La fina cumplió con las expectativas

La Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca presentó su habitual informe sobre los resultados de la siembra de fina y el pronóstico climático para lo que viene

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Finaliza la siembra de trigo y cebada con un aumento de área del 17%. Atractivos precios y oportunas precipitaciones permiten recuperar la superficie perdida en la campaña anterior. El estado actual de los cultivos de fina es muy bueno. La elevada humedad causada por lluvias retrasa la cosecha de maíz tardío.
A continuación compartimos el informe elaborado por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca.
Cierre de la superficie de fina
Las adecuadas precipitaciones a fines de abril y mayo, sumadas a los buenos precios futuros, posibilitaron el aumento del área destinada a trigo y cebada para la campaña 2018/19. El estado de los cultivos es muy bueno debido a que la óptima humedad superficial favoreció el desarrollo de los primeros estadios. Actualmente los cereales se encuentran entre emergencia e inicio de macollaje en las tres zonas de influencia, predominando la labranza convencional en aquellos lotes donde las lluvias de otoño fueron abundantes.
Trigo
El área sembrada aumentó un 17% al pasar de 1,38 a 1,62 M de ha. Los últimos lotes en la zona sur fueron implantados luego de las lluvias de la tercera semana de julio, cerrando de esta manera la superficie de trigo para la campaña 2018/19.La zona norte sembró 325.000 ha que representa un incremento del 45%. El gran aumento se debe a la recuperación de la superficie perdida a causa de las inundaciones y anegamientos ocurridos en la campaña anterior. Los partidos/departamentos con máximos incrementos en la superficie sembrada son Salliqueló (100%), Daireaux (65%), Chapaleufú (80%) y Maracó (66%).
La siembra en la zona centro, de mayor importancia para este cultivo, se incrementó un 13% finalizando en 920.000 ha. Esto se debería en gran parte al atractivo precio futuro del commodity, favorables condiciones climáticas y recuperación del área inundada (principalmente en la zona este).
El partido de Azul se destaca con un crecimiento del 43% del área. Finalmente en la zona sur se registra un aumento del 6% llegando a 370.000 ha sembradas. La ampliación de la superficie se debe a condiciones comerciales favorables (Fig. 1 y 2).Cebada
La superficie sembrada aumentó un 16% al pasar de 670.000 a 780.000 ha.La zona norte tuvo un aumento del 28% que representa 145.000 ha sembradas. Este incremento, al igual que el área sembrada de trigo, se debe a la recuperación de la superficie perdida por inundaciones y anegamiento en la campaña anterior.
Los principales aumentos se producen en los en los partidos/departamentos de Daireaux (65%), Bolívar (42%) Chapaleufú (75%) y Maracó (66%). El incremento de la zona centro es del 16% al finalizar con 500.000 ha, destacándose Gral. Lamadrid (70%), Guaminí (44%) y Quemú Quemú (40%).
Finalmente la zona sur mostró un leve incremento del 8% alcanzando 135.000 ha sembradas del cereal. El objetivo principal de la siembra de cebada es la liberación anticipada de los lotes destinados a la siembra de cultivos de segunda y su utilización, doble propósito, como uso forrajero (Fig. 3 y 4).Avance de cosecha de maíz
La cosecha continúa demorada debido a los siguientes factores: siembra tardía y alta humedad ambiental. La zona norte presenta un 70% de área cosechada restando principalmente los maíces tardíos, Gral. Villegas y Chapaleufú son los más retrasados. La zona centro y sur presentaron un mayor avance con 60% y 55% cosechado respetivamente, a pesar de las precipitaciones del mes de julio (Fig. 5). Restan cosechar aproximadamente 600.000 ha (40%) en todo el área de estudio.Rinde promedio estimado: 5.500 kg/ha; : un 25% menos que la campaña anterior, esperándose máximos de 8.000 kg/ha en el partido de Rivadavia, 7.500 kg/ha en Pehuajó y Carlos Casares y 7.000 kg/ha en el departamento de Maracó. Los menores rendimientos se encuentran en el partido de Bahía Blanca y departamento de Guatraché de la zona sur con 2.500 kg/ha (Fig.6).Producción Estimada: la superficie sembrada aumentó un 3%. Sin embargo la caída del rendimiento esperado provocaría una disminución del 14% de la producción (5,73 a 4,95 M de tn). La zona norte resultó menos castigada debido a que los cultivos pudieron alcanzar la napa superando el estrés hídrico durante el periodo crítico del cultivo. La zona sur es la más afectada con una caída del 30% debido a la prolongada sequía estival. Cabe aclarar que el 30% de la superficie sembrada en la zona norte y el 50% de las zonas centro y sur se destinan a fines forrajeros.
El clima y su pronóstico
Las precipitaciones del mes de julio promediaron 45 mm en el sudoeste bonaerense. De acuerdo al dato obtenido por la Red de Estaciones Meteorológicas de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca esta cifra estuvo por encima de los 30 mm correspondientes al promedio del periodo 2013/17. Los 300 mm de agua acumulada en los primeros siete meses de este ciclo está muy por debajo de los 510 mm recopilados a igual periodo del año anterior. En toda la zona de análisis las lluvias del mes de julio fueron bien distribuidas favoreciendo las labores de siembra, germinación e implantación de los cultivos de fina. Si bien las precipitaciones fueron generalizadas, la zona norte de La Pampa y centro-norte de Buenos Aires fueron las que acumularon mayores reservas al 5 de agosto.
El pronóstico de lluvias al 16 de agosto indicaría que las precipitaciones para el área de influencia oscilarían entre 5- 40 mm favoreciendo a la zona sur con el mayor milimetraje.