Dorrego: una millonaria inversión se levanta

La construcción de la planta de elaboración de aceite de girasol ya superó el millón de dólares. Empezará a trabajar en agosto.

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Una charla. Proyectos potenciales sobre la mesa. Análisis de mercado. Intereses afines. Búsqueda de financiamiento (o de gente que financie la propuesta). Masa crítica concretada. Y a empezar a trabajar.
La teoría le dio paso a la práctica y la práctica a la realidad. Así fue como —detalles más, detalles menos— se concretó el proyecto de construcción de una planta de procesamiento de semillas de girasol para la elaboración de aceite en el Sector Planificado Industrial de Coronel Dorrego, a 95 kilómetros de Bahía Blanca.
“Trabajamos con pequeños ahorristas que, en lugar de poner la plata en el banco, decidieron encarar un proyecto para trabajar y resignar bienes y beneficios en función de una idea. Es decir, tenemos ganas de producir aceite. Esa es la esencia”, dijo Hugo Sanquigni, jefe administrativo y comercial de Industrias Grindoil SA.
“La planta es dual, ya que puede procesar soja o girasol, pero en esta primera etapa nos interesa el girasol”, agregó.
“En las plantas que exportan aceite a granel, o pellets, se prioriza el volumen por encima de la calidad. Nuestra idea es trabajar sobre la calidad”, aclaró Sanquigni.
“Por ejemplo, hay un proceso por solvente donde se obtiene un porcentaje más de girasol. No será nuestro caso: perderemos un 8 % de aceite, pero lograremos otras condiciones de calidad. Y ecológicamente es más beneficioso”, explicó.
Del procesamiento de la semilla se obtendrá el 30 % aceite y el 68 % de expeller; el 2 % irá a pérdida.
De arranque, la planta prevé un procesamiento de 50 toneladas por día. Como referencia, hay que considerar que un camión convencional transporta alrededor de 30 toneladas.
La potencialidad de la planta, que posee seis líneas de conexión, es para procesar hasta 500 toneladas por día.“Ese es el máximo de su capacidad. Empezaremos en una escala modesta, pero la infraestructura ya se construyó para la escala superior. Y el crecimiento dependerá de muchos factores, en especial del funcionamiento de la economía, porque en parte el secreto está en la producción y no necesariamente en nosotros”, aclaró.
La semilla de girasol llegará, en esta primera instancia, desde campos dorreguenses y de otros sitios como Tandil y de Tres Arroyos.
“Hay dos productos que obtendremos: el aceite y el pellet. El expeller combina —describió Sanquigni— el resultado del prensado con las cáscaras del prensado y un poco de aceite. Es un alimento (NdR: balanceado) muy recomendado por las calidades nutricionales y por la facilidad de digestión para los animales de feedlot y del alimento vacuno en general”.
Con empresas que refinan, ya se acordó el destino para el aceite en crudo. Del mismo modo con feedlots de la región, que buscan el mejor alimento (respecto del expeller de soja) del lugar más cercano al alojamiento de los animales.
Sobre la logística, el directivo sostuvo que hay refinerías importantes en la ciudad de Rosario, pero también que el aceite es el más fácil de transportar, ya que el valor relativo del costo del aceite respecto del precio del productor tiene una incidencia menor.
La primera reunión para la constitución de la empresa se concretó en marzo del año 2018. Hoy, son alrededor de 22 inversores —de Bahía Blanca y de Punta Alta— que integran el directorio de la firma. El presidente es Juan Pablo Bartosik y Cristian Fahn es el jefe del área de Producción.“Este tipo de plantas necesita que se esté cerca del lugar de producción de semillas porque, en términos relativos, es más caro transportar la semilla que el producto elaborado”, explicó Sanquigni.
“Viajamos a Dorrego, charlamos con la gente de la municipalidad, que nos dio todo el apoyo y así lo definimos”, agregó.
En noviembre del año pasado se firmó el convenio para la adquisición de un terreno de 56.800 m2 en el Sector Industrial Planificado.
“¿De cuánto es la inversión? No es sencillo de estimar, ya que el aporte principal de capital es el know how y la mano de obra especializada y todo esto, en término de inversión contable, no está valuado. Sí se puede decir que una planta de estas características, puesta en funcionamiento, supera el millón de dólares”, aseguró.
En estos días se está realizando la obra de tendido eléctrico y la última etapa de construcción de las oficinas.
Los equipos se están terminando de construir en la ciudad santafesina de Gobernador Gálvez y tienen al 30 de julio venidero como fecha límite de entrega.
“En agosto empezaremos con las primeras pruebas de producción”, afirmó Sanquigni.
En principio, la expectativa de demanda de trabajo en la planta es de 4 personas.
“La característica de estos proyectos de producción contínua es que ocupan poca mano de obra directa. Lo que involucra más gente es lo periférico; es decir, el abastecimiento de insumos, los transportes de semillas y de productos terminados, los servicios de la planta y de la seguridad y hasta de la higiene, así como la alimentación del personal”, contó.
“Hay que tener en cuenta que los directivos y los dueños de la empresa también trabajan”, dijo.
“¿La demanda con la planta al máximo potencial? Podrían ser unas 20 personas, pero no se puede precisar cuándo se puede lograr eso”, aseveró.
Sanquigni dijo que una de las fortalezas del proyecto es la capacidad de adaptabilidad para resolver cuestiones en forma rápida respecto de las grandes estructuras.“Un proyecto serio”
El intendente de Coronel Dorrego, Raúl Reyes, se reunió —esta semana— con Juan Pablo Bartosik, presidente y Hugo Sanquigni, jefe administrativo de Industrias Grindoil SA, respectivamente.
“Es gente de la región. Vinieron con un proyecto serio y asesorados por profesionales de trayectoria”, dijo Reyes, al tiempo que confirmó las negociaciones con la Provincia y la Cooperativa Eléctrica para mejorarle la provisión de energía al emprendimiento. “Para arrancar hay suficiente, pero debemos pensar con visión de futuro”, aseguró.
La directora de Producción, Ana Inés Errazquin, destacó que esta empresa fue creada específicamente para llevarse adelante en Dorrego. Y se acordó que la firma abone a la municipalidad (como precio único, total y definitivo de la parcela que se le transfiere) la suma de 938.256 pesos por las casi 5 hectáreas del terreno cedido. (Guillermo D. Rueda / Pablo Marcó · La Nueva)