se elaboró un resumen con los principales acontecimientos referidos a los granos y oleaginosos más representativos de nuestro país. Los principales drivers en materia de mercados agrícolas fueron: el Covid-19, la fuerte demanda china y la pérdida de valor de la moneda estadounidense.

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La Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca a través del Departamento de estimaciones Agrícolas elaboroó un completo informe por cultivo.
TRIGO
La evolución de la cotización del trigo en Chicago sufrió múltiples variaciones a lo largo del 2020. Aun así, el saldo es positivo, con un incremento acumulado superior al 10%.
Luego de la marcada suba hacia fines de marzo, cuando se daban las mayores manifestaciones de la pandemia, se observó una tendencia negativa que se propagó hasta fines de junio. Dentro de los factores bajistas se encontraban las mayores expectativas de producción mundial y el ingreso de la cosecha del hemisferio norte. Desde principios de agosto, se dio un cambio de tendencia, apalancada principalmente por la fortaleza de la demanda y la devaluación del dólar. Desde el mes de octubre en adelante se observa una gran variabilidad en la cotización.
En la plaza local, las subas en el valor FOB fueron aún más marcadas que en el plano internacional. El incremento en la cotización supera el 31% desde el 2/01. La merma en la producción esperada, dado el evento de sequía que aqueja a gran parte del país, es el principal fundamento alcista.
La tendencia positiva también fue marcada en el mercado de futuros, donde la posición enero 2021 ganó más de un 40% durante el 2020.
Respecto de la comercialización nacional, se registra un ritmo de compras mucho menor que a igual fecha del año previo, sobre todo en lo que se refiere al sector exportador.
Al 16/12 se comercializaron 7,2 M Tn del ciclo 2020/21, mientras que para la campaña anterior este valor era de 14,1 M Tn. El remanente de la cosecha esperada supera el 57% (vs 25% de la campaña anterior). Cabe destacar que, del total comprado, más del 73% tiene precio hecho.
CEBADA
La evolución en el valor internacional de la cebada se vio fuertemente condicionado por el desarrollo de la pandemia. En un comienzo, el precio de la variedad forrajera se vio afectado negativamente por la caída que registraba el maíz (principal grano forrajero); a la vez que la demanda de cebada cervecera sufría una fuerte retracción dado el confinamiento mundial.
Desde mediados de año, y a pesar del sobreabastecimiento y la incertidumbre en el mercado global de cebada, la tendencia se volvió positiva. Los principales motivos fueron: la moderada recuperación en la demanda (traccionada por su uso forrajero), las condiciones de sequía en parte de Europa y la región del Mar Negro y las subas registradas en los demás mercados de cereales y oleaginosos. En Australia, principal competidor en el hemisferio sur de nuestro país, la suba de los precios se vio limitada por la incertidumbre en las exportaciones dado el conflicto que mantiene con China. Por su parte, en Argentina los precios siguieron la tendencia internacional y se vieron favorecidos por la fuerte demanda china.
Respecto de la comercialización nacional, para el nuevo ciclo, el sector exportador registra un ritmo de compras similar que a igual fecha del año previo, mientras que el sector industrial muestra un mayor dinamismo. A la fecha, se comercializaron 1,2 M Tn del ciclo 2020/21, mientras que de la ya finalizada campaña 2019/20, aún resta por comercializar un 17% de la oferta total.
MAÍZ
Al igual que lo que ocurrió con muchas de las commodities, el piso de la cotización en Chicago se dio sobre los primeros meses del año, cuando comenzó la pandemia. En el caso del maíz, la caída se vio agravada por el hecho de que el confinamiento redujo el consumo de combustibles, y por ende de los insumos que se utilizan para las mezclas, como el etanol. Desde el 7/8 en adelante se observa una tendencia claramente positiva, alcanzando valores máximos. Así, desde principios de año, el cereal acumuló en Chicago una ganancia que ronda el 19% (+29 U$S/Tn).
Dentro de los factores alcistas se destacan la debilidad del dólar, el dinamismo de la demanda china y la incertidumbre sobre la producción en el hemisferio sur.
Respecto de la plaza local, las variaciones positivas fueron más fuertes que las acontecidas en el plano internacional, con ganancias anuales mayores al 36%.
En el mercado de futuros, se encuentra que los valores para la campaña 2020/21 comenzaron por debajo que el ciclo previo. Esto se revierte a partir de mediados de agosto, con valores para la posición Abril21 muy por encima de Abril20, ganando más de 70 U$S/tn desde el piso de fines de mayo.
Como es sabido, en lo que respecta a la comercialización nacional, es el sector exportador el principal comprador de grano. Al comparar el volumen adquirido a la fecha (23% de la cosecha esperada) con igual periodo del año previo (34%), se ve claramente un menor ritmo de adquisiciones. Lo propio ocurre con las DJVE, que alcanzan las 8,4 M Tn, en contraposición con las 18,2 M Tn el año previo.
SOJA
Al igual que los cultivos anteriores, la evolución de la cotización de la oleaginosa en Chicago mantuvo una tendencia claramente creciente durante el 2020. La ganancia acumulada desde enero de 2020 supera los 129 U$S/Tn, es decir, una suba del 37%. Dentro de los fundamentos alcistas se destaca el fuerte recorte que hizo el USDA respecto de las existencias de EE.UU., a la luz del gran dinamismo de las compras chinas. Además, el mercado climático en el hemisferio sur presionó al alza la cotización en el último tiempo, junto con la devaluación de la moneda estadounidense.
En los últimos días, la cotización de la soja en Chicago mostró fuertes subas, alcanzando los valores más altos de los últimos años.
En la plaza local, se puede observar como el valor FOB replicó la tendencia internacional, con subas superiores al 40%. A los fundamentos internacionales se le suman las adversidades climáticas en gran parte del territorio nacional.
Similar a lo que ocurrió con la cotización a futuro de maíz, el valor a cosecha Mayo21 comenzó por debajo de los valores del ciclo previo. Hacia fines de agosto la trayectoria de ambas curvas se cruzó y desde allí la tendencia fue claramente creciente, con una ganancia de más de 100 U$S/tn desde el mínimo de fines de mayo.
En lo que se refiere a la comercialización nacional, si se compara el ciclo 2020/21 con igual fecha del año previo, se registra un menor dinamismo en las compras tanto del sector exportador, como del industrial (4,8 M Tn vs 12,6 M Tn). Al 16/12, aún resta comercializar prácticamente el 90% de la cosecha esperada.
GIRASOL – ACEITE DE GIRASOL
A diferencia de lo que ocurrió con otros aceites al inicio de la pandemia, el incremento en las compras de aceite de girasol por parte de Turquía dadas las restricciones impuestas por Rusia (principal proveedor) y la falta de exposición al mercado energético (caída del precio del petróleo), le permitieron al precio del aceite en el Mar Negro resistir a las fuertes caídas. Además, dado el confinamiento de las personas por el COVID-19, se observó un incremento de la cocina en el hogar, lo que mantuvo la demanda de aceite de girasol en niveles altos.
La firmeza en el valor se mantuvo desde abril, mostrando una tendencia positiva aún más marcada desde mediados de agosto. Los principales motivos fueron: la menor producción en la región del Mar Negro, la debilidad que ha registrado el dólar frente a otras monedas y una presión sobre la demanda por parte de China. Sin embargo, las mayores primas que el aceite de girasol registró por sobre otros aceites, en algunos periodos limitaron las subas.
De esta manera, desde principios de año a la fecha, la cotización del aceite de girasol en Rotterdam aumentó más de un 42% (+370 U$S/Tn). Actualmente registra los máximos valores del año.
A nivel nacional, pese a los problemas climáticos que afectaron la siembra del cultivo en el norte del país, la campaña se desarrolla en un contexto de excelentes precios a nivel internacional, tal como se describió previamente. A su vez, los precios locales replican la tendencia internacional.
En cuanto a la comercialización nacional, para el ciclo 2020/21 se ha comprado aproximadamente un 24% de la producción estimada; mientras que de la campaña 2019/20 ya se vendió el 68% de la cosecha.
En el último tiempo se observó una reducción en las ventas a fijar. La mayor parte se vende a precio cerrado, o lo que se vende a fijar, rápidamente se le pone precio. Esto responde princincipalmente a los altos precios que registra el girasol.
SORGO
Sin dudas uno de los cultivos más apalancado por la presión de la demanda china fue el sorgo. En el último tiempo, el país asiático ha incrementado notablemente sus compras de este grano, proyectándose una suba interanual del 88,7% para el ciclo 2020/21 (USDA). Este aumento responde principalmente a la creciente necesidad china de grano forrajero para acompañar la reposición del rodeo porcino y la mayor demanda del sector avícola.
En la plaza local, las subas en el valor FOB fueron significativas entre los meses de septiembre y octubre, mantenido su valor desde entonces. La ganancia sumó 92 U$S/Tn al pasar de 148 a 240 U$S/Tn, incluso superando el precio del maíz.
En lo que se refiere a la comercialización nacional, es sorprendente el adelanto de compras del sector exportador si se lo compara con la evolución del año previo.
Al 16/12 se comercializaron 1,3 M Tn del ciclo 2020/21, mientras que para la campaña anterior este valor era de 35.700 Tn.


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