Soja: hay sin vender por U$S 8.400 millones

La soja tiene hoy un piso más alto que en junio y julio. Se prevé una tendencia de precios firmes, al menos hasta octubre. Por Pablo Adreani

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Después de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), la decisión de vender o no los granos por parte de los productores, se relacionó más con las necesidades de cubrir compromisos, que con la incertidumbre que generó el resultado.
Esta semana, luego de conocidas las nuevas medidas del gobierno, el productor sí entró en modo espera y precaución, y redujo drásticamente la oferta disponible de los granos que aún mantiene en los silos bolsa.
Tras las Paso, los productores comenzaron a aumentar sus ventas de soja disponible en comparación con el mayor volumen de maíz. Fue la primera vez en muchos meses que las ventas de soja superaron al cereal. Este último cultivo, en plena cosecha de los planteos tardíos o de segunda, le dio al mercado un volumen de oferta adicional no esperado por los exportadores. Por este motivo, el mercado de maíz disponible giró en baja, llegando a mínimos de 125 dólares la tonelada. La única mejora en el precio fue por el aumento del tipo de cambio.
En la semana al 21 de Agosto, las ventas de los productores de maíz totalizaron 1,08 millones de toneladas: 568 mil compraron los exportadores y 519 mil la industria de molienda seca y húmeda, y las plantas de etanol. En soja, las declaraciones de compras de esa semana totalizaron 1,16 millones de toneladas.
En cambio, en esta última semana, la oferta tanto de soja como de maíz disponible, sobre los puertos de Rosario, se redujo en forma muy significativa. Esta es la consecuencia de la incertidumbre que ha generado el anuncio del gobierno sobre el diferimento de los pagos de deuda. Si la situación del dólar se tranquiliza y no se generan nuevas turbulencias, el productor podrá comenzar a vender el volumen de soja y de maíz que aún mantiene en su poder.
Compras
Hasta el momento, los exportadores han declarado compras de soja por un total acumulado de 8,5 millones de toneladas, mientras que las declaraciones de ventas al exterior llegan a 7,5 millones de toneladas. Es decir, que tienen una posición sobrecomprada de un millón de toneladas, que podrán aplicar a futuras ventas, ante la menor producción anunciada de soja en Estados Unidos.
En el caso de la industria aceitera, las compras acumuladas llegan a 24,2 millones de toneladas, y tienen pendiente de fijar 7,8 millones. El total comprado por la industria, considerado lo que no tiene precio y el volumen fijado, llega a 16,4 millones de toneladas.
El balance final entre exportadores e industriales, entonces, acumula un total de 25 millones de toneladas.
Si se considera un volumen de producción de 55 millones de toneladas, descontadas las existencias finales y la utilización de grano para semilla, quedan sin vender en manos de productores un total de 24 millones de toneladas. Considerando un precio FOB de soja de 350 dólares la tonelada, se trata de un equivalente de 8.400 millones de dólares.
Hasta el momento, el productor ha retenido muy fuerte la venta de soja pues el precio no le resultaba atractivo ni ventajoso desde el punto de vista económico. Ahora, estamos viendo que tiene un piso –240 dólares– mucho más alto que el de junio y julio. La recuperación vino de la mano de la creciente demanda de las aceiteras por comprar soja disponible, en un escenario de reducción de la oferta.
Tendencia en alza
En las próximas semanas, el mercado debe enfrentar la evolución de los cultivos de soja en Estados Unidos, el comienzo de su cosecha y el volumen final de producción.
Habrá mayor incertidumbre y volatilidad en el mercado de Chicago, que podría repercutir en Argentina.
Como precios proyectados para las próximas semanas, estamos estimando un nuevo escalón en el nivel de 250 dólares. Esto no garantiza que la oferta aparezca, y puede ser un indicador de una tendencia de precios sostenidos a firmes, al menos hasta el resultado de las elecciones de fines de octubre. (Agrovoz)