Empezó la zafra: Correlaciones básicas y expectativas

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Finalmente llega la zafra y el sector ganadero empieza a evidenciar en la práctica el resultado de conductas agregadas que muchas veces fueron fundamentadas en premisas intuitivas, pero que por lo general terminan configurando colectivamente profecías autocumplidas.
Es así que, desde este humilde lugar, entendemos relevante para la toma de decisiones el análisis sistemático de las distintas relaciones entre variables que por lo general se toman como parámetros para movilizar conductas, y que sirven de génesis de expectativas.
En esta línea, y en un intento por determinar la posible influencia de determinados movimientos/evolución en el valor de insumos y productos relacionados con el negocio de la cría y la invernada, es que ponemos el foco en las correlaciones de precios.
En tal sentido, y con el objeto de analizar la posibilidad de que el valor de insumos y productos como el maíz, el dólar, y hasta incluso relaciones de precios como (Maíz/Nvto), experimenten correlaciones relevantes con el precio del ternero de invernada, se recurrió al cálculo de los coeficientes de correlación verificables con la información disponible, al menos para los últimos dos años.
El coeficiente de correlación lineal es un índice de fácil ejecución y de igualmente fácil interpretación. Sus valores pueden oscilar entre -1 y 1, e indica el grado de covariación entre distintas variables relacionadas linealmente. Cabe aclarar que la magnitud de la relación entre las variables analizadas viene especificada por el valor numérico del coeficiente, reflejando con su signo (-/+) la dirección de dicha relación.
El cálculo de dicho coeficiente consistió en dividir la covarianza verificada en las series (X) de valores de una variable y la serie (Y) de precios, en este caso, del ternero de invernada (X, Y), por la raíz cuadrada del producto de sus varianzas. La fórmula de cálculo entonces resultó la siguiente:Siguiendo dicha metodología para cada una de las variables que entendemos posiblemente correlacionadas con el valor del precio del ternero de invernada, es que se pudo determinar el valor en cada caso, y así esbozar posibles interpretaciones de determinadas tendencias esperadas ante movimientos recientes de cada variable relevante.
Bajo dicho razonamiento, y entendiendo al maíz un insumo fundamental en la dieta de los establecimientos de engorde a corral, así como también un recurso de alta demanda por parte de los invernadores a campo en circunstancias como las actuales (seca), resulta insoslayable la incidencia de las variaciones de precios de dicho insumo en su respectiva demanda, así como su consecuente afectación en la oferta del producto ternero, y obviamente su precio. Por ello, recurriendo al análisis de las siguientes series de precios calculamos su correlación tratando de interpretar sus efectos.

Dicho cálculo arrojó una correlación (r=-0,62), indicando con ello una covariación negativa del orden de 62%. A los efectos de ver con mayor simplicidad y claridad dicha vinculación de valores, se muestra el siguiente gráfico con las respectivas series, advirtiendo que movimientos de una variable suelen ser acompañados de movimientos de la otra en sentido contrario con una incidencia de 0,62.

Ahora, con igual criterio e interés, se procedió a analizar la evolución en los precios del Ternero de invernada y del tipo de cambio en idéntico período, partiendo de los siguientes datos:
En este caso, la correlación de variables arrojó una (r= +0,87), por lo que se advierte como primer impresión, una fuerte vinculación positiva entre la evolución del tipo de cambio y la del precio del ternero de invernada, ya que una variación en el precio de uno implicaría, a priori, una variación en igual sentido del precio del otro, en este caso, con una incidencia incluso mayor a la anterior observación. Ahora bien, a los efectos de visibilizar el concepto de correlación expresado por (r= +0,87), se recurre al siguiente gráfico:
Finalmente, y nuevamente con idéntico razonamiento, también entendimos relevante el análisis de la correlación entre dos variables siempre consideradas por el productor a la hora de fundar sus expectativas de inversión, como el precio del ternero y la relación de precios entre Maíz y Nvto. gordo. Para ello, se recurrió a los datos contenidos en la siguiente tabla:
Es así que al analizar la correlación entre dichos valores entre enero 2016 y febrero 2018, se obtuvo como resultado una (r=-0,46), concluyendo con ello que a menor poder de compra relativo del Kg de Nvto. frente al Maíz, también será menor el precio del ternero de invernada. Dicha relación se explica con una correlación negativa entre el precio del ternero de invernada y la razón de precios $Maíz/$Nvto. Nuevamente, y a los efectos de una lectura simplificada de dicha observación, se muestra el siguiente gráfico:
En virtud de lo expuesto precedentemente en base al análisis de correlaciones de las variables consideradas, es que entendemos relevante su consideración frente a la ocurrencia reciente de eventos que configuran la coyuntura del negocio, a los efectos de que con la concepción de su tendencia más probable resulte posible prever escenarios de precios naturalmente esperables.
Respecto al escenario coyuntural al que se hacía referencia, hoy podemos mencionar estimaciones de la propia Cámara Argentina de Feedlot (CAF), que manifiesta que una suba promedio del 30% del Maíz encareció casi un 20% el costo de alimentación del encierre. Esto ocurriendo en víspera del inicio de la zafra que estacionalmente implica una depreciación de los precios de la invernada entre marzo y abril de cada año, y una estacionalidad de los precios de la hacienda gorda que encuentra sus valores máximos generalmente durante igual período. Todo ello, en un país con una fuerte presión inflacionaria, y una reciente decisión oficial de redefinición de metas inflacionarias y su consecuente impacto en la flexibilización de la política monetaria y de tasas de referencia implementada por el BCRA.
Es así que dada la correlación negativa entre precios de Invernada y precios dolarizados del Maíz (r= -0,62), frente a un campo que viene atravesando una seca que impacta transversalmente al universo de productores y que muy probablemente convierta en escaso y caro un producto como el Maíz, resulta esperable que dicho fenómeno opere también como un incentivo adicional en la caída del precio del ternero de invernada, que de por sí, ya tiende a bajar estacionalmente por la zafra.
Por otro lado, en sentido contrario y considerando una alta correlación positiva (+0,82) entre el precio del ternero de invernada y el valor del dólar, también resulta esperable que el reciente ajuste del tipo de cambio post recálculo de metas de inflación y flexibilidad de la política monetaria BCRA (devaluación 19,2% desde 28/12/2017 a la fecha), termine operando en favor de una contención y revalúo del precio del ternero de invernada.
Si consideramos lo antes dicho como premisas de decisión, las correlaciones mencionadas podrían sugerir como oportunidad interesante un ciclo de recría que busque hacerse de terneros durante una zafra con argumentos bajistas sobre el precio de los mismos, con una apuesta de recuperación del precio en el segundo semestre (fundamentada en la contra estación y una alta correlación con el dólar). Cada sistema deberá evaluar el costo y el riesgo de producción asociado al contexto climático y el valor en los insumos para suplementar las dietas.
Por último, y considerando la última correlación bajo estudio, será crucial para encontrar otro contenedor en el precio del valor del ternero de invernada, que la revalorización estacional del precio de la hacienda de faena supere la tendencia alcista del precio en $ del Maíz, pues la correlación negativa (r=-0,46) entre precios de ternero de invernada y la relación entre los precios en pesos del Maíz y el Nvto., operará en favor del valor del ternero siempre y cuando el Nvto gordo incremente su valor relativo frente al Maíz. (Decisión Ganadera)


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