¿En qué planean invertir los productores en 2018?

Conozca todos los detalles de éste informe de investigación sobre las eventuales inversiones del sector. El 28.3% de los consultados admitió que la intención es mejorar la infraestructura. Por Mariano Aratta

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El sector agroindustrial experimentó a lo largo de 2017 la salida de un retraso en el consumo, que venía del año anterior, y consiguió mejorar sus resultados económicos. En esta línea, para 2018 los involucrados esperan poder realizar nuevas inversiones, sobre todo en los rubros infraestructura y maquinarias.
Estos son algunas de las conclusiones a las que arribamos en nuestro último estudio, en el cual entrevistamos telefónicamente a 3742 productores agropecuarios de todo el país, consultando “¿cuál será su próxima inversión para el campo?”. El ítem “Infraestructura” (28%) fue el más elegido, seguido de “Maquinarias” (24%). Estos son dos aspectos que, según afirman los propios protagonistas, quedaron muy relegados en los últimos años, debido a los problemas económicos, la presión impositiva y los inconvenientes climáticos, entre otros.
Un poco más abajo en la consideración también fueron seleccionadas como inversiones para 2018 las relacionadas con los “Insumos, labores y actividades operativas” (14%) y, finalmente, lo concerniente a los “Animales de cría, reposición y genética” (12%).
Sin embargo, es necesario tener en cuenta que al momento de las entrevistas telefónicas (último trimestre de 2017 y enero de 2018), todavía era incipiente el período de sequía y falta de lluvias que actualmente está afectando a gran parte del país. Según los especialistas, esta situación está impactando en los rendimientos de todos los cultivos, convirtiéndose en la sequía más importante de los últimos 70 años. Habrá que tener en cuenta entonces si se podrán mantener los proyectos que tenían los productores y, en todo caso, analizar cómo se vieron modificados sus planes de inversiones.
Proyectando inversiones en maquinaria
Según datos relevados por el INDEC, durante el tercer trimestre de 2017 la venta de máquinas agrícolas en el país alcanzó una facturación de u$s 505 millones y, en relación con el mismo trimestre de 2016, presentó un aumento de 13,10%. Esto se debe, en gran parte, a que el sector fue recuperando la confianza y ejecutó algunas decisiones de inversión que estaban demoradas a la espera de un mejor contexto.
Sin perjuicio de esto, según nuestro análisis, el mercado podría ganar todavía mayor dinamismo. A modo de ejemplo, el parque de maquinaria tiene una cierta antigüedad que plantea la oportunidad de continuar trabajando en la generación de condiciones que faciliten su renovación. Desglosando las entrevistas realizadas, 330 productores refirieron que para 2018 planean comprar un nuevo tractor, 163 una sembradora, 77 una cosechadora, 60 una pulverizadora y 55 un mixer, entre otros.
Por otra parte, también es creciente la preocupación por el aumento de las importaciones en maquinaria agrícola. Según reveló la agencia Télam, durante su reciente viaje a Rusia el presidente Mauricio Macri se reunió con 17 CEO’s de empresas de ese país y los convocó a “estrechar vínculos y aumentar su presencia en nuestro país”, invirtiendo en energía, minería y agroindustria.
Al respecto, Raúl Crucianelli, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA), fue categórico: “No nos oponemos a la apertura, pero así como hay gradualismo en las reformas impositivas y laboral, el ingreso de importados no debería ser tan abrupto. Primero, en 2016 y comienzos del año pasado, fueron los silos y después se sumaron sembradoras y pulverizadoras, generando un perjuicio para el área”, expresó.
Lo cotidiano… también es inversión
Claro está que los productores agropecuarios también tienen preocupaciones cotidianas, que exceden a las grandes inversiones a futuro pero que también requieren erogaciones de capital en forma paulatina. Un ejemplo clásico es el del combustible para maquinarias y medios de transporte, que es un consumo diario y que al final del mes termina siendo un gasto considerable para el bolsillo.
Es por esta razón, que el aspecto más elegido como inversión para este año, inclusive por sobre el de las maquinarias, fue el de infraestructura. Un total de 561 productores refirieron que la primera inversión de 2018 será la renovación de alambrados y tranqueras, mientras que 140 planean mejorar o modificar los corrales, mangas y feed lots, entre otros.
La inversión en infraestructura es un gasto básico y necesario para el correcto funcionamiento de cualquier producción agropecuaria, siendo este índice una buena señal respecto a la lenta reactivación económica luego de las dificultades del pasado. No obstante, los resultados nos muestran que las inversiones más grandes en infraestructura, como galpones, silos, plantas de procesamiento o de alimentos, no son todavía las más elegidas, siendo justamente estas últimas las que dan un valor agregado a un campo más allá de lo primordial.
Para que una producción agropecuaria pueda desarrollarse en forma exitosa debe tener más de “lo justo y necesario” y hacia eso deben enfocarse los esfuerzos de todos los sectores involucrados. Según afirman los expertos, si bien el Gobierno está generando cambios tributarios que tendrían impacto en el mediano plazo, este año la presión fiscal para el sector agropecuario seguirá siendo alta y, por tal motivo, la posibilidad de inversiones más grandes se vería condicionada.
Habrá que continuar entonces a la expectativa, analizando el contexto climático y también financiero, a fin de poder realizar más y mejores inversiones.


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