Campo Limpio: la importancia de reciclar los envases

En el marco del 2º Congreso Nacional de Fitosanitarios, entre otros temas se habló sobre la responsabilidad social y ambiental en relación a los envases vacíos de agroquímicos.

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El pasado 5 y 6 de septiembre, el INTA Marcos Juárez fue sede del 2º Congreso Nacional de Fitosanitarios, durante el cual se realizaron charlas en auditorio y dinámicas a campo. A diferencia de otras épocas, cada vez son más las personas comprometidas con las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), y que se suman a estos espacios de intercambio interdisciplinario para la concientización sobre el uso responsable de agroquímicos.
El encuentro fue organizado por la secretaría de Agroindustria de la Nación, el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba, el INTA, CASAFE y AAPRESID, con el objetivo de consolidar un compromiso público-privado con las BPA.
Mucha gente que no está familiarizada con el tema de agroquímicos es prejuiciosa sobre la sustentabilidad del agro, por lo cual, para los organizadores, conocer y aprender sobre agroquímicos es clave para que cada uno pueda aportar desde su rol. En este sentido, consideran que las BPA son parte de este conocimiento, no solo para la persona que está en el campo utilizando los productos, sino para todo el resto de la comunidad que también es parte de la cadena agroalimentaria.
Responsabilidad social y ambiental
El congreso brindó espacios teóricos y prácticos a cargo de reconocidos profesionales, ocupados y apasionados por la materia. En relación al desarrollo sostenible y dentro del marco legal, la Fundación CampoLimpio tuvo su espacio para hablar de la Ley 27.279 sobre la gestión de envases vacíos de fitosanitarios. Ernesto Ambrosetti, su Director Ejecutivo aseguró que “un campo limpio es fundamental para darle más sustentabilidad a la producción y tener una relación más amigable con el medio ambiente”.
Ambrosetti explicó el fin que persigue CampoLimpio, una fundación creada en Argentina en 2016: “El objetivo es generar un sistema integral de gestión de envases vacíos de agroquímicos para el tratamiento y reciclado de plástico recuperado”. Según comentó, la meta de CampoLimpio es llegar en algún momento a los indicadores que tiene Brasil, y ejemplificó: “El país vecino está recuperando el 95% de los envases según las estadísticas que nos aportan, pero llevan 20 años en el sistema, y nosotros estamos arrancando”.
Frente a este gran desafío, anheló: “Esperamos alcanzarlo en la mitad de tiempo porque vamos aprendiendo de los países vecinos que nos facilitan herramientas para evitar errores”. Cabe destacar que la Fundación CampoLimpio se ha consolidado en 18 países latinoamericanos.
Parece que la clave para alcanzar la meta es el trabajo articulado y codo a codo. El sistema se debe instrumentar en todo el país con las provincias, los municipios y la totalidad de los actores que integran la cadena agroindustrial: los que producen los agroquímicos, los que importan agroquímicos y sus envases, los registrantes, los productores, los distribuidores, cooperativas, acopios y los recicladores.
El paso a paso
De acuerdo a lo expuesto por el director de la fundación, por Ley, el productor tiene la obligación de lavar el envase cuando es lavable (hay cierto tipo de envase que no se puede lavar), ya sea mediante la práctica del triple lavado o lavado a presión, y perforarlo para que no sea reutilizado. Luego, tendría que llevarlo al centro de acopio más cercano. En el centro de acopio se clasifican, los envases limpios se llevan al reciclador y los que no, se lleva a un horno que está autorizado para su destrucción o transformación en bioenergía.
El mapa de concientización
Al ser consultado sobre el comportamiento de los productores frente al lavado de los envases vacíos de agroquímicos, Ambrosetti respondió: “Tenemos una situación heterogénea en el país, hay algunas provincias que venían desarrollando un programa de recolección como por ejemplo Río Negro, Neuquén, con las cuales me reuní, y hoy están alcanzando indicadores de recolección cerca del 50% del total de los envases”. En tanto, Corrientes tiene un centro de acopio y está recolectando envases, pero necesita más centros de acopios; Chaco no tiene centro de acopio, pero si dispone de reciclador y en función de ello se puede llegar a realizar una estrategia para la ubicación de los diferentes centros de acopio.
En cuanto al proceso para instrumentar este sistema integral en todo el país, Ambrosetti detalló: “En el mes de mayo enviamos una propuesta a todas las provincias para empezar a trabajar. La Ley establece que cada provincia debe determinar su autoridad de aplicación en este tema, hasta el momento hay quince provincias que ya la nombraron”.
Una vez que está nombrada la autoridad de aplicación, CampoLimpio se reúne con el Gobierno provincial para diagramar el sistema. “Analizamos lo que se ha hecho, y a partir de la base empezamos a caminar. Determinamos cuales son los lugares estratégicos para colocar los centros de acopio en función de volumen de los envases que hay por las explotaciones, y la capacidad que va a tener cada uno”, precisó Ambrosetti. Además, se debe capacitar a quienes van a recibir los envases para que con una simple lectura visual puedan identificar lo que está bien lavado e ir separando para determinar su destino.
Al ser consultado sobre las provincias con las cuales se han reunido, Ambrosetti, enumeró: “Nos hemos sentado a dialogar con Corrientes, Chaco, Río Negro, Neuquén, Santa Fe, Buenos Aires, Salta, y en las próximas semanas me reuniré con La Pampa, Misiones, Jujuy y Córdoba”.
Compromiso en ascenso
Para Ambrosetti, en los últimos años ha notado mayor compromiso de los agricultores sobre las BPA. En este sentido, comentó que hay provincias que estimulan las BPA con beneficios fiscales o programas que generan pagos. Al respecto, resaltó: “El productor gradualmente ha ido adquiriendo las BPA y las viene certificando. Como en cualquier población, hay un porcentaje que está al día con todo, el resto que viene haciéndolo más despacio, y otra porción que está alejada de todo esto”.
En la misma línea, añadió que CASAFE dicta cursos de capacitación y concientización, sobre lavado, la puesta a punto de la maquinaria, es decir, acerca de todos los aspectos que hacen a las BPA en la aplicación de los agroquímicos. Por último, Ambrosetti, enfatizó: “Todas estas acciones hacen a la consolidación de las BPA y va a brindar sustentabilidad tanto a nivel productivo, económico y social, que es lo que más se necesita en este momento”.
Por Eliana Esnaola – Agrofy Agency