“La pregunta es cuándo hará el ajuste el sector político”

Así lo señaló en una conferencia de prensa llevada a cabo en la Sociedad Rural de Tres Arroyos el Presidente de CARBAP, Matías de Velazco.

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Recién llegado de Buenos Aires, donde condujo la reunión del Consejo Directivo en la que CARBAP decidió realizar un cese de comercialización como protesta por el aumento de las retenciones, Matías De Velazco, presidente de la entidad, conversó con algunos medios en la sede de la Sociedad Rural de Tres Arroyos. El dirigente fue crítico con el Gobierno de Alberto Fernández, pero los dardos más pesados se los tiró a la clase política.
– ¿Cómo está hoy el productor agropecuario después del aumento de las retenciones?
– Encontramos desde el sábado pasado, cuando salió en el boletín oficial el tema de las retenciones, mucho enojo en todas las localidades de Buenos Aires y La Pampa. La gente está molesta, decepcionada, y un común denominador también de todos los reclamos es que siempre el campo es el que tiene que ajustar. Las retenciones se implementaron muchas veces y fue una medida que siempre, inevitablemente, condujo al fracaso. Pero toda la gente planteaba cuándo va a hacer el ajuste la clase política. Porque la clase política cuando hay un problema mira y señala el sector que está favorecido y dice “ustedes tienen que ajustar poniendo el hombro para todos”. Entonces, la pregunta es cuándo va a ajustar el sector político, todo ese gasto político que tiene el país, cuándo se va ajustar. Y si prestamos un poco de atención a toda la sociedad y a los reclamos que están apareciendo, ese planteo está surgiendo en muchos lados.
– ¿Creés que es un llamado de atención a la clase política?
– Creo que el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y algunos gobiernos municipales van a tener que empezar a mirar ese tema porque es lo que se viene, y no pueden desconocer los sucesos que han pasado en algunos países de América del Sur y en otras partes del mundo también. Hay un Estado que se torna asfixiante para el sector privado.
– ¿El campo hoy soporta el aumento de las retenciones?
– Al campo no le cabe un gramo más en la mochila impositiva que tiene que cargar sobre sus hombros, eso está clarísimo. Ahora acá llovió, pero en muchos lados no ha llovido, y la verdad que la seca por la que se está atravesando no amerita tener que cargar un tema impositivo como este.
– ¿Cuánto dinero significa el incremento de los derechos de exportación?
– A partir de ahora el Gobierno puede recaudar alrededor de 2000 millones de pesos más. Pero el campo no puede poner eso. Si pensamos un poco qué es lo que pasa en el campo con las retenciones, en realidad hay que dirigir la mirada al interior del país, a los pueblos. Porque los derechos de exportación no dejan de ser un volumen de plata que sale de los pueblos del interior y va hacia un poder central, hacia la Casa Rosada, porque recauda el gobierno nacional. Y es plata que deja de circular en el interior. Es plata que el productor deja de disponer para inversiones, es capital de trabajo para contratar mano de obra, para invertir en tecnología… Y ante menor inversión vas a tener menor producción, y eso implica menos viajes a los puertos, menos cubiertas, menos alambrados, menos aguadas. Así empieza a caer la actividad en los pueblos.
– ¿Consideran que tendría que haber sido consensuado el porcentaje de aumento, que era lo que se había hablado antes de las elecciones?
– Yo creo que el Gobierno tuvo un error político, porque con el tema retenciones hay mucha sensibilidad en el ambiente. Entonces, por lo menos debiera haberlo consultado, incluso así lo dijeron en campaña política, que todo ese tipo de medidas las iban a charlar previamente. No lo hicieron y por eso se generó este gran malestar.
– Hay sectores que piensan que está bien que se hayan aumentado las retenciones para poder compensar otros sectores que están muy complicados.
– Eso ya es un tema cultural. Claro que hay sectores que se están conformes, contentos, porque la carga impositiva esté sobre los hombros del campo. Pero en realidad no es algo sea beneficioso para el país. Hay una gran puja, un gran lobby para que la presión impositiva no sea soportada por su sector sino por el sector de al lado. Así es como siempre sale sorteado el campo.
– ¿Y qué análisis hacen desde CARBAP respecto al resto de las medidas económicas que también van a significar una mayor carga impositiva?
– Todo ese tema está en conversaciones con el ministro Basterra, hay que ser conscientes que hubo un aumento impositivo que está agarrando a muchos sectores, pero también está el tema automotores, el del dólar… Es un impuestazo general. La mayor carga recae sobre el campo, y lo preocupante es que se está gravando al sector productivo, ¿pero qué es lo que pasa con la renta financiera, o por qué el sector de hidrocarburos tiene una mejora respecto al tema retenciones? En 2018 se había puesto una carga pareja sobre todos los sectores que exportan, y ahora se vuelve a discriminar al campo. Esas son las cosas que molestan. Porque si hay una cuestión de solidaridad, que reconocemos que hay un problema social importante en la Argentina, debiera ser soportado en forma igualitaria por varios sectores, y no en forma prioritaria por el campo.
– El Gobierno evalúa segmentar las retenciones, ¿lo ven como un paliativo?
– Es difícil segmentar, porque ¿cómo lo hacés? ¿Por superficie? ¿Por volumen? Gran parte de la producción argentina se hace en campos arrendados, esa gente no es propietaria. Además, 500 hectáreas en Pedro Luro no es lo mismo que 500 en Arrecifes o Pergamino. Así que es muy difícil. Es una idea de Federación Agraria, nosotros, CARBAP, siempre sostuvimos que los productores son todos iguales, que la segmentación no corresponde. Porque incluso implica una mayor injerencia del Estado, una discrecionalidad en algún punto, y se pueden generar focos de corrupción: empieza la comercialización a través de otras firmas, etc. Se empieza a embarrar la cancha.
– ¿Cuándo comenzará la medida de fuerza por el incremento de las retenciones?
– El cese de comercialización lo definió el Consejo Directivo de CARBAP, que se pone a disposición de CRA y de la Mesa de Enlace para que lo tengan en consideración de acuerdo a cómo avancen las conversaciones con el ministro Basterra. La modalidad y la fecha están abiertas a cuando lo decida la Mesa de Enlace.
– ¿Qué opinión tenés del procesamiento de los integrantes de la Mesa de Enlace de 2008 por los cortes de ruta durante las protestas por la Resolución 125?
– Habían sido procesados en su momento, después el juez había dictado una falta de mérito y luego hubo una apelación. Ahora se procesó a la Mesa de Enlace, también a dos dirigentes de CARBAP y otros dirigentes políticos y gremiales. Llama la atención que eso saliera el 6 de diciembre, pocos días antes de la publicación en el Boletín Oficial el nuevo esquema de retenciones. Por otro lado es incomprensible que en la Ciudad de Buenos Aires haya cortes todos los días, haya gente con la cara tapada, con palos, que amedrenta al resto de los ciudadanos y nunca les pase nada, nunca haya procesados. Es más, es protegida por la policía. Pero en el caso de la Mesa de Enlace, que había una falta de mérito, justo ahora vuelve a salir a la luz tema. Hay una clara manipulación de la Justicia.
– ¿Es un mensaje hacia el sector agropecuario?
– Puede ser interpretado así. Lo que pasa es que un sector del Gobierno debiera, en lugar de buscar confrontar con el campo, dar vuelta la página y tener una relación proactiva con el sector productivo, porque si no, va a ser mal negocio para todos.
– En campaña se había impulsado esa idea.
– Cuando se lanza Alberto Fernández se presenta como la persona que va a cerrar la grieta en la Argentina, y todas estas medidas están claramente reñidas con el objetivo que tenía.
– La buena noticia para el campo, al menos en esta zona, es que llovió.
– Llovió, es una buena noticia, es algo que no depende del Gobierno… Al productor se le hace muy difícil enfrentar problemas climáticos y tener malas medidas del Gobierno, así que esperemos que no se de esa combinación, que forma la tormenta perfecta para el sector. Si hay un Gobierno que no desarrolla políticas que favorecen al campo, a la producción, desgraciadamente se va a perjudicar Argentina, porque esto ineludiblemente va a traer consecuencias. Pero por lo menos que nos acompañe el clima para tener volumen. Ese es el deseo. Falta que caiga agua en muchas zonas y tener una buena cosecha gruesa por lo menos.
– ¿Qué le dirías al presidente Alberto Fernández si tuvieras la posibilidad de hablar con él?
– Le diría que, en la campaña política, ellos dijeron que venían a cerrar una grieta, una grieta que cada vez es más profunda en Argentina, los que no estamos adentro de esa grieta, que no somos fanáticos de ninguno de los dos lados, estamos cansados de vivir en medio del odio, de la disputa. Esta grieta no construye, no le hace bien a nadie. El presidente podría llegar a pasar al bronce si realmente cierra esa división entre argentinos, esa grieta, y esperemos que lo logre por el bien de todos. Nadie quiere vivir en un país dividido, confrontado, donde un sector se alegra porque otro sector se ve perjudicado. Acá vamos a salir adelante si estamos todos juntos, y no vale la pena pelear entre nosotros. El campo no quiere estar peleando, confrontando. Bastante tenemos que pelear con el clima como para estar peleando con un gobierno. Pero a veces las situaciones o los escenarios que estamos viviendo nos llevan a tener que manifestarnos o expresar la disconformidad hacia ciertas medidas. Y este es uno de esos momentos. (LVP)


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