Maíz: Pruebas y datos en rindes

Desde el INTA se entregó un completo comparativos de híbridos de maíz para grano.

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Puesto que el cultivo del maíz forma parte de la secuencia de cultivos preponderantes en el esquema productivo de la zona de la Cuenca del Salado bonaerense, los técnicos de la Estación Experimental Cuenca del Salado del INTA vienen realizando ensayos comparativos para evaluar el desempeño de los nuevos materiales.
“Los adelantos genéticos y los nuevos híbridos están ofreciendo cultivos de alta producción y mayor variedad de ciclos, que permiten realizar un manejo más preciso y ajustar las fechas de siembra”, comentan los profesionales de la Agencia de Extensión Rural Chascomús que recientemente han realizado un “ensayo comparativo en el que se evaluó el comportamiento de diferentes híbridos comerciales de maíz para grano” en la región norte de la Cuenca del Salado, utilizando la tecnología aplicada por un productor medio de la zona en la campaña 2018 / 2019.
Las experiencias se desarrollaron en la Chacra Experimental Integrada Chascomús, perteneciente al Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires, en el marco del trabajo integrado INTA-MAIBA.
El ensayo que incluyó 18 híbridos para grano “fue realizado en un lote cuyo cultivo antecesor era una pastura de alfalfa”. El manejo agronómico contempló un barbecho químico con Glifosato y, una semana antes de la siembra en directa, la pasada de un rabasto”.
Según explican los técnicos se aplicó un diseño en bloques completamente aleatorizados con 3 repeticiones. Cada parcela contó con 7 surcos de 80 m de largo, y un distanciamiento de 70 cm entre hileras. El manejo contempló la “fertilización a la siembra con fosfato monoamónico (FMA) y urea, aplicados al costado de la semilla”. Para el control de malezas se aplicó atrazina, acetoclor y glifosato, en pre-emergencia, además de Glifosato en post-emergencia.
Según comentan los técnicos a cargo del ensayo “siete meses después de la siembra se realizó la cosecha, levantando la totalidad de la parcela con cosechadora”. En esa instancia “se determinó el porcentaje de humedad de cada híbrido, ajustado posteriormente a humedad comercial para calcular los rendimientos por hectárea”. Los resultados fueron procesados mediante un análisis de varianza (ANVA) y la diferencia mínima entre medias de tratamientos mediante una prueba L.S.D, indicando diferencias mínimas significativas (p<0,05).
En cuanto a la caracterización climática de la campaña los profesionales indican que “las precipitaciones registradas durante el ciclo del cultivo definido entre los meses de octubre y abril (613 mm) fueron inferiores a las registradas para el promedio histórico registrado en el partido durante el período 1971-2017 (714 mm)” (Figura 1). Las precipitaciones de noviembre (165 mm) “permitieron lograr un nacimiento rápido y homogéneo de todos los híbridos”. Estas condiciones se mantuvieron durante todo el período crítico (fin de diciembre, principios de enero), lo que, según los técnicos del INTA “permitió asegurar el número de granos por planta (principal componente del rendimiento)”. “Las condiciones de llenado de grano fueron buenas, tanto en precipitaciones como en temperaturas, lo que permitió lograr muy buenos rindes.Resultados
Finalizada la evaluación los técnicos observaron que “en el ensayo con híbridos para grano no se registraron diferencias signifcativas” en el número de plantas/m2 (p=0,2513).
“El promedio fue de 7,04 pl/m2, con un máximo de 7,42 pl/m2 (Pioneer 2109 VYHR) y un mínimo de 6,58 pl/m2 (Limagrain LX 447 VT3pro)” (Tabla 2). En cambio, “en la variable Rendimiento en grano (RG) se encontraron diferencias significativas” (p=0,0125). El rendimiento promedio fue de 10052 Kg/ha., con un máximo de 11532 Kg/ha (Limagrain LX 447 VT3pro), y un mínimo de 8314 Kg/ha. (Pioneer YHR) (Tabla 2).