Trigo: ¿qué pasará con la demanda en poscosecha?

Mientras espera que el valor del cereal siga subiendo, el productor retiene lo que podría ser un riesgo a la baja. Por Pablo Adreani

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Terminó la cosecha de trigo y el mercado mantiene su tendencia firme; inusual que esto suceda, pues en las últimas tres cosechas el mercado acusó fuertes bajas en los momentos previos y la suba se produjo desde marzo en adelante.
La exportación tiene compras declaradas por un acumulado de 8,4 millones de toneladas mientras que los molinos declararon un millón de toneladas. En el análisis global, los productores ya llevan vendidas 9,4 millones de toneladas, más del 50 por ciento de la producción total, estimada en 20 millones de toneladas.
Mientras tanto, el precio del trigo disponible continua con tendencia muy firme: consolidó esta semana un piso de 214 dólares en Buenos Aires y 208 dólares en Rosario.
La ecuación de muy buenos rindes y precios en suba provocaron una menor venta relativa con respecto al volumen final de producción y, en cierta forma, no lograron generar una mayor oferta por sobre la demanda.
Es en estos momentos cuando hay que reflexionar y estudiar muy bien qué decisión tomar. Si llegamos al final de la cosecha con más del 50 por ciento de trigo sin vender, y esto es lo que va a suceder, significa que el productor es alcista.
Es muy posible que 99 por ciento de los productores que retienen el trigo y no lo venden están a la espera que el mercado suba; de otra forma, por qué no lo venderían. Y aquí entramos en un tema en principio cultural y sociológico: no siempre que el productor retiene y no vende implica que el mercado va a subir.
Como ejemplo, veamos lo que sucedió con la soja: productores que retuvieron pensando que el precio iba a subir, sentados arriba de más de 15 millones de toneladas, se encontraron con un mercado que perdió 42 dólares desde principios de agosto. Los productores venían de punto y de pronto saltó la banca que dejó arriba de la mesa 630 millones de dólares. ¿Alguien puede tomar conciencia de semejante volumen de dinero perdido, en un momento en el que Argentina atraviesa una de las peores crisis económicas y financieras de toda su historia contemporánea? Bien, creo que se va entendiendo el mensaje, pero para aquellos que no lo han entendido, voy a tratar de graficarlo con un nuevo ejemplo concreto y testigo, como es el caso del mercado de trigo.
Los productores tienen más de 10 millones de toneladas sin vender (y no lo harán) porque piensan que el mercado va a subir. Ahora bien, qué sucede si la principal demanda, léase los exportadores, no justifican “sobre pagar” el trigo disponible porque no hay oferta suficiente para armar una posición determinada.
Pues se corre el riesgo de que el mercado entre en caída y no por un problema de mayor oferta, sino por el contrario, una retracción de la demanda. Con el trigo puede suceder lo mismo que con la soja: el precio se puede caer, no por una sobreoferta, sino por falta de demanda, ante una oferta que se resiste a vender y una demanda que no quiere comprar lo que está en los silos, pero en la realidad actúa como que no existiera. Será que el precio del trigo este año, en poscosecha comenzará a bajar, en lugar de subir.(Agrovoz)